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Rueda insta a “desterrar el miedo al acuerdo” en la ceremonia de entrega de las Medallas Castelao

El presidente de la Xunta llama a cultivar la “cultura del pacto” tras otorgar la distinción a Leilía, Borja Golán, Amancio López Seijas, Maite Isla y la Asociación de Médicos Gallegos (Asomega) por sus “trayectorias singulares”

Mateo Garrido Triñanes

Mateo Garrido Triñanes

Santiago

En el cuadragésimo aniversario de la llegada de los restos de Alfonso Daniel Rodríguez Castelao a Galicia, la Iglesia de San Domingos de Bonaval acogió en la mañana de ayer la ceremonia de entrega de las Medallas Castelao con las que el Ejecutivo gallego honra este año las “trayectorias singulares”, así como “el trabajo en dar a conocer el nombre de Galicia más allá de nuestras propias fronteras” del grupo de pandereteiras Leilía; del jugador de squash, Borja Golán; del presidente y fundador del Grupo Hotusa, Amancio López Seijas; de la activista y presidenta de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara (CEAS-Sahara), Maite Isla; y de la Asociación de Médicos Galegos (Asomega).

Durante su intervención, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha hecho un llamamiento a “engrandecer Galicia, cada uno desde sus responsabilidades” al igual que lo han hecho a lo largo de sus carreras las personas reconocidas ayer, que son, en palabras del jefe del Gobierno autonómico, “ejemplo del proceder que caracteriza a los ‘bos e xenerosos’ a los que rendimos tributo en nuestro himno”.

En la efeméride del refrendo del Estatuto de Autonomía de 1936, que nunca llegó a ser promulgado debido al golpe de Estado que encaminaría al país a la Guerra Civil, Alfonso Rueda se refirió al “galleguismo transversal e integrador” que logró finalmente “asentar y consolidar” la autonomía y las instituciones políticas de las que hoy disfrutamos.

En este sentido, el jefe del Ejecutivo gallego instó a “cultivar la culptura del pacto y del entendimiento entre personas de ideologías divergentes que sustentó el éxito de la Transición”. Y es que, en palabras de Rueda, “desterrar el miedo al acuerdo” es hoy en día una obligación para todos los gallegos que desempeñan responsabilidades públicas. 

Agradecimientos

Antes de dirigirse al público congregado en el Panteón de Galegos y Galegas Ilustres donde se encontraban el resto de miembros del Gobierno gallego, el presidente del Parlamento, Miguel Santalices; el delegado del Gobierno, Pedro Blanco; la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín; o el presidente de la RAG, Víctor Freixanes, entre otras autoridades, Alfonso Rueda ofició la ceremonia de entrega de la condecoración a los cinco premiados de este año.

La primera de ellas la recibió el grupo de pandereteiras Leilía, formado por Ana Rodríguez, Rosario Rodríguez, Mercedes Rodríguez, Montse Rivera, Felisa Segade y Patricia Segade. Después de decir adiós a los escenarios tras más de tres décadas de carrera musical, Ana Rodríguez apuntó que tras recibir la Medalla Castelao “no podían haber salido por una puerta más grande”.

Tras recordar como en los inicios del grupo, a finales de los años 80, recorrieron Galicia para aprender los “cantos y coplas” que atesoraban las mujeres de mayor edad, Rodríguez demandó a las instituciones una apuesta por la digitalización de ese “inmensísimo legado atesorado en las casas particulares”.

“Si Castelao nos está hoy mirando, estoy segura de que sonríe. Lo hace porque algo que estuvo denostado, desvalorizado y perseguido hoy brilla gracias a esta Medalla. Viva la tradición oral gallega”, concluyó Rodríguez su agradecimiento visiblemente emocionada.

Por su parte, el exjugador de squash Borja Golán, que se retiró de las pistas hace tan solo año y medio, recordó como con 18 años tras cogerle el gusto a este deporte se marchó a Inglaterra en busca de la profesionalidad. Sin embargo, “la tierra tira y no tardé en regresar para volver a entrenar aquí”, reconoció.

En su intervención, el ahora entrenador agradeció el apoyo que sus familiares, patrocinadores e instituciones públicas le brindaron durante toda su carrera y que le permitió “llevar por el mundo con orgullo las banderas de España y de Galicia.

“Gracias a todos los que me acompañaron en este camino. A pesar de que el mío es un deporte individual, nunca me sentí solo”, agradeció, con el convencimiento de que su mayor triunfo fue y es “poder vivir de aquello que me gusta”.

El presidente del Grupo Hotusa, Amancio López Seijas, reivindicó tras recibir la distinción el trabajo y el papel de los empresarios en nuestra sociedad. “No somos hombres de negocios, financieros ni especuladores de corto plazo. Somos empresarios que crean riqueza, una riqueza que después se reparte”, apuntó el empresario de origen chantadino que defendió que detrás de cada empresa hay “un propósito y un legado”. En este sentido, el fundador del grupo hotelero líder en España decidió finalizar su discurso con una frase del propio Rodríguez Castelao:“El verdadero heroísmo consiste en convertir los sueños en realidades y las ideas en hechos”.

La activista viguesa y presidenta de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara), Maite Isla, recibió el reconocimiento “en nombre de los miles de gallegos que trabajamos año tras año para mejorar las condiciones de vida de los saharauis”. Ahora y en el pasado, porque Isla quiso recordar durante su intervención la figura de Manuel Rodríguez Baseiro, un soldado de reemplazo que ayudó a fundar la capital del Sáhara Occidental: El Aaiún.

La activista, que hoy viaja a los campamentos saharianos para traer a los niños que disfrutarán del verano en Galicia gracias al programa de Vacaciones en Paz, deseó que esta condecoración sirva para “visibilizar la causa” del pueblo saharaui, para quienes Isla demandó “paz y libertad”, así como el reconocimiento de su “derecho a la autodeterminación”.

Finalmente, la Medalla para la Asociación de Médicos Galegos (Asomega) fue recogida por su presidente, Julio Ancoechea, que destacó la apuesta de la entidad por el “talento científico” y “el crecimiento de los profesionales de la sanidad” que, trabajen o no en su tierra, siguen manteniendo su “pasión por Galicia”.

“Muchos hombres y mujeres de la medicina han recibido esta Medalla desde su establecimiento en 1984, pero esta es la primera vez que se le da a un colectivo”, apuntó Ancoechea, que apuntó que el reconocimiento supone también “una responsabilidad” para apostar todavía más por el trabajo compartido y el amor a Galicia”.

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