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XXVIII EDICIÓN

La química y emprendedora Carme Pampín, en el club Gallegos del Año

La presidenta de Bioga y cofundadora de GalChimia trabaja en el área de descubrimiento de fármacos// En el sector biotech, “el fracaso es un factor más en el camino hacia el éxito”

Con humildad, delicadeza y prudencia, la licenciada en Ciencias Químicas Carme Pampín Casal (O Pino, 1971) respondió a la llamada de este periódico, en la que se le comunicaba que entraba a formar parte del selecto club ­Gallegos del Año.
“No me lo esperaba ni por asomo. Creo que realmente no hice nada que merezca este reconocimiento, ­primero porque se premia la labor de una persona, y ni Bioga (Clúster Tecnológico Empresarial de las Ciencias de la Vida) ni la empresa de química ­orgánica GalChimia son algo que dependan de mí al 100 %. Son ­proyectos en equipo donde pongo mi grano de arena y me ­toca ser un poco la ­cabeza ­visible”.

comienzos. Carme Pampín no tenía clara la elección de estudiar Ciencias Químicas. “Lo que sí quería era algo experimental. Cuando llegué al tercer curso, me encontré con la química orgánica y ahí me enganchó”. De hecho, como la docencia no le atraía –“salvo cuando era pequeña”–, uno de sus profesores, en su último año de tesis, le sugirió la idea de crear una empresa. Empezaba a hablarse del término spin-off, y “en ese momento nos lo propusieron a un compañero de tesis -hoy mi marido y cofundador de la compañía– y a mí”.
Así nació en 2001 GalChimia, entidad que dirige, donde “trabajamos, fundamentalmente, con pequeña molécula que interacciona con los organismos vivos”.
Hoy son líderes en España de química orgánica sintética. Y, además, ­durante los últimos 14 años han completado con éxito más de 1.000 proyectos en el campo del descubrimiento de fármacos y más de 50 proyectos de desarrollo de proceso.
La cerveza, el vino, el pan... fueron los primeros ejemplos de biotecnología usada por el hombre con el uso directo de microorganismos. Porque actualmente la biotecnología, asegura Carme Pampín, va más allá –“¡muchos la llaman la nueva revolución industrial!”– y aporta beneficios a la sociedad como “la resistencia a las enfermedades, permite reducir el uso de pesticidas y productos químicos, ayuda a revalorizar residuos orgánicos del sector agrícola y ganadero y permite generar alimentos funcionales, con un mayor número de nutrientes”.
También tiene “infinidad de aplicaciones en otros sectores como el diseño de fármacos, en la salud animal y en la gestión de recursos marinos y pesqueros”.
En su campo de actuación, “la obtención de resultados pasa por un largo período. El fracaso es un sector más en el camino hacia el éxito, pero es verdad que en proyectos de larga duración, como el caso de la biotecnología, los errores no te llevan al fracaso, sino a aprender y a reconducir la iniciativa y trazar el camino correcto. Y, sin duda, hay que rodearse de un buen equipo de emprendedores con alta implicación y con una red comercial que inserte los productos en el mercado con el fin de cubrir las necesidades que demanda la sociedad”.

BIOGA. Preside el Clúster Tecnológico Empresarial de las Ciencias de la Salud, que tiene un papel fundamental en la dinamización del ecosistema biotecnológico gallego, “pues nuestra principal misión como asociación es la de activar a los agentes y las acciones llevadas a cabo en el sector, con el fin de ­coordinar el sistema investigador y el tejido empresarial a través de la transferencia del ­conocimiento”.
Hoy engloba a “60 entidades, principalmente pequeñas y medianas empresas biotecnológicas, pero contamos también con entidades relevantes del ecosistema científico e investigador de Galicia, como las Universidades de Santiago y Vigo, o ACIS, la Axencia para el Conocimiento en Salud que coordina la innovación dentro del Sergas”.
En este último año, “se han unido centros tecnológicos relevantes en el campo de la innovación, a nivel autonómico, como el caso de Anfaco-Cecopesca”.

datos. Estos días, la Xunta comunicó que moviliza casi 25 millones para grupos de investigación de referencia. Con esto se pone de manifiesto que el apoyo público es importante para el sector de la biotecnología, que “está catalogado por el Gobierno gallego como estratégico dentro de la economía gallega”.
Este sector “emergente, pero muy relevante”, generó 2.100 empleos, 217 millones en ingresos y 307 ­solicitudes de patentes, según los ­últimos datos recogidos en 2014.

"Hacer un buen uso de la ciencia"

•••Cuenta Pampín que “la biotecnología no llega mucho a la sociedad, aunque eso va cambiando. Pero me gustaría que valorásemos la ciencia y que fuésemos conscientes de que en ­Galicia se hace muy buena ciencia”.

•••“Querría que las nuevas generaciones aprendiesen a valorar que podemos hacer una sociedad mejor y que todos podemos aportar un poco”.

••• “La química está en todo, en lo que comemos, lo que vestimos, en los coches... Hay que hacer un buen uso de la ciencia... Y compartir buena química”.

Galicia, bien posicionada

•••Galicia está bien posicionada entre las comunidades más activas en biotecnología, afirma Carme Pampín. “Si la comparamos con el resto de localizaciones, podemos percibir el rápido crecimiento en los últimos años de nuevas empresas dedicadas propiamente a la biotecnología y usuarias. Además, es la tercera comunidad autónoma con mayor emprendimiento en el sector. En términos de investigación, en comparación con España, ­Galicia tiene un 5,1% más de gasto en I+D+i” que el resto de comunidades.

•••Los datos indican que “la internacionalización del sector bio gallego es de un 64,50 % y que el 80 % de los ingresos provienen del exterior. Los indicadores de estos resultados anidan en que trabajamos en un mercado globalizado”.

07 dic 2020 / 07:17
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