Santiago
+15° C
Actualizado
lunes, 04 julio 2022
16:47
h
NOVIEMBRE 2005

El diseñador lalinense Florentino Cacheda ha sido elegido Gallego del Mes

Es elegante hasta para responder a uno de sus secretos. “Nacín na posguerra”, sonríe esquivando la cifra. Florentino Cacheda hace patria con su moda. Por su dilatada trayectoria, con una evolución que ha llevado su sello a los cinco continentes, ha sido elegido por las redacciones de EL CORREO GALLEGO,Galicia Hoxe y Radio Obradoiro, como Gallego del Mes de Noviembre.

A su amplia gama de productos (30 en total) para vestir al hombre de pies a cabeza y su expasión a nivel comercial, se suma ahora una nueva faceta: la fragancia masculina de Florentino, un estimulante de emociones, que ha tenido una gran acogida en el mercado.

Sus primeros pinitos, como los de muchos otros diseñadores, fueron en la sastrería familiar de Lalín. Florentino se crió entre los retales y patrones de su padre, Belisario Cacheda. De muy joven se fue a Barcelona a estudiar Diseño y Patronaje y tuvo la oportunidad de trabajar en fábricas de confección. Eran los años 60 y comenzaba a rondarle un proyecto en su cabeza. “Tiña que facer algo na miña terra, no meu país, era case unha obsesión”. Y aunque estaba muy bien en la ciudad condal, hizo las maletas para volver a su añorado Lalín.

Todo un pionero

“Soñaba ca auga dos regatos”, comenta sobre la morriña que acompañaba aquella ilusión de montar algo grande en la capital dezana. Y lo consiguió. Aunque el que iba a ser su socio se echó atrás, Florentino daba forma a su proyecto, con una empresa de confección, totalmente estructurada (desde el diseño hasta la comercialización) que lo convirtió en el pionero del imperio textil de Lalín, cuando sólo había referencias de producción industrial en A Estrada o Vigo. Cacheda iniciaba casi una revolución en el sector.

Confiesa que tuvo muchos contratiempos, menos en el aspecto laboral. “A xente recibiu o proxecto moi ben, aínda que no tema dos horarios non o entendían”, comenta sobre la cultura empresarial de entonces.

Aún conserva las instalaciones de la calle Pintor Laxeiro donde estableció su primera fábrica, que luego pasó a las ubicadas en O Rodo. Hoy, aquel sueño se traduce en un complejo de 30.000 metros cuadrados, el primero que abrió el despegue del parque empresarial Lalín 2000 y que en breve se completará con una ampliación de las dependencias, dotadas de una tecnología puntera en el ámbito de la confección.

En la empresa trabajan, de forma directa, 250 personas. Cacheda define sus productos como “evolutivos, capaces de aportar satisfaccións, e feitos por xente que vive o que fai e aporta moito para un bo resultado”. Aquel proyecto que le rondaba en Barcelona se ha convertido hoy en uno de los grandes embajadores gallegos. La empresa crece a un ritmo anual de un siete por ciento, “o que nos fai ve-lo futuro con alegría”, confiesa.

Próxima cita: en París y Londres

A mediados de los años 70, la firma textil vivía “unha época interesante”. Ya exportaba casi el 70 por ciento de sus productos. En Estados Unidos estaba la gran mayoría de los clientes. Allí, Florentino recuerda la cara que se le quedó cuando en Barnys le dijeron que tenían 350 personas en la sección de arreglos. En su empresa había sólo 75 trabajadores.

Hoy la conversación tendría otros tintes. Con la entrada en la Unión Europea, la empresa cambió de estrategia reorientando el mercado. “A variedade de productos permitiunos facer un desenvolvemento de tendas propias, e complementarias ademais de córners, con presencia en grandes almacenes”. La última en abrir fue la tercera de la firma en Dubái (Emiratos Árabes). Florentino está presente con sus tiendas en Bahréin, Bombay, Pekín... y otras capitales de todo el mundo. Sus próximas conquistas serán las ciudades de Londres, París, y Barcelona, donde está previsto abrir sendos establecimientos en el año 2007.

Fue además uno de los principales impulsores del máster de Dirección y Gestión de Empresas de Moda que se está celebrando en Lalín, en colaboración con la USC. “Era moi necesario. A idea é formar futuros executivos que teñan coñecemento da moda e da súa relación coa economía, ou á inversa, con diseñadores que teñan unha formación en materia económica, porque as empresas de confección teñen que coidarse moito dos resultados”.

Florentino, con una marca consolidada, huye del pesimismo al hablar de la crisis que llega de Asia. Su consejo para los que quieran lanzarse a la empresa del textil es claro: “Un 5 por cento de inspiración e un 90 de transpiración”. La vocación y muchas horas de sacrificio que han marcado su trayectoria.

07 dic 2020 / 22:40
  • Ver comentarios
Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
Tema marcado como favorito