Veranear en la costa de Galicia será este año más caro que nunca: 1.000 euros a la semana

El precio escala un 14% en un año frente al 10% estatal, pero hay una brecha entre los 2.900 euros de A Toxa y los 725 de Portosín

Portosín es el destino más económico de las Rías Baixas para el mes de agosto

Portosín es el destino más económico de las Rías Baixas para el mes de agosto / ecg

Martín G. Piñeiro

El imparable tirón turístico experimentado por Galicia desde la pandemia, apuntalado en buena medida gracias a su condición de refugio climático estival, desboca los alquileres de verano en la línea de costa de la comunidad, donde habrá que desembolsar por primera vez más de 1.000 euros a la semana -en concreto 1.080-, una media jamás alcanzada y que representa el sueldo mensual de muchos ciudadanos.

Los precios se disparan además en Galicia por encima de la media estatal, lo que certifica que la comunidad sigue de moda frente a otros destinos y que la demanda crece. Así, mientras en el conjunto del país el alquiler en agosto se encarecerá algo menos de un 10%, en Galicia ese incremento roza el 14%, por lo que aquel que quiera pasar una semana con vistas al mar tendrá que desembolsar aquí unos 130 euros más.

Son algunas de las conclusiones del informe anual del Grupo Tecnitasa sobre los precios del alquiler semanal en la primera línea de playa de las principales zonas de costa españolas en agosto. A nivel global, cada semana costará en España 1.160 euros (+9,9%) frente a los 1.055 del año pasado. Y en Galicia, el alquiler semanal será de 1.080 euros (+13,9%), frente a los 950 de 2023.

Y si se echa un poco la vista atrás y la comparativa se remonta a antes de la pandemia, se ilustra a la perfección esa escalada de precios de la vivienda turística en Galicia. Porque en 2019 se pagaba una media de 650 euros por disfrutar una semana en la costa, con oportunidades en A Mariña de Lugo por debajo de los 250 que hoy parecen ciencia ficción.

Desde A Toxa hasta Burela

Eso sí, como siempre que se trata de medias, la oferta puede variar sustancialmente. Y de hecho, Galicia es la comunidad donde mayor es la horquilla de precios a la hora de alquilar en agosto, ya que entre los 2.900 euros que marca la exclusividad de A Toxa (O Grove) y los 550 de Burela hay un abismo económico de 1.350 euros.

Una brecha que también se aprecia entre las rías de Arousa y de Muros e Noia, dos de los destinos estivales más habituales de los compostelanos y donde se pueden pagar esos 2.900 euros por 80 metros cuadrados en A Toxa o 2.300 por 110 metros cuadrados en Sanxenxo; o prácicamente cuatro veces menos en Portosín, que con 725 euros semanales es el destino más barato de la zona y de la provincia de A Coruña y el tercero más económico en Galicia.

Este baile en la oferta es generalizado en la comunidad, donde A Mariña de Lugo, donde el clima acostumbra ser menos benévolo para la playa, hay alquileres a 550 euros en Burela y O Vicedo, los más baratos de la comunidad. En Viveiro ya son 800. Eso sí, la costa de Lugo es la que más se encareció en este último año, por encima del 12%, frente a Pontevedra, donde subió entre el 6% y el 12% y A Coruña (+4%), según corroboró ayer Olga Gómez, delegada de Tecnitasa en Galicia.

Entre los destinos que figuran por debajo de la media gallega para este agosto figuran Cangas (800 euros), Illa de Arousa (800), Perbes (825), Malpica (850), Cabanas (850), Muros (900), Miño (900), Boiro (950), Aldán (950) o Cedeira (950).

En la media están Fisterra, Ribadeo y Oleiros, mientras que a partir de ahí toca rascarse más el bolsillo para pasar una semana: 1.150 euros en Baiona, Samil o Nigrán, 1.300 en Riazor o 1.400 en Portonovo. Por encima solo aparecen los destinos top de Sanxenxo y A Toxa.

Un 25% más en tres años

A nivel nacional, los lugares más caros para pasar una semana este mes de agosto y que incluso superan los 3.000 euros a la semana se localizan en las Islas Baleares, en Santanyi, Ibiza y Pollensa, o en el Puerto Banús, en Marbella.

Por contra, lo más económico está en Moncófar y Vinaroz, en la provincia de Castellón, donde se pueden alquilar apartamentos de 70 metros cuadrados por 500 euros.

Con respecto a la evolución anual, el encarecimiento fue más pronunciado en Cantabria, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife o Lugo, todos por encima del 12%.

Y en Girona, Huelva, Asturias y Guipúzcoa los precios apenas se movieron o lo hicieron en todo caso por debajo del 3%.

Según Tecnitasa, el incremento de precio para veranear en los últimos tres años en el conjunto de España es de alrededor de un 25% y aunque el mercado inmobiliario convencional ralentiza el número de transacciones y contiene los incrementos de valor, en el mercado de alquiler vacacional, sin embargo, continúan registrándose incrementos medios mucho más elevados.