Ratifican 38 años de cárcel para un hombre que violó y torturó a su pareja en Lalín

Deformó las orejas de su víctima, le pegaba con cables y la tuvo escondida en el monte

Detalle de la fachada del Tribunal Supremo

Detalle de la fachada del Tribunal Supremo / EUROPA PRESS

Redacción

El Tribunal Supremo desestima el recurso de casación interpuesto por un vecino de Lalín que en 2023 fue condenado por la Audiencia Provincial de Pontevedra a 38 años de cárcel por hasta 10 delitos de malos tratos, contra la integridad moral, lesiones con deformidad, agresiones sexuales y lesiones contra la mujer, contra la que había sido su pareja entre 2017 y 2020. El maltratador recurrió la sentencia ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que también desestimó su recurso. Por tanto, ante esta nueva desestimación, tendrá que cumplir su pena de cárcel y además indemnizar a la víctima con 150.000 euros por las lesiones causadas, las secuelas y el perjuicio moral. Algunas de las heridas infligidas durante años a la joven precisaron hasta 131 días para curar, según recoge la sentencia.

Desde febrero de 2019 hasta febrero de 2020, cuando la joven fue asistida médicamente por sus lesiones, fue sometida a un control continuado por parte del agresor, hasta el punto de retenerle el teléfono móvil o incluso la tarjeta sanitaria. La obligaba a dormir en el suelo, con la perra, y le pegaba latigazos con vimbios con cables. Los pellizcos continuados en las orejas acabaron deformándoselas y por culpa de las palizas la joven llegó a perder varias piezas dentales y a sufrir golpes en la cabeza, que el acusado atribuyó durante el juicio a que se golpeaba la cabeza cuando subía al desván.

Durante esa vista en marzo del año pasado, el acusado llegó a señalar que la víctima se autoinfligía esas lesiones, mientras que el informe de la forense del Imelga dejaba claro que “es uno de los casos más impactantes de violencia de género en 15 años de carrera profesional”.

El recurso que interpuso la defensa del maltratador ante el Supremo está “indebidamente presentado”, ya que no respeta los hechos probados, es decir, las lesiones causadas a la víctima durante un año. “Estamos ante unos hechos probados que evidencian una conducta activa delictiva reiterada y prolongada en el tiempo, caracterizada por un total y absoluto desprecio a la mujer, cosificándola de forma reiterada”, recalca el fallo.