Galicia tendrá 17 centros menos adscritos a E-Dixgal en pleno debate sobre las pantallas

Un total de 613 colegios e institutos utilizarán el programa de libro digital de la Xunta el próximo curso 

Alumnado gallego trabajando con sus ordenadores

Alumnado gallego trabajando con sus ordenadores / Marta G. Brea

La utilización del programa E-Dixgal, el libro digital que se usa en las aulas de los colegios públicos de Galicia, centró parte de las polémicas en el ámbito de la educación este curso. Tras el debate en torno a una necesidad de revisión de sus aplicaciones, el Diario Oficial de Galicia (DOG) publicaba este jueves el número de centros educativos que estarán adheridos a este programa a partir de septiembre.

La resolución de la Dirección Xeral de Ordenación e Innovación Educativa demuestra que la polémica se traslada también a los datos. Galicia contará el próximo curso con 613 colegios e institutos que apuestan por E-Dixgal, 17 menos que el periodo escolar que ahora termina.

De este modo, continúa el goteo de centros educativos que se decantan de nuevo por el modelo tradicional de libros, mientras que aumenta la brecha entre aquellos que se adhieren y los que optan por retirarse. Precisamente por este motivo, representantes de la Consellería de Educación realizaron, antes de la publicación de esa orden, varias rondas de contacto con directores y asociaciones de madres y padres para escuchar sus preocupaciones y demandas para, si era necesario, introducir alguna modificación en el programa.

El texto publicado por el DOG refleja que en septiembre habrá seis nuevas incorporaciones en algunos de los cursos entre 5º de Primaria y 4º de ESO, frente a las 36 que se registraron el año pasado. De manera concreta, se incorporarán a E-Dixgal a partir del mes de septiembre el CEIP Plurilingüe Celso Currás de Trabada (Lugo), el CEIP Vicente Risco de Cualedro (Ourense), el CEIP Plurilingüe Rodolfo Núñez Rodríguez de Vilardevós (Ourense), los CEIP Plurilingües Ramón y Cajal y el República Oriental del Uruguay (Pontevedra), así como el CPI Manuel Suárez Marquier de O Rosal (Pontevedra).

De este modo, partiendo de listado del curso que ahora encara su fin, con 630 colegios e institutos adscritos, y teniendo en cuenta las seis nuevas incorporaciones, se deduce que son 23 los centros educativos que vuelven al uso del libro en papel en las aulas.

Este debate entre lo digital y los libros en papel de toda la vida no es exclusivo de Galicia ni de España. Sin ir más lejos, Suecia decidió el pasado año volver a la enseñanza tradicional sin pantallas. 

Las condiciones para adherirse a E-Dixgal

Con todo, cabe resaltar que la adhesión o salida de este programa voluntario no es tan sencilla, puesto que se requiere cumplir ciertas condiciones. Entre ellas, está la permanencia por un mínimo de cuatro años. De este modo, las 23 bajas del próximo curso quedan supeditadas a esta cuestión.

Niños en un centro gallego con ordenadores de E-dixgal

Niños en un centro gallego con ordenadores de E-dixgal / ECG

Asimismo, con el nuevo curso 2024/2025, entrará en vigor el nuevo contrato del libro digital que aprobó el lunes el Gobierno gallego, con una partida de casi 10,3 millones de euros. El acuerdo, que contará con algunas novedades como más contenido impreso, durará dos años prorrogable por otros dos más.

Los próximos cambios en el modelo

A finales de mayo, tras meses de polémica, el Ejecutivo liderado por Alfonso Rueda daba a conocer el refuerzo del programa E-Dixgal con un enfoque, según trasladó, en la mejora de la calidad de los contenidos, la seguridad en el acceso, la formación del profesorado y la información a las familias. Así, tras llevar a cabo un análisis a más de 70.000 expedientes y un millón de datos, la Xunta expuso que los resultados académicos de los que optan por este programa digital son similares a quienes estudian en formato papel.

En lo relativo a los contenidos, el Gobierno gallego pone en marcha una nueva plataforma bajo el nombre Creagal. Según explicaron miembros del Ejecutivo durante su presentación, el propósito de esta herramienta es ser un recurso “añadido”, que cuente con material reutilizable, modificable y adaptable al contexto de cada aula, alumno y centro. Asimismo, se implantará un proceso de supervisión “permanente” de los contenidos digitales para “garantizar” su “calidad”.