Una nueva norma podría dejar paralizados unos 5.000 ascensores a partir del 1 de julio

La actualización de la Instrucción Técnica Complementaria obliga a cesar los elevadores que no tengan la inspección periódica en regla

Empresas y Xunta piden al Ejecutivo central “más margen”

Reunión, ayer, de la Asociación Gallega de Ascensores, en Santiago.

Reunión, ayer, de la Asociación Gallega de Ascensores, en Santiago. / Xoán Álvarez

Unos 5.000 ascensores que se encuentran en funcionamiento en Galicia podrían tener las horas contadas a raíz de la entrada en vigor de la nueva Instrucción Técnica Complementaria (ITC), aprobada el pasado mes de abril por el Ministerio de Industria y Turismo y que regula la actividad de los elevadores.Así lo estimó ayer la Asociación Gallega de Ascensores (Aega) durante unas jornadas empresariales celebradas en Santiago de Compostela para abordar las consecuencias de la nueva normativa, que calificaron de “tragedia” para las comunidades de vecinos gallegas si no se amplía el plazo para cumplir con el nuevo reglamento, que obliga a las empresas mantenedoras a cesar la actividad de los elevadores que no cumplan o que no se hayan sometido a las inspecciones periódicas. Además, la nueva norma obligará a los propietarios a asumir reformas en los ascensores para introducir sistemas de protección para el usuario por el cierre de puertas, sustitución de guías antiguas, instalar una comunicación bidireccional las 24 horas del día para rescatar usuarios atrapados o habilitar un dispositivo de alerta por sobrecarga de pasajeros, entre otros. Estos requisitos se podrán introducir de manera escalonada en función de lo que dicten las empresas en cada revisión.

A esta petición de más tiempo también se sumó el secretario xeral de Industria e Desenvolvemento Enerxético, Nicolás Vázquez, que estuvo presente en el acto y que aseguró que la Xunta ya ha remitido una carta al Ministerio de Industria y Turismo donde le pide que adopte medidas urgentes para evitar la paralización de los ascensores afectados.

La principal novedad de esta nueva ITC es la atribución de competencias para llevar a cabo la paralización de un ascensor en caso de que una inspección periódica no se realice o resulte negativa.“Antes, la antigua normativa no dejaba claro quién tenía que cesar el elevador en caso de que no fuera apto para funcionar.Ahora, la regulación deja claro que es responsabilidad de las empresas mantenedoras”, comenta a este diario la presidenta de Aega, Ángeles Ríos, que indica que se necesita “más margen” para adaptarse a la nueva ITC. En este sentido, desde la Asociación aseguran que ya han mandado, junto con la Xunta, una petición al Ministerio de Industria y Turismo para proponer una interpretación de la normativa que brinde más tiempo a los titulares para realizar las inspecciones periódicas. “Las empresas tenemos que comunicar la realización de estos controles con tres meses mínimos de antelación. Si mandamos las notificaciones justo cuando entre en vigor la nueva ITC, los titulares de los elevadores aún tendrán hasta el próximo octubre de margen para ponerse al día”, señala Ríos, que lamenta que, si la petición es denegada, las compañías no tendrán más remedio que dejar paralizados los ascensores que no tengan la inspección.

Mucha demanda y poca mano de obra

Desde la publicación del real decreto el pasado 2 de abril que anunciaba la entrada en vigor de la nueva ITC, Ríos apunta que la demanda para realizar inspecciones en los ascensores ha aumentado paulatinamente.“Las empresas notan un incremento y ahora vendrá todo de golpe”, pronostica la presidenta de Aega, que indica que esto implica un problema mayor.“En el sector estamos viviendo un fuerte déficit de mano de obra.Tenemos muchas vacantes y tendremos que fortalecer la plantilla en los próximos tiempos ante lo que vendrá”, zanja.