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Los hosteleros presentarán alegaciones si se reduce la tasa de alcoholemia: “Nos va a salir muy caro”

"Evidentemente, nadie puede conducir borracho, pero esto es excesivo", dice el presidente de Cehosga

Control de alcoholemia en Vilagarcía de Arousa, este verano

Control de alcoholemia en Vilagarcía de Arousa, este verano / Noe Parga

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Carlos Gayoso

Carlos Gayoso

Santiago

Un simple tercio de cerveza o un chato de vino antes de subirse al coche podría costarle a los conductores españoles algunos cientos de euros y más de un punto del carné si, finalmente, el Gobierno decide ir adelante con su intención de reducir la actual tasa de alcoholemia a más de la mitad. Esta realidad puede ser más que plausible, ya que tal y como confirmó el ministro Grande-Marlaska el pasado jueves, Interior se encuentra trabajando “seriamente” para que el umbral permitido de alcohol al volante pase de los actuales 0,25 a 0,10 miligramos por litro de aire expirado; es decir, de 0,5 a 0,20 gramos por litro de sangre. Esta modificación se incluirá en un real decreto para reformar el reglamento general de circulación y, en la práctica, supondrá, según el director general de Tráfico, Pere Navarro, “tolerancia cero”. “No se puede beber absolutamente nada”, insistía este martes en una entrevista en Efe.

Lo cierto es que las intenciones del Gobierno de reducir la tasa de alcohol no ha sentado nada bien a los hosteleros gallegos. “Es una barbaridad”, asevera el presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería y Turismo de Galicia (Cehosga), Cheché Real, que afirma que este cambio traerá consecuencias “perniciosas” para el sector. “Evidentemente, nadie puede conducir borracho y hay que combatir la siniestralidad vial, pero esto es excesivo, y a la hostelería le va a salir muy caro”, sostiene.

“Si la gente que sale del trabajo no puede tomarse siquiera una caña y después coger el coche, no sé adónde iremos a parar”

Cheché Real

— Presidente de Cehosga

En este sentido, Real asegura que la reducción de la tasa hará que la demanda baje, sobre todo en los horarios nocturnos. “Si la gente que sale del trabajo no puede tomarse siquiera una caña y después coger el coche, no sé adónde iremos a parar”, denuncia el presidente de Cehosga, que apunta que la medida afectaría, sobre todo, a los establecimientos hosteleros alejados de los centros urbanos o ubicados en las periferias, donde solo se puede acceder con un vehículo. “Sin duda les hará daño, y lo digo de primera mano. Yo tenía un mesón en una aldea de Guntín [Lugo], y cuando se bajó la tasa hace años, los clientes dejaron de venir a cenar.Con esta tasa, el panorama va a estar mucho más difícil”, pronostica el representante de los hosteleros, que asegura que si, finalmente, las intenciones del Gobierno se cumplen, desde Cehosga presentarán alegaciones.

Pese a la oposición de los hosteleros, la propuesta del Gobierno ha contado con el respaldo de otros sectores de la sociedad gallega. “Lo apoyamos completamente”, indicaba a este diario la delegada en Galicia de la plataforma Stop Accidentes, Jeanne Picard, que, con todo, criticaba que “esta reducción tendría que haberse puesto en marcha antes”.

En la misma línea, el grupo de Tráfico y Seguridad del Colegio Oficial de Psicoloxía de Galicia (COPG) valora “positivamente” la medida, “ya que el alcohol es una de las principales causas de accidentes de tráfico” en la comunidad.Pese a ello, desde la institución demandan que se aplique la tasa 0,0 para conductores noveles y profesionales, algo que el Gobierno todavía no ha especificado.

Tráfico insiste: “No se puede beber y conducir”

Tratar de estimar la afectación del alcohol de forma genérica no es algo sencillo. Hay muchos factores que hacen variar la metabolización de la sustancia, como el peso, sexo o incluso enfermedades crónicas que padezca la persona. El Real Automóvil Club de España calcula que, para alcanzar los 0,20 gramos por litro de sangre, hay que consumir un tercio de cerveza, 100 mililitros de vino o cava o 70 mililitros de vermú. Todo ello en el supuesto de estar entre los 70 y 90 kilos de peso corporal.

Sin embargo, el director general de Tráfico, Pere Navarro, cree que es preciso superar el debate sobre el “consumo moderado” y no entrar en disquisiciones sobre cómo puede afectar a los niveles de alcohol el sexo o la edad. “No se puede beber y conducir. Solo cero tiene cero consecuencias”, zanja.

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