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CONCEPCIÓN CAMPOS ACUÑA / DOCTORA EN DERECHO

“Duermo poco y trabajo mucho, creo firmemente en la cultura del esfuerzo”

Se incorpora al selecto club Gallegos del Año por su trayectoria brillante y ejemplar, multipremiada . Es usted una abanderada del esfuerzo y del trabajo duro. ¿Cómo hace para compaginar el trabajo con su vida personal?

Lo primero que tengo que decir es que me siento enormemente honrada por incorporarme al prestigioso club de Gallegos del Año, ha sido toda una sorpresa y un gran honor y responsabilidad. Me siento muy orgullosa de ser gallega, creo que vivimos en una tierra maravillosa, de hecho, ejerzo de embajadora siempre que tengo ocasión y en todos los ámbitos.

En cuanto a compaginar trabajo y vida personal creo que ese es uno de los retos de los tiempos que nos ha tocado vivir. En mi caso, duermo poco y trabajo mucho, creo firmemente en la cultura del esfuerzo, sin perjuicio de que la vida me ha enseñado que lo más importante son las personas a las que quieres, por lo que no descuido esa faceta de mi vida, y creo que hay que cuidar a las personas, y no solo en el ámbito personal sino también en el profesional.

Todas las referencias que tengo son magníficas. ¿Siempre ha tenido claro que quería dedicarse al complejo y a veces injusto mundo de las leyes?

La verdad es que sí, desde bien pequeña siempre quise estudiar Derecho, me parecía un mundo muy interesante, así que seguí la hoja de ruta trazada, y tras acabar la carrera y debatirme en la disyuntiva de dedicarme a la abogacía o al servicio público, finalmente me decanté por la vocación de servicio público.

El servicio público es un mundo apasionante y muy injustamente tratado y víctima de estereotipos y múltiples perjuicios, tanto empleados públicos como responsables políticos hacen lo máximo que pueden con los medios de que disponen, la situación del COVID ha sido un claro ejemplo. Claro que hay oportunidades de mejora, pero hay que poner en valor el gran trabajo que se hace y seguir en la línea de la mejora continua para alcanzar la máxima calidad que se merece la ciudadanía, que, no nos olvidemos, somos todos.

¿Y qué me dice de la administración electrónica... que aún no es accesible en trámites tan básicos como una unión civil...

Se ha evolucionado mucho, aunque es cierto que todavía queda camino por recorrer. Se dice que el COVID-19 ha supuesto, en términos de digitalización, un avance equivalente al esperado en 6 años. En el caso del sector público quizás no sea tanto, pero sí ha habido más que un gran avance, la toma de conciencia de que lo digital es el futuro, de que no se puede seguir en la administración de Mariano de Larra, del vuelva usted mañana, de la fotocopia compulsada y por triplicado. No tiene sentido hablar de inteligencia artificial y mantener las ridículas servidumbres de la administración del s. XIX.

Sin duda, uno de los retos actuales en el sector público es completar el ciclo de la transformación digital.

También, imagino, que falla la educación. ¿Nuestros mayores están preparados para hacer trámites ‘on-line’?

Nuestros mayores están preparados para lo que haga falta y lo han demostrado sobradamente. En mi opinión, sus dificultades para hacer trámites on-line tiene más que ver con una falta de enfoque o perspectiva adecuada por parte de aquellos que tienen el deber de poner a su alcance esa posibilidad que con su falta preparación.

Ahora bien, los datos demuestran que existe una gran brecha digital, sobre la que hay que trabajar, mediante capacitación, formación, pero también simplificando las formas de relacionarse y los trámites burocrático.

¿Ha tenido que demostrar más su valía por ser mujer?

En primer lugar, considero que ninguna persona debe sentir que tiene que demostrar algo a los demás. Cada persona debe ser valorada por su actitud y su trabajo, sus valores, y su forma de tratar y relacionarse con las demás personas. Es cierto que en algunos momentos he sentido esa mirada de superioridad, sobre todo cuando era mujer y joven, la doble penalización, pero eso no me ha condicionado, en absoluto. Considero que no se trata tanto de tener que demostrar la valía como mujer, como de enfrentarnos a desmontar estereotipos, de seguir rompiendo techos de cristal y ocupando el lugar que nos corresponde, pues somos más del 50 % de la sociedad. Siendo conscientes, también, de que frente a determinados perfiles da igual tu valía, siempre verán antes el género que la profesionalidad.

¿Cree que en el sector público no hay igualdad? ¿Por qué?

Soy la presidenta y cofundadora de la Asociación de Mujeres en el Sector Público, creo que con eso ya respondo a la pregunta. Efectivamente, en el sector público no hay igualdad real, sí disponemos de las herramientas formales, como el acceso por los principios de mérito y capacidad, a través de oposición libre pero los datos (siempre tan elocuentes) demuestran que no existe esa igualdad. En el ámbito directivo, las mujeres apenas ocupamos el 30 % de los puestos del sector público, lo que resulta especialmente llamativo si tenemos en cuenta que en algunos sectores somos hasta el 70 %. Especialmente llamativa la situación en el ámbito de la justicia, donde solo son mujeres 2 de los 12 componentes del pleno del Tribunal Constitucional. Un ejemplo, hemos tenido que llegar al 2020 para que una mujer presida, por primera vez, una sala del Tribunal Supremo.

Decía la jueza Ruth Bader Ginsburg, que “las mujeres pertenecen a todos los lugares donde se toman decisiones. No debería ser que las mujeres sean la excepción”.

¿Podría compartir con nosotros el mejor consejo que ha recibido y de quién?

El mejor consejo que he recibido me lo dio mi querido padre, al que lamentablemente perdí hace unos años, y que estaría muy feliz por este reconocimiento como gallega del año. Siempre me inculcó la confianza en mí misma, el valor del trabajo y del esfuerzo, y que no había más límites que los que uno se pone y que, junto con mi madre, me proporcionaron los valores que hoy atesoro.

¿Cuál es su lema en la vida?

Hecho mejor que perfecto. No es mío, es una frase del creador de Facebook, pero que resume a la perfección mi filosofía de vida. Como a todos, me gusta la excelencia y dar lo mejor de mí, pero también soy muy pragmática y, en ocasiones, hay que renunciar a tener el 100%, para obtener el 60, el 70, el 80... que siempre es mucho mejor que el 0 o 10. Paso a paso se cambia el mundo.

Doctora en Derecho, Máster en Derecho de las Administraciones e Instituciones Públicas por la USC y especialista en gestión pública por la FEMP. Secretaria de Administración Local, categoría superior y Codirectora de Red Localis.

Autora de diversas monografías y múltiples publicaciones en revistas científicas, es conferenciante y ponente. Su trabajo ha sido objeto de diversos reconocimientos, entre otros, el VII Premio Ramón Massaguer i Mir al Mejor Libro de Derecho Local 2013-2015 y Premio Innovadora destacada 2016, por el CNIS.

Pinceladas sobre su brillante y vasta trayectoria profesional

Doctora en Derecho, Máster en Derecho de las Administraciones e Instituciones Públicas por la USC y especialista en gestión pública por la FEMP. Secretaria de Administración Local, categoría superior y Codirectora de Red Localis.

Autora de diversas monografías y múltiples publicaciones en revistas científicas, es conferenciante y ponente. Su trabajo ha sido objeto de diversos reconocimientos, entre otros, el VII Premio Ramón Massaguer i Mir al Mejor Libro de Derecho Local 2013-2015 y Premio Innovadora destacada 2016, por el CNIS.

04 ene 2021 / 12:20
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