Rueda cifra en 500 millones de euros el “sobrecoste” de prestar servicios en el rural

Fue el encargado de cerrar el Foro ‘Desafíos y Oportunidades de la España rural: Galicia’, que acoge la Cidade da Cultura

La Infanta Elena también estuvo presente en el acto

La despoblación, la dispersión geográfica y el envejecimiento en las zonas rurales son algunos de los grandes retos a los que, ya desde hace años, se enfrenta Galicia. Prestar servicios básicos en estas zonas supone un “sobrecoste” que el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, cifró este jueves en “alrededor de 500 millones de euros”, tan solo por la dispersión. “Y creo que nos quedamos cortos”, sostuvo tras hacer pública esa cifra en un acto en Santiago.

En el marco de la jornada Desafíos y oportunidades de la España rural. Galicia, empleo y acceso a los servicios sociosanitarios, organizada por la Fundación Mapfre, en colaboración con la Xunta y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Rueda subrayó que “hay que ser capaz de prestar esos servicios” en el rural, pues no se puede dejar que “se ensanchen esas diferencias” con los entornos urbanos, ya que “a ese desafío hay que darle solución”. 

Foro ‘Desafíos y Oportunidades de la España rural: Galicia’

Foro ‘Desafíos y Oportunidades de la España rural: Galicia’ / Jesús Prieto / Alina Rodríguez

“El rural tiene que ser un espacio con las mismas oportunidades, derechos, ventajas y posibilidades que las zonas más urbanas”, incidió durante su intervención en el acto, en el que también estuvieron presentes, entre otras autoridades, la Infanta Elena y la conselleira de Política Social, Fabiola García. En este sentido, el líder del Ejecutivo autonómico aseguró que el abandono del rural hacia las ciudades, especialmente aquellas situadas en las zonas costeras, es “una realidad que se podría edulcorar”, pero que “no se puede solucionar aquello de lo que no se habla”.

La planificación pública como hoja de ruta

Para hacer frente a estos retos, Rueda sostuvo que “se requiere de una planificación de políticas públicas minuciosas, y a medio y largo plazo” en las que, según sus palabras, “desde el Gobierno gallego llevamos trabajando hace años”. En este sentido, puso el foco en la necesidad de impulsar ideas innovadoras para llevar recursos de forma eficiente al rural.

El presidente de la Xunta aprovechó, así, para sacar pecho por alguno de los proyectos ya puestos en marca en la comunidad, tales como el más de un centenar de casas nido para niños de 0 a 3 años que hay repartidas por el rural y las más de 120 casas del mayor. También hizo hincapié en otras medidas, como el Bono cuidado en el hogar, o el programa Xantar na casa.

Asimismo, subrayó la importancia de “aprovechar las nuevas tendencias” para “intentar por todos los medios” atraer jóvenes al rural y que se queden. En este sentido, llamó a tomarse más en serio” fenómenos como los de los nómadas digitales, que espera “se generalicen muchísimo más”. Por ello, insistió en que no es “incompatible” atraer a la gente joven a vivir al rural y con mantener a la población que ya trabaja en este espacio.

“Hay que atreverse a hacer cosas aquí”

Sé que queda muchísimo por hacer”, reconoció el líder del Ejecutivo gallego, que defendió que hay que “atreverse a hacer cosas aquí: algunas tendrán éxito, otras no tanto”. “El que nunca hace nada no se equivoca, pero tampoco acierta nunca”, afirmó Rueda.

Por ello, señaló que “se puede intentar ir dando soluciones que, quizás, aisladamente no solucionan el problema, pero una sumada a otra sí que van contribuyendo a hacer”.

La Infanta Elena durante su discurso en la apertura del foro

La Infanta Elena durante su discurso en la apertura del foro / Jesús Prieto

“Galicia es un territorio de enorme valor”

Por su parte, la Infanta Elena de Borbón, directora de Proyectos Sociales de la Fundación Mapfre y encargada de abrir la jornada, apostillo que “Galicia es un territorio de enorme valor y con un marcado carácter rural que se enfrenta a retos como la pérdida de servicios esenciales”.

Así las cosas, Elena de Borbón puso el foco en el papel de la fundación para “facilitar” proyectos con “un marcado carácter social”, a través del emprendimiento y la inclusión, de forma que se pueda “llegar a donde otros no llegan”. Para la Infanta Elena, estos permiten “mejorar la calidad de vida” e “impulsar el arraigo de habitantes”.