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POR ANDALUCÍA

La izquierda andaluza se activa con un acto este 20 de septiembre sin Podemos y sin candidato

IU y Sumar lanzan su candidatura mientras todos miran de reojo a Toni Valero como posible rival de Juanma Moreno

Imagen de la última campaña de Por Andalucía en 2022, con la presencia de Yolanda Díaz.

Imagen de la última campaña de Por Andalucía en 2022, con la presencia de Yolanda Díaz. / Joaquin Corchero / Europa Press

Madrid

La izquierda andaluza lanza su candidatura electoral el próximo 20 de septiembre en un acto sin Podemos. Por Andalucía, la coalición fraguada en 2022 con cinco diputados en el Parlamento de Andalucía, da el pistoletazo de salida a la precampaña y se prepara para unas elecciones que se celebrarán a más tardar en verano. Izquierda Unida, Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz volverán a aunar fuerzas en la carrera a la Junta de Andalucía y presentarán su proyecto, en esta ocasión sin el partido morado. La puesta de largo estará marcada no sólo por esta ausencia, sino también por la falta de un candidato claro para ocupar el Palacio de San Telmo.

El acto, que está previsto en Sevilla, aspira a dar a conocer el proyecto de izquierdas y garantizar así la continuidad de la coalición, pero es también toda una declaración de intenciones, con una exhibición de unidad que deja en evidencia la soledad de Podemos.

El rechazo de la cúpula morada a un acuerdo responde a la estrategia que mantiene a nivel nacional para encumbrar a Irene Montero como única referente de izquierdas que cuestiona al actual Gobierno, del que IU y Movimiento Sumar forman parte. Una negativa que ha generado tensiones entre la dirección nacional y la federación andaluza de Podemos, que viene reclamando unidad.

Sin candidato

El candidato que se batirá con Juanma Moreno es otra de las incógnitas a unos pocos meses de la cita electoral. El ánimo de las distintas fuerzas es buscar a una figura independiente que pueda generar entusiasmo para movilizar y concentrar en torno a sí al votante de la izquierda alternativa.

A día de hoy, hay sobre la mesa algunos nombres de personas de relevancia y carácter independiente, aunque todos miran de reojo al coordinador de IU en Andalucía, Toni Valero. El dirigente malagueño, que ocupa un escaño en el Congreso de los Diputados, es la "opción natural", apuntan distintas voces de la coalición. Es además un perfil muy bien considerado internamente.

El lanzamiento oficial de la candidatura también pondrá en marcha la maquinaria de los procesos internos. En el caso de IU o IPA, celebrarán sus respectivas primarias internas para proponer a su propio aspirante a la Junta de Andalucía y, una vez culminados estos procesos, se intentará llegar a un acuerdo sobre el cabeza de lista de la coalición. Todo apunta a que Valero será el candidato propuesto por IU en sus primarias, más allá de que al final lidere la carrera por la Junta de Andalucía o se acuerden otras figuras de consenso.

Izquierda fragmentada

El desenlace de las elecciones dependerá en buena medida de qué haga Podemos. El partido morado ha rechazado hasta ahora negociar y ha desdeñado los plazos y las propuestas remitidas por IU. Un rechazo impulsado directamente desde Madrid, donde la dirección nacional se ha marcado como objetivo impulsar a Irene Montero como candidata a las próximas generales, situándola como única dirigente que se opone a las políticas del Ejecutivo en materia de aumento del gasto en defensa, en una confrontación abierta con partidos como IU o Movimiento Sumar, que forman parte del Gobierno y a los que acusa de connivencia con el PSOE.

Tanto es así, que la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, llegó a condicionar un posible acuerdo en Andalucía al hecho de que Izquierda Unida saliera del Consejo de Ministros, vinculando directamente sus intereses a nivel nacional con la realidad de la política andaluza. Y una manera también de abrir una brecha en la coalición de Yolanda Díaz y lograr que IU deje de apoyar a Yolanda Díaz en el plano nacional.

Otro de los integrantes que estaba en la coalición Por Andalucía y que de momento no está es Verdes Equo, el partido ecologista también integrado en Sumar, que ha optado por seguir su propia hoja de ruta y que no descarta concurrir a la cita en solitario.

Tensiones en Podemos

El complejo escenario andaluz arroja hasta cuatro papeletas a la izquierda del PSOE: Adelante Andalucía (el partido fundado por Teresa Rodríguez), la coalición Por Andalucía, Podemos y Verdes Equo. En la dirección de Podemos Andalucía contradicen las tesis del partido a nivel estatal y son partidarios de la unidad con otras fuerzas, conscientes de las pocas opciones que tendrían de sacar representación al concurrir en solitario, y penalizados por la altísima fragmentación.

Las tensiones entre la federación andaluza y la cúpula morada se han hecho evidentes este mes de agosto, cuando algunas voces destacadas han llamado a la unidad. "La mejor satisfacción que se le podría dar a Blas Infante es la unidad de la izquierda", defendió el exdiputado andaluz Diego Cañamero, en un mensaje reproducido por la cuenta oficial de Podemos Andalucía.

El sindicalista reclamó una consulta a la militancia para tomar una decisión al respecto, aunque la petición fue desoída por la cúpula. Es la dirección nacional, centrada en su estrategia por encumbrar a Montero, quien decide en último lugar la política de alianzas ya que tiene la firma única para sellar coaliciones ante la Junta Electoral.

El escenario para Podemos es desfavorable en caso de presentarse en solitario a los comicios. En las últimas andaluzas de 2022, Podemos tensó al límite las negociaciones para sellar la coalición con IU y Sumar. Finalmente la alianza llegó en el último minuto y la firma de Podemos quedó fuera de registro. A efectos oficiales, Podemos no tiene representantes en el Parlamento Andaluces a día de hoy, y sus dirigentes entraron como independientes en la lista. Esto implica que a día de hoy, en caso de concurrir a unas elecciones, tampoco tuviera derechos electorales: ni adelanto de subvenciones públicas, ni publicidad en medios públicos ni espacio en los debates de campaña.

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