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Los gallegos confían en Feijóo y le dan la cuarta mayoría para pilotar la fase de recuperación

El PPdeG rentabiliza la gestión y logra 41 diputados, aunque podría conseguir uno más// El BNG da el sorpasso y pasa de 6 a 19 escaños // El PSdeG no capitaliza el efecto Sánchez // Descalabro de Galicia en Común, que no entra en O Hórreo // Voz y Cs continúan como fuerzas marginales

Alberto Núñez Feijóo sale indemne de la cita con las urnas y no acusa desgaste alguno tras once años en el Gobierno de la Xunta. Al contrario, el candidato del PP sale reforzado, con el poder apuntalado para cuatro años más. Los gallegos optaron finalmente por la estabilidad de un gobierno monocolor y le otorgaron ayer su cuarta mayoría absoluta. Según los datos al cierre de esta edición, la una y media de la madrugada, con el 99,96 % de los votos escrutados, el PP habría conseguido 41 en total, los mismos que ahora. Pero el escaño 42, que acarició durante buena parte de la noche, dependía solo de un puñado de votos en Sanxenxo. Y aún falta el voto emigrante. A tenor de los resultados, el candidato popular rentabilizó en papeletas su gestión durante los cuatro años de su último mandato y, también, de la crisis sanitaria del coronavirus en los últimos meses. A él le tocará ahora, con la venia del pueblo, pilotar desde el complejo de San Caetano la fase de la reactivación económica postcovid en Galicia.

Con el 99 % de los votos escrutados, los populares gallegos lograron el 48 % e las papeletas y cuatro escaños más de los 38 que marcan la mayoría absoluta en el Pazo do Hórreo, que en la nueva legislatura pasará a tener solo tres grupos parlamentarios.. Los sondeos no fallaron con el PP y marcaron tendencias respecto al intercambio de escaños que se preveía entre los partidos que aspiraron al 12-J desde la oposición. Tras la indiscutible victoria del PP de Feijóo, el otro gran vencedor de la jornada es, también de manera indiscutible, el BNG de Ana Pontón, que , al final, sí logró dar el sorpasso al PSdeG.

Los nacionalistas gallegos partían en la contienda electoral con tan solo seis diputados y el 8,3 % de los votos , pero ayer se subieron al liderazgo de la oposición de la XI legislatura con 19 escaños y el apoyo de casi el 24% de los gallegos que depositaron su voto. Son, los de ayer, los mejores resultados en cuanto a número de dipudos en la historia del Bloque, que en 1997 –el año del otro sorpasso– sentó en O Hórreo a 18 parlamentarios liderados por Xosé Manuel Beiras. La hazaña de Pontón es haber levantado al BNG tras la refundación y, tras hacerlo, haber más que triplicado escaños.

En el lado de las derrotas del 12-J , más por simbólica que por numérica, se sitúa el socialista Gonzalo Caballero, que, pese al optimismo exhibido durante la campaña, no consiguió rentabilizar el apoyo que los gallegos dieron a Pedro Sánchez en las dos últimas elecciones generales (en las de abril de 2019 los socialistas lograron por primera vez situarse por encima de los populares y en las de noviembre hubo empate técnico).

El PSdeG se quedaría con 15 escaños, uno más que en el anterior mandato si el escrutinio de última hora y la emigración no le devuelve a los 14, tras haber alcanzado la confianza del 19,3 % de gallegos que acudieron a votar en una jornada que se desarrolló sin apenas incidencias. Con ese porcentaje, los socialistas mejoran, pero muy poco, respecto a 2016 (casi un 1,5 puntos más), pero por el camino se dejan más de cuatro mil votos. Con el sorpasso del BNG, el 12-J deja al partido del puño y la rosa a las puertas de una nueva crisis y tocado el liderazgo del profesor Caballero.

Pero donde de manera más amarga transcurrió ayer la noche fue en los cuarteles de Galicia en Común, que sufre un auténtico descalabro y no logra ni un solo diputado. La coalición encabezada por Antón Gómez Reino (Podemos) pagó en las urnas las cuitas internas que acabaron con En Marea en la pasada legislatura y, por lo que se deduce, tampoco rentabilizó la labor de Pablo Iglesias en la vicepresidencia del Gobierno central ni del resto de ministros de Unidas Podemos, incluida la gallega Yolanda Díaz.

La coalición que se considera sucesora de En Marea –en 2016 logró situarse como segunda fuerza por delante de los socialistas con Luis Villares como candidato, que luego se iría al grupo mixto–, se queda ya como fuerza extraparlamentaria. Un auténtico fracaso . Llevaban su logo solo el 3,9 % de las papeletas depositadas en urna. Sí fallaron en este caso las encuestas, que aunque auguraban un fuerte descenso a Galicia en Común, sí le otorgaban representación en la Cámara.

No hubo sorpresa tampoco con los resultados de Ciudadanos y Vox. Las dos fuerzas aspiraban a entrar por primera vez en la Cámara autonómica. Pero ni una ni otra –la primera con Beatriz Pino como candidata a la Xunta y la otra sin nadie que aspirase formalmente a este puesto- ven cumplidas sus expectativas. Votó a la formación de Santiago Abascal el 2 % de gallegos que participaron en el 12-J y a Cs el 0,7 %.

Fracaso rotundo también de la Marea Galeguista, que queda como quinta fuerza en Galicia tras cosechar solo un 0,22 de las papeletas, menos de la mitad que el partido animalista Pacma.

13 jul 2020 / 02:09
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