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Crisis ganadera

Illa revela que el comité de la peste porcina ha investigado seis centros científicos y empresas privadas sospechosos

El president admite que por ahora "ninguna de las cinco investigaciones en marcha permite concluir" que se produjera una fuga biológica de un laboratorio

El president de la Generalitat, Salvador Illa, interviene durante una sesión de control al Govern, en el Parlament de Cataluña.

El president de la Generalitat, Salvador Illa, interviene durante una sesión de control al Govern, en el Parlament de Cataluña. / Europa Press

Barcelona

Hasta cinco investigaciones distintas están centradas en estos momentos en determinar el origen del brote de peste porcina africana (PPA) que afecta a Catalunya desde el 28 de noviembre y que, de momento, ha sido detectado en 26 jabalís. Pero, por ahora, "ninguna de esas líneas de trabajo ha permitido concluir que las instalaciones que trabajan con el virus en Catalunya" han sido las responsables de la expansión de la enfermedad, ha afirmado este miércoles el president de la Generalitat, Salvador Illa, que ha concretado que son "seis los centros científicos y las empresas" que han sido analizados. Illa, que ha comparecido ante el pleno del Parlament para explicar cómo evoluciona esta infección que afecta la cabaña porcina, ha indicado asimismo que el brote activo en la actualidad "corresponde a un nuevo tipo de virus, el 29, y tiene una virulencia moderada".

El president ha reconocido, pese a todo, que ya el día 26 de noviembre (dos días antes, pues, de la notificación oficial), cuando se detectaron los cadáveres de los dos primeros jabalís muertos en Cerdanyola del Vallès, los científicos sospecharon de que el virus de la PPA, que ya está presente en otros 12 países europeos, había llegado a España. "El día 27 se dieron instrucciones al Cos d'Agents Rurals para que estuvieran pendientes por si las analíticas daban positivo", ha relatado Illa, que ha descrito a continuación todas las medidas adoptadas después de esa fecha, "que han permitido que el brote quedase contenido en el perímetro de alto riesgo", la denominada zona cero, que ocupa el territorio situado en un radio de seis kilómetros respecto al foco original.

Las cinco líneas de trabajo que se han puesto en marcha, ha detallado el president, las lideran la propia Conselleria d'Agricultura, que ha abierto dos líneas, con el encargo de una auditoría interna para evaluar las instalaciones que trabajan con cepas del virus y con el envío de todas las muestras recogidas al laboratorio del Institut de Recerca Biomèdica (IRB). En paralelo, ha agregado Illa, "se ha abierto la preceptiva investigación del Ministerio de Agricultura y, en cuarto lugar, se ha recibido la visita de técnicos del Veterinarian Emergency Team de la Unión Europea". A todas ellas, se suman las pesquisas que por orden judicial están llevando a cabo los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil para determinar si se ha cometido un presunto delito contra el medio ambiente.

Auditoría poco concluyente

"Vamos a ser transparentes en esta materia y no daremos pábulo a especulaciones o comentarios que señalen sin pruebas a los investigadores catalanes", ha defendido Illa, que ha asegurado que "los informes que se han elaborado hasta ahora dicen que los procedimientos que se utilizan en los laboratorios son los adecuados y el personal que trabaja en ellos está perfectamente capacitado", ha subrayado.

Las dudas no se resolverán, ha confesado el president del Govern, hasta que lleguen los resultados de la secuenciación del virus que han sido enviados a laboratorios avalados por la Comisión Europea. Tras afirmar con contundencia que "los científicos del IRTA y del Cresa [el laboratorio sobre el que se han concentrado las principales sospechas] son los primeros interesados en saber qué ha pasado", Illa ha recordado que ha habido virus, en otras crisis sanitarias o veterinarias, "que han llegado en primera clase en vuelos comerciales o que no han llegado a resolverse nunca".

Las exportaciones siguen cerradas en siete países, entre los que destacan Japón y Filipinas, que son mercados importantes para las empresas catalanas, "aunque no será fácil". "Pero hay que recordar que hay más de un centenar de otros países, que suponen el 75% restante de exportaciones, que han aceptado la regionalización y, por tanto, se mantienen abiertos a los productos cárnicos de porcino", ha asegurado Illa, tras recordar que el sector exporta en torno a 4.200 millones de euros anuales y que representa un 20% PIB industrial catalán. Además de los dos citados, también ha prohibido las compras al cerdo de origen español México, Tailandia, Malasia, Taiwán y Sudáfrica, según ha dicho el titular del Govern.

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