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Lecturas para sobrevivir a una pandemia

En la literatura, como en el cine, las pandemias y epidemias han sido siempre una fórmula de éxito. Sin ir más lejos, en el Antiguo Testamento (Libro de Samuel II-24), Dios le da al rey David la elección entre tres castigos: siete años de hambruna, tres meses de guerra o tres días de peste. Boccaccio (1313-1375) también utilizó el drama de la peste negra en sus ‘Cuentos del Decamerón’.

La enfermedad siempre ha tenido su lugar en la literatura universal. Desde las pestes y las plagas hasta el SIDA o el cáncer pasando por la tuberculosis, que sirvió de caldo de cultivo a tantos autores románticos a partir de la crisis de finales del siglo XVIII, cada época de la historia ha soportado sus propias afecciones.

En la literatura, como en el cine, las pandemias y epidemias han sido siempre una fórmula de éxito. Sin ir más lejos, en el Antiguo Testamento (Libro de Samuel II-24), Dios le da al rey David la elección entre tres castigos: siete años de hambruna, tres meses de guerra o tres días de peste. Boccaccio (1313-1375) también utilizó el drama de la peste negra en sus Cuentos del Decamerón, donde un grupo de diez jóvenes -siete mujeres y tres hombres refugiados en una villa a las afueras de la ciudad italiana de Florencia para huir de la epidemia- narran cien historias durante 10 días. Edgar Allan Poe también utilizó este recurso en su relato La máscara de la muerte roja.

El Decamerón (1348) cuenta el terror que produjo la epidemia que afectó a Florencia en el siglo XIV, la descripción es tan realista que solo se comprende al conocer que el autor contempla personalmente los horrores que causa la plaga.

Boccaccio comienza: ... los años habían llegado a los mil trescientos cuarenta y ocho, cuando en la egregia ciudad de Florencia... sobrevino la mortífera peste. La cual, por obra de cuerpos celestes o por nuestros inicuos actos, la justa ira de Dios envió sobre los mortales... fue originada unos años atrás en partes de Oriente, donde arrebató innumerable cantidad de vidas, desde allí... prosiguió devastadora hacia el Occidente...

Cuenta que todos los sistemas utilizados para atajar la epidemia resultaron inútiles: No valía ninguna previsión ni providencia humana... limpiar la ciudad... prohibir que ningún enfermo entrara en la población... dar muchos consejos para conservar la salud... hacer actos píos invocando a Dios, procesiones ordenadas y otras maneras...

Veamos otras novelas cuya trama se basa en las epidemias:

Diario de la alarma, lOrenzo silva. «Si algo creo haber aprendido de todo esto es que la condición humana no va a cambiar de manera sensible, como no lo hizo según el testimonio de los antiguos después de otros episodios similares. Sin embargo, habría que estar muy ciego para no ver que esta crisis ha puesto en evidencia muchas de las costuras de nuestro mundo. El ser humano seguirá siendo más o menos lo que era, pero en un mundo distinto. Mejor o peor, de nosotros en parte depende.»

Desde que se declaró el estado de alarma con motivo de la crisis sanitaria mundial de la COVID-19, Lorenzo Silva fue escribiendo día tras día, hasta llegar a cincuenta, un diario en el que reflejaba la situación de nuestro país y sus gentes durante el confinamiento. Con su mirada lúcida, incisiva y literaria, este es un testimonio único, un diario de observación, de los primeros días de una pandemia que ya nos ha cambiado para siempre como sociedad e individuos. En un texto reflexivo y profundo, que no elude el apunte ligero, la ironía o la evasión, Lorenzo Silva se sirve de sus lecturas y de las experiencias de un ciudadano cualquiera sometido al encierro, pero también de los relatos de crudeza y sacrificio que le llegan de quienes están en primera línea del combate contra la enfermedad, para recordar cómo somos y para esbozar un inventario de todo lo que el virus nos ha desvelado y nunca deberíamos olvidar.

Una pandemia de errores, Francisco Mercado merino. Cómo y por qué la mala gestión del Gobierno convirtió a España en campeona mundial del coronavirus.

El 31 de diciembre de 2019 China informó de un extraño brote de neumonía a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que rápidamente envío a un equipo de investigadores a Wuhan y alertó a la comunidad internacional acerca de la gravedad, presente y futura, de la situación.

Sin embargo, desde un inicio el Gobierno español ignoró la magnitud de la amenaza y no adoptó las medidas necesarias. De hecho, no hizo caso a ninguna de las recomendaciones que durante los meses de enero, febrero y marzo publicó la OMS, tales como el acopio urgente de material sanitario, la importancia de realizar test, la necesidad de rastrear y aislar los casos positivos o la prohibición de celebrar actos multitudinarios. A fines de enero, Fernando Simón, coordinador de Emergencias de Sanidad, afirmaba que “España no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado”. A mediados de febrero, el ministro Salvador Illa aseguraba «hoy no hay ninguna razón para tomar ninguna medida de salud pública adicional a las que ya estamos tomando», mientras preparaba un protocolo para cadáveres de la COVID-19.

A pesar de disponer de datos que demostraban que el virus corría a sus anchas por España, y para no verse obligado a cancelar las manifestaciones del 8 de marzo, el Gobierno permitió que ese fin de semana se celebraran un sinfín de actos multitudinarios. Tal y como demuestra un documento que el Gobierno ocultó y que este libro trae a la luz pública, si ese fin de semana se hubieran adoptado medidas de prevención los estragos del coronavirus en España hubieran sido mucho menores.

La verdad ha sido aplastada por el relato gubernamental y sus medios afines. La disonancia entre el número oficial de fallecidos y el número real resulta estremecedor. Para comprender el grado de falsedad e inoperancia con el que ha actuado el Gobierno de Pedro Sánchez en una de las crisis más graves de la historia reciente, la lectura de esta crónica minuciosa, precisa y detallista resulta imprescindible.

Pandemia, Wayne Simmons Dos agentes de policía se abren paso a través de una multitud tan enfurecida como temerosa. Su destino es un bloque de viviendas de Belfast. Han recibido un aviso sobre un nuevo brote de gripe. Cuando alcanzan su objetivo, topan con los ojos inyectados en sangre de una niña lituana de seis años. Presenta todos los síntomas de la pandemia y hay que ponerla en cuarentena. Pero el virus no deja de mutar y otro suceso sacude con violencia a los supervivientes de Belfast: los cadáveres de los infectados se están alzando. Bajo los rayos de un sol implacable, la ciudad es el escenario de una batalla sangrienta e implacable entre los muertos y los vivos. La única esperanza de Belfast reside en la capacidad de los supervivientes de comportarse como lo que se suponen que son: seres humanos.

La peste, albert Camus. La peste narra las consecuencias del aislamiento de toda una ciudad, lo cual pone de manifiesto lo mejor y lo peor que cada uno de sus ciudadanos lleva dentro: sus miedos, traiciones, individualismo, pero también la solidaridad, la compasión, el espíritu de colaboración con el prójimo en tareas comunes... Novela apasionante, de gran densidad de pensamiento y de profunda comprensión del ser humano, se ha convertido en uno de los clásicos más indiscutibles de la literatura francesa de todos los tiempos y en uno de los más leídos.

La peste, una alegoría del nazismo en la Francia ocupada por Alemania es, sobre todo, una invitación a la reflexión. Sobre la supervivencia, el miedo, la responsabilidad (individual y colectiva), la soledad, las relaciones, la esperanza o el fracaso. Y, por qué no, una invitación también a la toma de decisiones. Una elección sobre cómo situarse en el mundo ante una realidad al límite. En definitiva, quiénes decidimos o escogemos ser. Y quizá en esta disyuntiva, y en su necesidad, resida la verdadera vigencia de la novela.

‘Epidemia’, robin Cook. Ambientada en diversas ciudades de Estados Unidos, esta electrizante novela recrea la peripecia de un grupo de médicos y biólogos que emprenden una desesperada carrera contra el tiempo para evitar la propagación de una epidemia mortal.

Todo empieza cuando Melissa Blumenthal, doctora del Centro para el Control de Enfermedades, organismo gubernamental dedicado a la prevención de epidemias, es enviada a una clínica de Los Ángeles, donde un médico y varios pacientes se hallan en estado crítico a consecuencia de un virus misterioso.

‘Diario del año de la peste’, Daniel Defoe. Considerado una de las cumbres de la literatura inglesa de todos los tiempos, el Diario del año de la peste es un escalofriante relato novelado en el que se describen con crudeza los horribles acontecimientos que coincidieron con la epidemia de peste que asoló Londres y sus alrededores entre 1664 y 1666.

Daniel Defoe, con precisión de cirujano, se convierte en testigo de los comportamientos humanos más heroicos pero también de los más mezquinos: siervos que cuidan abnegadamente de sus amos, padres que abandonan a sus hijos infectados, casas tapiadas con los enfermos dentro, ricos huyendo a sus casas de campo y extendiendo la epidemia allende las murallas de la ciudad. El Diario del año de la peste es una narración dramática y sobrecogedora, con episodios que van de lo emotivo a lo terrorífico y espeluznante, un relato preciso y sin concesiones de una altura literaria que todavía hoy es capaz de conmovernos hasta las lágrimas.

‘Nivel 5’, Douglas Preston y Lincoln Child. En el desierto de Nuevo México, un enigmático centro de investigación lleva a cabo un ambicioso proyecto científico. El espectacular hallazgo representará sin duda sustanciosos beneficios para la empresa, y el Premio Nobel para el equipo de investigadores. Por todo ello, cuando un joven científico recibe la oferta de colaborar en el proyecto, no se lo piensa dos veces. Sabe que se halla ante la ocasión de su vida: trabajar con las más destacadas figuras de la medicina y la ingeniería genética y participar en el descubrimiento del siglo. No sospecha, sin embargo, que tras la aséptica y rutilante apariencia de la más avanzada tecnología se oculta un siniestro secreto.

‘El húsar en el tejado’, Jean Giono. Europa, siglo XIX. Angelo Pardi, joven aristócrata piamontés y coronel de húsares comprometido con el movimiento carbonario, que ha tenido que exiliarse en Francia a causa de un duelo, emprende el viaje de retorno a su patria para cumplir una misteriosa misión. Para ello debe atravesar la Provenza, pero la región está siendo azotada por una epidemia de cólera y los viajeros son inmovilizados y puestos en cuarentena. El joven oficial, acusado de envenenar las fuentes, se refugia en los tejados de la ciudad, desde donde contempla la tragedia de la muerte que asola esos bellísimos parajes, hasta que, en compañía de una enigmática mujer, emprende la huida. Publicada por primera vez en Francia en 1951 y saludada como la obra maestra de Jean Giono, la novela fue llevada al cine por el director Jean-Paul Rappeneau, con Olivier Martínez y Juliette Binoche como protagonistas

‘Ensayo sobre la ceguera’, Saramago. Un hombre parado ante un semáforo en rojo se queda ciego súbitamente. Es el primer caso de una «ceguera blanca» que luego se propaga de manera fulminante. Internados en cuarentena o perdidos en la ciudad, los ciegos tendrán que enfrentarse a lo más primitivo de la naturaleza humana: la voluntad de sobrevivir a toda costa. Con esas premisas, José Saramago traza una imagen aterradora y conmovedora de los tiempos de crisis. También, en el cruce de la literatura y la sabiduría, nos exhorta a los lectores a cerrar los ojos y ver más allá de las evidencias. Recuperar la lucidez y rescatar el afecto son dos propuestas fundamentales de una novela que es, además, una reflexión sobre la ética del amor y la solidaridad.

El velo pintado, William Somerset Maugham. Kitty Garstin, joven y bella londinense, cumple sus veinticinco años sin haber alcanzado el objetivo para el que fue educada por su madre: hacer una buena boda. Por temor a que su hermana menor se case antes que ella, contrae matrimonio con un bacteriólogo, un hombre inteligente, educado y moralmente intachable, que la adora pero de quien no está enamorada. Después de la boda, se trasladan a Hong Kong, donde Kitty se enamora de Charlie Towsend, un inglés apuesto, veleidoso y frívolo de la colonia extranjera, con quien será infiel a su marido. Descubiertas sus relaciones adúlteras, y traicionada por Charlie, se verá obligada a seguir a su marido a una zona del interior de China afectada por el cólera. Kitty, incapaz de obtener el perdón de su marido, se entrega a labores humanitarias. El contacto con la muerte y con una realidad dura y penosa harán de ella una persona nueva.

‘El amor en los tiempos del cólera’, Gabriel García Márquez. La historia de amor entre Fermina Daza y Florentino Ariza, en el escenario de un pueblecito portuario del Caribe y a lo largo de más de sesenta años, podría parecer un melodrama de amantes contrariados que al final vencen por la gracia del tiempo y la fuerza de sus propios sentimientos, ya que García Márquez se complace en utilizar los más clásicos recursos de los folletines tradicionales. Pero este tiempo —por una vez sucesivo, y no circular—, este escenario y estos personajes son como una mezcla tropical de plantas y arcillas que la mano del maestro modela y fantasea a su placer, para al final ir a desembocar en los territorios del mito y la leyenda. Los zumos, olores y sabores del trópico alimentan una prosa alucinatoria que en esta ocasión llega al puerto oscilante del final feliz.

El escritor colombiano Gabriel García Márquez publicó en 1985 El amor en los tiempos del cólera, cuando tenía 57 años. Es una novela dedicada al verdadero amor y su título responde a ese contraste entre la vida y la enfermedad, pero también jugando con un paralelismo: “Los síntomas del amor se confunden con los de la enfermedad”. Es una fuerza fatal, irresistible.

‘En primera línea’, Gabriel Heras. El 27 de febrero de 2020 se detecta el primer caso de coronavirus en una unidad de cuidados intensivos española. Gabriel Heras, médico en esa misma unidad, vivió en primera línea el estallido de la epidemia y su pico más agudo. Este es el relato desde el frente de batalla de una de las guerras más mortíferas a las que nos hemos enfrentado en las últimas décadas. El testimonio de un profesional volcado en salvar la vida de sus pacientes sobreponiéndose a la escasez de recursos, de personal y de conocimientos sobre el virus. En unas páginas cargadas de tensión y miedo, pero también de esperanza y compañerismo, Heras ofrece un ejemplo de la capacidad de superación de los trabajadores sanitarios ante la imprevisión y falta de humildad de los responsables de gestionar la peor crisis sanitaria de la historia de España. Al mismo tiempo, su relato pone en evidencia las carencias de un sistema que necesita cambios profundos para adaptarse a las realidades del siglo XXI y garantizar el bienestar de los ciudadanos. «Con esta crisis hemos descubierto que España no tiene el mejor sistema sanitario del mundo, pero sí tiene a los mejores profesionales», defiende Heras.

‘La Tierra permanece’, George R. Stewart. Un devastador y desconocido virus asola la civilización; inexplicablemente, Isherwood Williams sobrevive a la plaga. A la deriva, ha de afrontar un mundo sin humanidad, de paisajes degradados y hordas de insectos y roedores. Finalmente, dará con una superviviente, con la que fundará una nueva sociedad semejante a la de los antiguos nativos norteamericanos. Único testigo del pasado, Ish nos recuerda que “los hombres van y vienen, pero la Tierra permanece”.

‘El año del tifus’, Edorta Jiménez. Trepidante thriller histórico ambientado en los mares belicosos del siglo XVI. La novela se desarrolla en una de las naves que conforman la Armada rumbo a Inglaterra, donde las diferentes razones e intenciones de los tripulantes se irán desentramando a lo largo del viaje. Marineros en busca de fortuna, o tal vez de aventura, galeotes obligados a remar sin descanso, personajes oscuros, enamorados y huidizos, para quienes la supervivencia en el barco se convertirá en una batalla a muerte... Todos permanecen encerrados durante meses, compartiendo confesiones y miserias, haciendo frente a tempestades, epidemias y a la peor y más corrosiva de todas las pestes: la envidia.

31 ene 2021 / 01:00
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