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Análisis de INFORMA

Galicia lidera el pago puntual de facturas con un 94,51% de operaciones a tiempo o con menos de 30 días de demora

El retraso medio se sitúa en 11,39 días, casi tres puntos por debajo de la media española al cierre de 2025

El retraso medio de las empresas gallegas se sitúa en 11,4 días

El retraso medio de las empresas gallegas se sitúa en 11,4 días / cedida

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Roi Rodríguez

Roi Rodríguez

Santiago

Las empresas gallegas mantienen un comportamiento de pago puntual y concentran la inmensa mayoría de sus operaciones en los primeros 30 días. El 44,9% de los pagos se realiza en plazo y otro 49,6% acumula como máximo un mes de demora, lo que deja más del 94% dentro de ese margen. Además, el retraso medio en Galicia se sitúa por debajo del registrado en el conjunto de España, mientras que las demoras más prolongadas apenas tienen peso en el total.

Así lo refleja el 13º Análisis del Comportamiento de Pago Empresarial, elaborado por INFORMA, que sitúa en el 44,90% el porcentaje de pagos realizados puntualmente en Galicia durante el cuarto trimestre de 2025. Otro 49,61% se efectúa con hasta 30 días de retraso, de manera que ambos tramos concentran conjuntamente el 94,51% de los pagos analizados en la comunidad.

A partir de ese plazo, el peso de las demoras disminuye de forma considerable. El 1,95% de los pagos se realiza entre 31 y 60 días después de su vencimiento; un 0,93%, entre 61 y 90 días; y otro 0,75%, entre 91 y 120 días. Los retrasos superiores a cuatro meses representan únicamente el 1,85% del total.

Esta distribución se traduce en un retraso medio de pago de 11,39 días en Galicia, frente a los 13,97 días del conjunto de España al cierre de 2025. La diferencia ronda así los dos días y medio a favor de las empresas gallegas.

El dato estatal supone, además, el mejor registro desde 2019. El retraso medio de pago encadenó tres trimestres consecutivos de descenso y terminó el año 1,59 días por debajo del nivel registrado en el cuarto trimestre de 2024. En el conjunto del país, el 45,92% de los pagos se efectuó puntualmente, mientras que otro 45,93% se abonó dentro de los primeros 30 días de retraso.

Las diferencias territoriales continúan siendo amplias. Navarra y País Vasco son las únicas comunidades con un retraso medio inferior a diez días, con 9,37 y 9,95 días, respectivamente. En el extremo contrario se sitúan Melilla, con 26 días; Canarias, con 21,35; y Baleares, con 19,36 días. Galicia, con sus 11,39 días, se mantiene por debajo de la media nacional.

El comportamiento mejora todavía más al poner el foco en la industria gallega. Las empresas del sector registran un retraso medio de 8,87 días, frente a los 11,39 correspondientes al conjunto de actividades de la comunidad. También se sitúan por debajo de la industria española, que presenta una demora media de 10,15 días. El estudio señala que la industria tiene un retraso inferior a la media general en todas las comunidades autónomas analizadas.

En España, precisamente, la industria se consolida como uno de los sectores con mejor comportamiento de pago. Su retraso medio se sitúa en esos 10,15 días y el 48,08% de sus pagos se realiza puntualmente, por encima del 45,92% correspondiente al conjunto de actividades empresariales.

Los retrasos siguen teniendo, pese a la mejora, un coste relevante para las compañías. INFORMA estima que la demora en los pagos supone un coste directo de 2.778 millones de euros para el tejido empresarial español, cálculo realizado a partir del crédito comercial y de la distribución de los distintos tramos de retraso.

Una de cada dos empresas españolas sufrió algún impago

La reducción de los plazos no significa, sin embargo, que los problemas de cobro hayan desaparecido. La encuesta cualitativa incluida en el estudio —con resultados para el conjunto de España y no específicamente para Galicia— revela que el 50,60% de las empresas consultadas asegura haber sufrido algún impago durante los últimos doce meses. Frente a ellas, un 48,21% afirma no haber tenido ninguno y un 1,20% no sabe o no contesta.

Para la mayoría de las compañías, el impacto de estos impagos sobre su facturación es limitado. En el 53,02% de los casos representan menos del 5% de las ventas, mientras que un 6,03% los sitúa entre el 5% y el 15% y un 2,16% asegura que superan ese porcentaje.

Las empresas apuntan principalmente a los problemas administrativos como origen de los retrasos, una causa citada por el 33,63% de las consultadas. Le siguen los problemas financieros, con un 30,93%, mientras que un 23,12% considera que las demoras son intencionadas y un 12,31% las atribuye a cuestiones comerciales.

El estudio también pone de manifiesto un conocimiento todavía reducido de las herramientas disponibles frente a la morosidad. Solo el 30,65% de las empresas encuestadas conoce la normativa nacional aplicable y el 17,74% declara conocer la europea. Además, apenas el 13,65% aplica intereses de demora. Para gestionar los pagos, la opción más habitual es disponer de un departamento o área específica, utilizada por el 33,9% de las compañías, seguida del uso de información comercial, con un 28,9%.

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