Listas de espera a las puertas del verano para desbrozar las fincas: “Lo peor está por llegar”

Las empresas de mantenimiento forestal no encuentran trabajadores para poder cumplir con los encargos que tienen

El plazo para limpiar las parcelas terminó el 31 de mayo

Un operario en un tractor realizando labores de desbroce en unos terrenos, en Vigo

Un operario en un tractor realizando labores de desbroce en unos terrenos, en Vigo / Rafa Vázquez

Llega el verano, y como cada año, los propietarios de fincas situadas cerca de casas y demás edificaciones deben retirar la maleza de sus parcelas para prevenir posibles incendios forestales durante la temporada estival en Galicia. El pasado 31 de mayo finalizó el plazo previsto por la Xunta para realizar estas labores. Ahora, los particulares que no hayan retirado la broza se arriesgan a sanciones que pueden alcanzar los 3.000 euros. Durante el año pasado, se registraron más de mil denuncias por el incumplimiento de esta normativa.

A partir del cierre de este plazo, los concellos serán los responsables subsidiarios de las fincas sin desbrozar, que se identificarán cuando se inicien las inspecciones de la Xunta. Estos controles comienzan cuando arranca la campaña de alto riesgo de incendios, que, generalmente, se inaugura el uno de julio. Por lo tanto, los propietarios todavía cuentan un mes más para limpiar sus terrenos antes de la auditoría de la Administración, aunque ahora corren el riesgo de ser denunciados por otro particular. Si no cumplen, los consistorios pueden advertirles de una posible sanción o bien acometer los trabajos de desbroce y pasarles posteriormente la factura.

Sin embargo, encontrar a alguien para limpiar las fincas no es tarea sencilla. A estas alturas del año, el sector del mantenimiento forestal se encuentra totalmente desbordado. Con apenas personal para cubrir sus servicios, las compañías están a punto de enfilar el verano tratando de cuadrar las cuentas para hacer frente a la demanda que vendrá durante los próximos meses.

En Desbroces Casal, una de las empresas más grandes de Galicia en este ámbito, radicada en Rois, ya han comenzado a recibir los primeros encargos. No obstante, señalan que todavía no ha llegado el punto fuerte del verano. “Hubo alguno que nos llamó a última hora de acabar el plazo, pero suponemos que ahora vendrá más gente a medida que reciban las notificaciones por incumplimiento. Lo peor está por llegar”, indican desde la compañía, aunque apuntan que desconocen si tendrán mano de obra disponible para acometer todas las peticiones para desbrozar fincas que les lleguen estos meses. “Ya hemos tenido que rechazar más de un trabajo porque no dábamos abasto y se lo tenemos que pasar a otros. Y somos entre 27 y 28 trabajadores”, comentan.

A pesar de todo, la situación ya comienza a ser “extrema” a estas alturas de la temporada para otras compañías de menores dimensiones. “Ya tenemos listas de espera hasta finales de julio. No podemos desbrozar una finca más antes”, indican en J.J. Galicia, una microempresa especializada en limpieza y servicios de mantenimiento forestal con sede en Vedra. Además, desde la compañía destacan la dificultad de encontrar mano de obra en el ámbito. “Antes, nuestra zona de actuación era toda Galicia; ahora trabajamos en un radio máximo de 25 kilómetros.Somos entre tres y cinco”, señalan.

Falta de información

Además, desde J.J. Galicia apuntan a la falta de información como otro de los factores detrás del caos que se forma en estas fechas.“Muchos concellos no actúan como tienen que actuar y no se involucran lo suficiente a la hora de remitir las notificaciones.Deberían brindar más facilidades a los propietarios que tienen que desbrozar”, dicen desde la compañía de mantenimiento, aunque también comprenden la complejidad de la situación para las partes implicadas. “Entendemos que tampoco meten mucha presión porque saben que estamos desbordados y no nos pueden mandar a más gente”, indican.

Desbroces muy caros

Con esta tesis también coinciden en Tudesbroce, otra pequeña empresa de mantenimiento forestal con sede en Catoira y formada por ocho trabajadores. “A ti te llega la carta y, ¿qué haces?”, se preguntan desde la compañía, que indica que a estas alturas del año todavía no han llamado muchos particulares para desbrozar. “Alguno a última hora, pero todavía no ha llegado lo gordo”, apostillan.

Con todo, desde la empresa catoirense destacan un problema añadido. “Muchas veces, a la gente no le encajan los presupuestos que se manejan en el sector”, indican. “Tal y como están las cosas, limpiar una finca de maleza puede llegar a costar 800 euros”, apuntalan.

¿Cuáles son los terrenos que hay que mantener libres de broza?

La normativa que prevé la limpieza de las fincas en periodo estival es la Ley 3/2007 de prevención y defensa contra incendios forestales de Galicia. A finales de 2019 se introdujeron los cambios que afectan a las franjas de seguridad secundarias, es decir, las que están alrededor de núcleos habitados, viviendas aisladas, y parcelas privadas, entre otros. En total, estas delimitaciones conforman aproximadamente 150.000 hectáreas de terreno en toda la comunidad.

50 metros. La normativa impone el establecimiento de un perímetro circundante de 50 metros de ancho para “gestionar la biomasa forestal” alrededor de edificaciones destinadas a las personas, viviendas aisladas, urbanizaciones, basureros, cámpines, gasolineras y parques e instalaciones industriales ubicados a menos de 400 metros del monte. Además, esta regla también se aplica a las edificaciones aisladas establecidas en suelo rústico.

Especies prohibidas. En la franja de 50 metros que se estipula, la normativa prohíbe el establecimiento de 15 especies forestales por su carácter combustible en caso de incendio. En este listado figuran el pino, la mimosa, la acacia negra, el eucalipto, la brecina, la carquesa, la retama, el helecho, la zarza y el tojo.

Con todo, si se trata de árboles singulares, aislados o emplazados en lugares correctamente aislados, la ley prevé que se podrán conservar en los terrenos que comprendan las franjas de seguridad secundarias.

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