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Comparecencia en el Congreso

Sánchez deja sin aclarar las causas de la crisis, niega alertas previas y eleva el tono con Rabat por “declaraciones inaceptables” sobre Ceuta

El jefe del Ejecutivo tilda las alertas previas de los servicios de inteligencia como "avisos rutinarios" y reconoce que la repatriación de los migrantes que todavía permanecen en Ceuta "lleva su tiempo"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia en el Congreso este jueves para dar cuenta sobre la crisis en Ceuta.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia en el Congreso este jueves para dar cuenta sobre la crisis en Ceuta. / José Luis Roca / EPC

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Pedro Sánchez sigue sin aclarar las causas del salto masivo de inmigrantes en Ceuta, todavía bajo investigación y que atribuye a múltiples factores con especial incidencia en la desinformación, pero ha modulado su complacencia con Marruecos. Durante su comparecencia en el Congreso este jueves aseguró que ningún informe hasta ahora aporta "evidencias sólidas" de que el país vecino planificara o ejecutara lo sucedido, si bien ha evitado precipitarse en descartar nada. "Si hubo incapacidad o inacción es algo que tendrá que aclararse", dijo, para avisar que "si existieran pruebas sólidas actuaríamos en consecuencia".

Este Gobierno, defendió, "no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros cuando la situación lo ha requerido". Haciéndose cargo ante las dudas sobre Marruecos en esta crisis, casi a modo de justificación, explicó que "me corresponde gestionar esta crisis con rigor y con prudencia". Esto es, añadió, "tomando decisiones sobre evidencias, no sobre sospechas sin contrastar ni prejuicios ni intereses partidistas porque hay pasos que cuando se dan ya no se pueden deshacer".

Si hasta ahora se había descartado ya cualquier papel de Marruecos, incidiendo en su “colaboración”, Sánchez ha comenzado a soltar amarras. “Nos quedan muchas cuestiones que analizar y aclarar”, aseguró, para dejar en manos de las investigaciones en marcha las conclusiones para “comprender lo que ha pasado”.

Para descargarse de las acusaciones de ocultación o falta de trasparencia y ante el baile de filtraciones de informes, el jefe del Ejecutivo se ha comprometido a "publicar un dosier con todos los informes". "Estamos ante un fenómeno que tiene su origen en muchas causas, en el que participaron varios actores y factores que se retroalimentaron entre sí, probablemente de forma no coordinada, ya veremos si planificada y, por consiguiente, imprevisible para todos, incluso también para ellos", refiriéndose a estos hechos como una "avalancha".

Sánchez ha elevado también el tono con Marruecos al calificar de "declaraciones inaceptables" las referencias de autoridades marroquíes a Ceuta y Melilla como ciudades "ocupadas". En este punto, desveló que se convocó a la embajadora de Marruecos en España. Ya fue significativo que arrancase su comparecencia reivindicando que Ceuta y Melilla son "españolas desde hace siglos" y que "va a seguir siendo así hasta el final de los tiempos".

En la misma línea de firmeza, ratificó que "en las próximas semanas" el Rey visitará Ceuta y Melilla. Una visita en la que Moncloa ya trabaja con Casa Real y que, según Sánchez, tiene el objetivo de transmitir "el compromiso absoluto del Estado con estas dos Ciudades Autónomas".

Avisos de los servicios de inteligencia

Sobre las alertas previas de los servicios de inteligencia, el presidente del Gobierno fue tajante al negar que existieran. "Puedo asegurar que ningún informe iba más allá de la descripción de datos o un aviso rutinario", además de que ninguno "previó la escala o probabilidad de lo que finalmente se produjo". Una cosa es detectar que los cruces a nado estaban creciendo, que hay que extremar la cautela, algo que aseguró hicieron todas las autoridades competentes. Y otra muy distinta anticipar que, en cuestión de horas, 70.000 personas iban a intentar acceder a Ceuta. "Eso no lo hizo ningún informe", incidió.

Es más, apostilló sobre las entrada a nado que "en julio de 2026 las cifras evidentemente fueron más elevadas, pero en modo alguno mostraron un patrón de crecimiento lineal o exponencial que pudiese anticipar lo que pasó, lo que sucedió el 30 de julio y el 31 de julio. No en vano, ni siquiera las propias autoridades ceutíes barajaron esta posibilidad, como tampoco lo hizo por tanto, ningún think tank o ONG, medio de comunicación, ni tampoco ningún servicio de inteligencia de ninguno de los países aliados por parte del Gobierno de España", subrayó.

En el capítulo de la respuesta socioeconómica y humanitaria en Ceuta, Sánchez se comprometió a que las ayudas económicas puedan solicitarse en menos de diez días y que empiecen a pagarse el 6 de octubre, "como muy tarde". Asimismo, se fijó el marco temporal de dos semanas para sacar de las calles a la mayoría de migrantes. Un paso fundamental para proceder a las identificaciones e iniciar los expedientes. Algo que, reconoció, "lleva su tiempo", apelando a la necesidad de realizar estos procesos tanto con humanidad como desde la legalidad.

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Fuente: El Periódico

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