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Beatriz Sotelo, Gallega de Marzo

Las redacciones del Grupo Correo Gallego destacan la emergente trayectoria de la cocinera, copropietaria del restaurante La Estación de Cambre, que tiene una estrella Michelin ·· La restauradora fue campeona de España de 2008 compitiendo frente a mil colegas
··>Canal Gallegos del Año

Beatriz Sotelo Sequeiros (Ardán, Marín, 1981) ha sido elegida Gallega del Mes de Marzo por las redacciones de ELCORREO GALLEGO, Galicia Hoxe, Radio Obradoiro, Tierras de Santiago y Correo Televisión, que han querido reconocer así su brillante proyección en la última década como una de las cocineras emergentes que está adquiriendo, pese a su juventud, un gran prestigio en el panorama culinario. En los últimos meses se ha proclamado campeona de España en una competición en la que participaron otros mil restauradores, y ha obtenido el preciado galardón internacional de su primera estrella Michelin, junto a su socio Juan Crujeiras, para el restaurante que ambos regentan, La Estación, que se encuentra en el municipio de Cambre, ubicado en el cinturón del área metropolitana de A Coruña.

"Esta distinción de EL CORREO GALLEGO es una satisfacción que viene a culminar un mes fantástico, ya que el pasado sábado, día 20, tuve el premio de otra estrella brillante, el nacimiento de mi hijo Braulio", nos comenta desde Pontevedra -donde pasa en la casa de su madre los primeros días de postparto disfutando de su bebé, quien lleva el nombre de su marido-, la ya reputada restauradora.

Su trayectoria se remonta casi a su niñez, aunque ella confiesa que fue a partir de finalizar el Bachillerato y el COU en Marín, cuando optó por acudir a la Escuela Superior de Restauración de Pontevedra porque le resultaba más accesible que el estudiar una carrera universitaria.

Desde la tierna infancia

Sin embargo reconoce que su interés por la cocina es de siempre. "Me gustó desde pequeña, mi abuelo dice que fue por su influencia, pero la realidad es que sólo estuvo nueve meses como cocinero en el servicio militar, y no tengo otros antecedentes familiares", nos manifiesta.

Recuerda la cocinera que nació en una aldea de Marín, Ardán (a unos 7 kilómetros de la capital del municipio), donde "en las casas, todos los grandes acontecimientos estaban alrededor de la cocina; es un pueblo que tiene huertas y animales y por ello la mayor parte del tiempo se pasaba a partir de lo que se cocinaba y a mí me gustaba mucho".

No llegó a conocer las lareiras típicas de los pueblos gallegos, pero sí las cocinas de hierro, las llamadas bilbaínas. En ellas, aprovechando las temporadas señala que "en septiembre con la recolecta de manzanas, se hacía de todo, desde pasteles, compota, mermelada, membrillo, e incluso sidra". En suma, reitera que "siempre se estaba en la cocina haciendo cosas, y de ahí, de esta constancia que no era trabajo sino fedellar, como digo siempre, apareció esta vocación".

"Cuando acabé el COU pensé que estudiar una carrera era más complicado, además duraban tres o cinco años, y yo tenía ganas de hacer algo de inmediato", declara Beatriz, quien indica que por ello cursó los dos años de Cocina en la Escuela Superior de Restauración de Pontevedra, lo que le facilitó el trabajar desde los 18 años, durante las temporadas de verano o vacaciones.

Marcelo Tejedor, su mentor

Acabadas las prácticas entró en Casa Marcelo de Santiago. Durante los tres años que estuvo en su cocina, su propietario y mentor, Marcelo Tejedor, tuvo la recompensa de la Estrella Michelin. "Con él descubrí una forma diferente de cocina", destaca Beatriz, quien después estuvo un año con Toñi Vicente, y se fue al extranjero, en concreto promocionó la gastronomía gallega en Francfort y París, donde además trabajó en el Restaurant Toi y en Catering Potêl de Savoir.

Cerca de su casa también estuvo temporadas breves en el restaurante Bueumar y A Centoleira de Beluso, y realizó diversas colaboraciones en el Parador de Pontevedra, restaurante O Cruceiro de O Grove, el hotel Sanxenxo Playa, y en Vigo en el Marco, el Teatro Principal, y el Centro Social Caixanova.

Y en 2005 llegó a La Estación de Cambre. Marcelo Tejedor y Juan Crujeiras, propietario de este restaurante cercano a A Coruña, eran de la misma promoción y, con otros, fundaran el grupo Nove. Fue cuando el segundo, profesor además en la Escola de Hostelería de Pontedeume, necesitaba una cocinera y se lo propuso. "Acepté, durante unos años fui trabajadora suya y a partir de ahí surgió la sociedad en 2007", precisa.

Explica Beatriz que "a raíz de hacernos socios, pensamos en dar un cambio al restaurante, y Juan me propuso que me presentará al concurso nacional anual de cocineros, lo hice y me salió muy bien". Compitió en 2008 con mil colegas, de los que ocho llegaron a la final que se celebró en el transcurso de la Feria de Alimentaria de Barcelona, donde obtuvo el título de cocinera del año. Después en 2009, el restaurante La Estación recibió su primera estrella Michelin.

amartínez@elcorreogallego.es

OPINA QUE, CON UN BUEN PRODUCTO, EL RESTAURADOR NO TEME A NADA

"Los cocineros no nos ocultamos nuestras obras"

El título de Cocinera del año 2008 de España y la distinción de la Estrella Michelin, es lo que a nivel profesional más aprecia Beatriz. Lo último fue "un bum para el restaurante La Estación, una locura muy bien llevada". "Es un premio que siempre ansias pero no sabes si te tocará y ahora hay que mantenerlo aunque la calidad es una de nuestras constantes porque si tienes un buen producto no debes tener miedo a nada", declara.

En la carta se ofrecen diversas carnes, pero tanto la concinera como su socio Juan prefieren el pescado. "Es el producto fresco que todos los días entra y cada vez que ves una especie te surgen ideas diferentes para preparar platos nuevos", dice.

La Estación está en un lugar tranquilo, es uno de los edificios de la antigua parada del ferrocarril en Cambre, hoy en día apeadero. Los trenes de cercanías se hacen esperar. Serían una ayuda adicional para el restaurante pero para Beatriz "es un ambiente muy romántico sobre todo de noche, a la hora de la cena todos los días pasan los trenes a un par de metros".

"Nuestra cocina es de mercado, basada en el producto", define la restauradora, quien del reciente Fórum Gastronómico de Santiago apunta que "te acerca a nuevas ideas y conceptos", considera que "entre cocineros no nos ocultamos nuestras obras, las transmitimos de unos a otros con claridad", y opina que "hay una generación emergente porque ser cociner0 es ser humilde, sencillo y hacer lo que te gusta". "Las nueve estrellas Michelin que hay en Galicia es un buen número a nivel mundial", sentencia Beatriz .

07 dic 2020 / 08:46
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