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Reunión de embajadores

El Rey insta a EEUU a respetar el derecho internacional y que el futuro de Venezuela esté solo en manos de sus ciudadanos

Felipe VI pide que no se asuma “ni con la palabra ni con el silencio” la “conculcación sistemática” de las leyes

El jefe de Estado advierte del riesgo de que se rompa el "vínculo transatlántico" con Washington

Felipe VI, este viernes, en el Ministerio de Exteriores, en Madrid, ante los embajadores españoles.

Felipe VI, este viernes, en el Ministerio de Exteriores, en Madrid, ante los embajadores españoles. / ZIPI / EFE

Pilar Santos

Pilar Santos

Madrid

Felipe VI lanzó este viernes un mensaje claro en defensa del derecho internacional y del respeto a la soberanía de los pueblos, con una referencia directa a Venezuela y un aviso implícito a EEUU, al que no citó. En su discurso ante los embajadores españoles reunidos en Madrid, el Rey subrayó que el futuro del país latinoamericano debe depender exclusivamente de sus ciudadanos y reclamó una transición democrática “pacífica, inclusiva y respetuosa" con "la voluntad soberana” de sus habitantes.

El Monarca defiende el papel de las democracias para preservar un mundo basado en normas frente a otro sustentado en el ejercicio "ilimitado de la fuerza"

El jefe del Estado situó el caso de Venezuela dentro de un marco más amplio de deterioro del orden internacional y advirtió de que no se puede asumir “ni con la palabra ni con el silencio” la “conculcación sistemática” del derecho internacional, una práctica que, a su juicio, se repite con demasiada frecuencia y supone un retroceso histórico. Felipe VI alertó de que ese vaciamiento normativo, agravado por el uso de nuevas tecnologías, concretó, abre escenarios inquietantes para la seguridad global.

El daño a las relaciones bilaterales

También abundó en el "vínculo transatlántico", que el presidente de EEUU, Donald Trump, está deshaciendo con la operación militar en Venezuela y las amenazas directas a Groenlandia, territorio de Dinamarca (Unión Europea). Ante los embajadores españoles, Felipe VI dijo que la manera de proceder del líder estadounidense requiere de "grandes dosis de pericia y coraje diplomático" para tratar que ese "vínculo" no se rompa. La buena relación entre EEUU y la Unión Europea surgida tras "las cenizas de la segunda guerra mundial" ha traído durante varias décadas "estabilidad y crecimiento" y ha contribuido a la "génesis y desarrollo del multilateralismo", dijo. Preservarlo, avisó, "exige lealtad mutua, confianza recíproca, visión de futuro y respeto" a las "reglas de juego". "De la erosión de ese vínculo salimos todos perdiendo. Y no quiero plantear aquí lo que supondría —insisto, para todos— la hipótesis de su total desmantelamiento", añadió.

Mediación de Zapatero

Ante todo el cuerpo diplomático y con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en primera fila, el jefe de Estado se ha referido a la liberación de cinco españoles por el régimen venezolano, una operación en la que ha tenido un papel capital el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. "A todos debe alegrarnos la liberación de cinco compatriotas y de otros ciudadanos que se hallaban igualmente retenidos. Supone un necesario paso en la dirección que anhelamos y que el pueblo venezolano merece, que no puede ser distinto al de recuperar plenamente las libertades", ha afirmado.

El Monarca defendió el papel de las democracias como principales responsables de preservar un mundo basado en normas frente a otro sustentado en el ejercicio "ilimitado de la fuerza" y en intereses excluyentes. El Rey vinculó esa responsabilidad al mantenimiento del vínculo transatlántico, que calificó de indispensable tanto para Europa como para América, y advirtió de que su erosión tendría consecuencias negativas para todos.

Felipe VI insistió además en que el actual escenario internacional convierte este momento en “el tiempo de los diplomáticos”, llamados a actuar como traductores entre realidades enfrentadas en un mundo atravesado por conflictos abiertos, amenazas híbridas y carreras armamentísticas. España, subrayó, cuenta con credenciales sólidas como aliado fiable en seguridad, defensor del multilateralismo y actor comprometido con la cooperación internacional y la acción humanitaria.

El discurso se cerró con una apelación a reforzar la integración europea, evitar que el futuro global se escriba al margen de la UE y consolidar el papel de Iberoamérica como espacio político, social y cultural con voz propia en los foros internacionales.

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