Día de "nervios" en las 'opos': unos van a probar, otros a aprobar

El CIFP Compostela acogió este sábado unas pruebas en las que se examinan más de 750 aspirantes. En toda Galicia se presentan más de 21.000 personas, que compiten por una de las 1.743 plazas de profesorado

Aspirantes se agolpan a la entrada de una de las aulas del CIFP Compostela donde se realizaban las pruebas

Aspirantes se agolpan a la entrada de una de las aulas del CIFP Compostela donde se realizaban las pruebas / Xoán Álvarez

"Con muchos nervios... Lograr la plaza sería un premio al esfuerzo de muchos años y supondría por fin alcanzar la estabilidad laboral". Quien habla es Sara, una de los más de 750 aspirantes que se congregaban esta mañana en el CIFP Compostela para participar en las oposiciones de Educación. Unas pruebas que realizarán durante el día de hoy, en diferentes puntos geográficos de la comunidad, más de 21.000 personas con el objetivo de cosechar alguna de las 1.743 plazas en disputa -el 86% de las mismas de nuevo ingreso, mientras que las restantes son de promoción interna-.

Por niveles, la mayoría (875) de las plazas que convoca la Consellería de Educación son para el Cuerpo de Profesores de Secundaria, a las que hay apuntadas 11.189 personas. El segundo grupo más numeroso es el Cuerpo de Maestros -para infantil y primaria-, con 520 vacantes y 9.011 inscritos. Además, hay 84 plazas del Cuerpo de Especialistas en Sectores Singulares de la FP, con 528 inscritos, más otras 33 en el de Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI), con 308 personas anotadas. A mayores, se convocan 220 plazas de acceso del subgrupo A2 al A1, en este caso con solo 99 inscritos.

A primera hora de la mañana, el ajetreo en el barrio de Lamas de Abade -donde se ubica el centro- ya era más que evidente, con sendos atascos tanto en el acceso desde la AP-9 como en el de O Castiñeiriño. Así lo reconocían varios de los opositores en su llegada al centro: "Está difícil llegar hasta aquí, no hay nadie ordenando el tráfico. Menos mal que me trajo mi padre y pude bajarme y venir andando".

A pesar de que las pruebas no se iniciaban hasta las 11 de la mañana, los aspirantes estaban convocados a las 8:45 para ir accediendo a las aulas y asistir a la presentación del examen. Precisamente, el tráfico le jugó una mala pasada a alguna de las estudiantes que habiendo llegado al centro a las 9:15 ya no pudo acceder al aula donde tenía que realizar la prueba. "Con esto somos muy serios, la convocatoria estaba para una hora", le explicó la presidenta del tribunal que evaluará a los aspirantes.

"Un día trascendental para muchos gallegos"

Del mismo modo que los aspirantes, el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional, Román Rodríguez, hablaba en su llegada al CIFP Compostela de "un día trascendental para muchos gallegos". "Son 195 tribunales esparcidos por el conjunto de la geografía gallega, con examenes en 15 localidades, y que movilizan a prácticamente mil profesores que formarán parte de esos tribunales. Creo que es un esfuerzo logístico muy significativo y, sobre todo, lo que significa dar un paso más en un proceso que en Galicia llevamos manteniendo y consolidando en los últimos años , que es estabilizar a nuestras plantillas docentes", explicaba el titular de Educación.

En concreto, Rodríguez daba dimensión a este esfuerzo realizado por su Consellería con un dato: "Este trabajo de estabilización nos ha llevado a ser una de las comunidades autónomas de España con una menor tasa de interinidad. Estamos hablando de que estamos por debajo del 5% de interinos en plazas estructurales cuando en el conjunto de España la media está aproximadamente en el 25%".

Ante preguntas de los medios, el conselleiro aclaró que el próximo 22 de julio todo el proceso tendrá que haber llegado a su fin. Será entonces cuando los aspirantes que hoy se examinan conocerán si habrán logrado una plaza a la que el 1 de septiembre se tendrán que incorporar en un destino inicial para afrontar el comienzo del curso 24/25 ya como funcionarios docentes de pleno derecho.

"A lo que salga"

Como en todas los procesos de oposición, entre los aspirantes que se agolpaban antes de las 9.00 horas en los pasillos del CIFP Compostela había quién acudía después de meses o incluso años de preparación y quienes por motivos laborales o familiares asistían, como reconocían con plena franqueza, "para probar suerte".

Laura, una joven de Santiago, se encontraba en este último grupo. "Si te soy sincera, no lo preparé mucho. La primera parte sí, pero para la segunda no tuve tiempo. Entonces, nerviosa sí estoy, pero tampoco tanto. Hay que probar, a lo que salga", bromeaba.

Tampoco era muy optimista Roberto, otro de los aspirantes, en este caso con más experiencia: "Llevo presentándome desde el 2015, pero nunca logré la plaza. Este año creo que solo voy a firmar, por cuestiones familiares me ha sido imposible prepararlo y precisamente por ello creo que será la última vez que me presente".

Un alumno que se presentaba también por primera vez, tras haber finalizado este año la carrera, puntualizaba que "si no estudiaste antes, la suerte que puedas tener va a ser poca". En su caso, al ser su primer año tampoco "tengo mucha confianza" pero precisamente, por el soporte familiar, y la capacidad de dedicar el tiempo a estudiar apuntaba que se sentía "preparado". "Conseguir la plaza sería increíble, al final es mi vocación y por lo que llevo luchando desde que entré en la universidad", sentenciaba.

Sufridores en segundo plano

A pesar de que los protagonistas del día eran los opositores, su entrada en las respectivas aulas, para enfrentarse al temido folio en blanco, no frenó el trajín que se venía cocinando en los exteriores del recinto. Tampoco se calmaron los nervios que permanecían patentes en los rostros de aquellos cuyo único trabajo durante el día de ayer era ejercer la siempre noble labor del acompañamiento.

“Aquí sufrimos todos”, reconocían María y Roberto, dos vecinos de Vedra desplazados a Santiago para apoyar a su hija, que se enfrentaba por segunda ocasión a las pruebas.”Vimos cómo se esforzó durante mucho tiempo para tener hoy un buen día y poder cumplir su sueño, así que esperamos que, por lo menos, ella salga contenta de como le salió”, explicaba la madre. Un esfuerzo, el de su hija, que además es compartido: “Para poder dedicar el tiempo que se necesita a preparar estos exámenes, el apoyo de los padres, sobre todo el económico, es muy importante”, reconocía el progenitor.

La presencia de muchos ‘seguidores’ como estos padres vedreses supuso también un importante flujo de clientes a los bares aledaños al CIFP, que hicieron el agosto cuando aún no ha terminado junio, con las terrazas llenas desde primera hora de la mañana. “No esperábamos tanta gente porque creíamos que tendrían abierta la cafetería de dentro –en alusión al café situado en el interior del centro–. Así que desde que abrimos por la mañana no tuvimos tiempo de parar ni un minuto”, reconocía la encargada de la tasca A Casa de Vero, mientras llenaba de botellines de agua una de las neveras del establecimiento, para encarar con bebida fría lo que restaba de tarde.