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Lección de humanidad en el mar

Los tripulantes del ‘Francisco y Catalina’ fueron elegidos ‘Gallegos del mes de julio’ por EL CORREO

EL CORREO, Galicia Hoxe y Radio Obradoiro nombraron Gallegos del Mes de julio a los cinco tripulantes de Costa da Morte del pesquero "Francisco y Catalina" ·· Salvaron la vida a 51 inmigrantes ilegales que estaban a la deriva en un cayuco frente a las costas de Malta

Las redacciones de EL CORREO GALLEGO, Galicia Hoxe y Radio Obradoiro han elegido Gallegos de Mes de julio al armador, patrón y marinería del pesquero de Santa Pola (Alicante) Francisco y Catalina, distinción que singulariza en los cinco gallegos que integran dicha tripulación, que el pasado día 14 salvó de una muerte segura a 51 inmigrantes ilegales que se hallaban a la deriva a bordo de un cayuco frente a la isla de Malta.

Con el galardón, las redacciones de los periódicos de la capital de Galicia reconocen el excepcional gesto de humanidad y solidaridad demostrada por los tripulantes del pesquero, entre ellos por los pescadores gallegos Álvaro Domínguez Soneira, José Emilio Toba Martínez y Manuel Pérez Ballón, de Muxía, y Jesús Nemiña Antelo y Ramón Marcote Traba, de Fisterra, que se encardina en los más relevantes valores que dan razón de ser a los galadornes instituidos por el editor Feliciano Barrera.

La acción humanitaria de estos marineros desencadenó elogios llegados de todo el planeta; más, después de tener que pasar una semana fondeados en el Mediterráneo porque la burocracia se mostró ajena a sentimientos y nadie quería hacerse cargo de los inmigrantes. Malta respondió al gesto solidario de los pescadores del Francisco y Catalina con una patrullera para impedir que atracasen en su costa.

Pero ni la insensible diplomacia, ni la tensa espera pudo con la fortaleza y la generosidad demostrada por unos humildes pescadores que no dudan en afirmar que volverían a actuar de igual manera si se viesen en las mismas circunstancias "porque ante todo somos humanos".

Mientras las negociaciones se sucedían entre la diplomacia de media Europa, más de sesenta personas convivían en apenas cincuenta metros cuadrados, pero "estamos bien", le dijo el fisterrán Jesús Nemiña por teléfono a su esposa, Soledad Mariño.

Y es que, según relató ésta a EL CORREO "eran ellos, desde el mar, los que nos pedían tranquilidad a la familias". El espíritu de solidaridad se mantuvo vivo los nueve días de convivencia.

La tripulación cedió uno de los baños a los acogidos, compartieron con ellos sus víveres y se organizaron para realizar las tareas de limpieza. Toda una lección de vida.

LOS DATOS

1 Dejaron los aparejos para repescar cincuenta vidas

Los tripulantes del Francisco y Catalina recogieron sus aparejos el día 14 de julio para respescar las vidas de 42 hombres, ocho mujeres y una niña de tan sólo dos años. Perdieron una semana de pesca, pero aseguran que las pérdidas económicas no son comparables al cargo de conciencia que les quedaría si los hubiesen abandonado.

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2 Nueve días a la espera del acuerdo diplomático

La odisea se prolongó nueve días, el tiempo que tardaron en fructificar las negociaciones diplomáticas. El día 22, tras más de veinticuatro horas recibiendo órdenes contradictorias, el barco pudo atracar en el puerto de La Valetta, donde desembarcaron los 51 inmigrantes, 18 de los cuales fueron acogidos por España, 10 por Italia, 10 por Libia, 8 por Malta, y 5 por Andorra.

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3 Vuelta al caladero tras una revisión médica

Tras pasar revisión médica en Malta, los marineros del Francisco y Catalina regresaron al caladero para seguir faenando hasta finales de agosto. Y es que lo que querían era volver a pescar .

LA PRESENCIA GALLEGA EN LA GESTA SOLIDARIA

Un marino curtido en aguas del Gran Sol

Manuel Pérez Ballón, de 49 años, es natural de Muxía, y su vida siempre ha estado vinculada al mundo del mar. Lleva 2 años enrolado en el Francisco y Catalina. Hasta hace cinco, cuando se afincó en Santa Pola (Alicante), siempre faenó en las bravas aguas de Gran Sol.

Una vida dedicada al mundo de la pesca

José Emilio Toba Martínez, de 33 años, e igualmente vecino de Muxía, ya salía a pescar con su padre cuando tenía sólo 7 años. Desde los dieciséis el mar es su hábitat natural, y recaló en Santa Pola hace dos años. Esta ha sido su primera temporada a bordo del Francisco y Catalina.

El joven contramaestre del barco de Santa Pola

Álvaro Domínguez Soneira, de 24 años, de Muxía, es el segundo contramaestre del Francisco y Catalina. Lleva dos años trabajando con la armadora alicantina, y antes estuvo enrolado también en varios barcos de la villa muxiana. El mar es para él su medio de vida.

El responsable del congelador de gamba

Jesús Nemiña Antelo, de 33 años, vecino de Fisterra, es el encargado del congelador del pesquero de Santa Pola. Cumple su primer año con dicho barco, pero desde los 14 estuvo enrolado en el Niebla, de su tierra natal. En casa le esperan su esposa, Soledad Mariño, y sus dos hijos.

El benjamín de una tripulación solidaria

Ramón Marcote Traba, de tan sólo 19 años, de Fisterra, es el benjamín del pesquero. Es su primera marea en el Mediterráneo, aunque ya se inició en el duro mundo de la pesca a los diecisiete años, a bordo de varios barcos con base en el puerto de la villa del Cristo .

LA CLAVE

Reconocimiento de varias instituciones

La acción humanitaria de la tripulación fue premiada con la Medalla al Mérito Civil, concedida por el Consejo de Ministros; la Medalla de Oro de la Cruz Roja; y la candidatura al Príncipe de Asturias de la Concordia 2006 .

07 dic 2020 / 22:45
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