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La joya medieval abandonada a 20 minutos de Santiago: es una de las pocas torres que sobrevivieron a las Guerras Irmandiñas

En A Estrada se encuentra este conjunto histórico, que actualmente se enfrenta a una nueva batalla por su conservación

Los restos del conjunto histórico, en estado ruinoso y cubierto de musgo

Los restos del conjunto histórico, en estado ruinoso y cubierto de musgo / Diego G. Carballo

Diego G. Carballo

Diego G. Carballo

Santiago

Cuando pensamos en el patrimonio histórico de Galicia a todos se nos viene a la cabeza lo típico: la Catedral de Santiago, la muralla romana de Lugo, la torre de Hércules, los castros de Santa Trega... y, ¿qué tienen en común todos? Su buen estado de conservación.

El amplio catálogo de edificios y monumentos centenarios que posee Galicia y su buena conservación es algo a celebrar, tanto por su valor patrimonial y sentimental como por su importancia para el turismo. Sin embargo, no todos gozan de este estado.

Uno de los ejemplos es el de la torre de Guimarei y su pazo anexo, un complejo medieval situado en la localidad pontevedresa de A Estrada, a 20 minutos en coche de Santiago de Compostela.

La protagonista del escudo estradense

La torre, de origen medieval y considerada Ben de Interese Cultural (BIC), tiene unas medidas de 6,6 por 6,6 metros de base y aproximadamente 10 metros de altura, aunque esta se estima que fue más alta en su momento. Originalmente, contaba con tres plantas y un techo abovedado –lo que se puede comprobar en una de sus ventanas, situada casi a ras del punto más elevado de la pared, lo que indica que había más muro hacia arriba–. Gárgolas decorativas rematan sus cuatro esquinas superiores.

La torre de Guimarei, vista desde la entrada al recinto

La torre de Guimarei, vista desde la entrada al recinto / Diego G. Carballo

La razón que esgriman los historiadores para explicar su estado actual, sin cubierta y con un piso de menos, es que fue dañada en las Guerras Irmandiñas del siglo XV, que dejaron en mal estado a muchos castillos y edificios medievales gallegos en la época. Las torres como esta eran claves para detectar a los enemigos desde un punto alto y, por tanto, también de las primeras en ser atacadas.

Esta torre es una de las protagonistas del escudo de A Estrada, junto con el puente romano de Pontevea, que une las provincias de A Coruña y Pontevedra sobre el río Ulla.

El escudo de A Estrada, con la torre de Guimarei en el centro y el puente romano de Pontevea debajo

El escudo de A Estrada, con la torre de Guimarei en el centro y el puente romano de Pontevea debajo / Concello de A Estrada

Un pazo de construcción posterior

Por su parte, el pazo tiene un solo piso, con planta en forma de U. Tiene 34 metros de largo con un ancho que varía desde los 10 metros en el cuerpo a los 16 en las alas. En su interior hay estancias que aún conservan algunos elementos que permiten discernir su uso, como habitaciones, cocinas o cuadras para los animales.

El pazo no se construyó al mismo tiempo que la torre, sino que data de entre los siglos XVII y XVIII. Esto hace que solo la torre sea BIC, y no el pazo, a pesar de formar parte del mismo conjunto. Según la Lista Roja del Patrimonio, editada por la asociación sin ánimo de lucro Hispania Nostra –y en la que se encuentran torre y pazo–, se cree que el pazo pudo pertenecer a Antonio de Mosquera Novoa, Señor del Villar de Payo Muñiz, como indica el escudo de armas de la familia Villar justo encima de la puerta principal.

Además, en la finca se pueden encontrar otros restos del conjunto, como la muralla, la entrada principal o los restos de unas caballerizas.

Una torre y pazo curtidos en batallas

El conjunto histórico ha vivido tiempos mejores, a pesar de haber sobrevivido a grandes batallas como las Guerras Irmandiñas. Aun así, parece librar la más cruenta ahora mismo, una que lleva amenazando su desaparición durante décadas: la que libra contra la maleza y el abandono.

Toda la finca es de propiedad privada, lo que dificulta cualquier acción por parte del gobierno local. Su compra también se antoja difícil, ya que sería un desembolso de fondos muy grande para el concello: al ser solo BIC la torre, esta podría ser financiada por la Xunta, pero no el pazo, cuya compra saldría íntegramente de las arcas municipales. Como los grupos municipales han denunciado en multitud de ocasiones, no tiene sentido comprar una sin la otra.

Un futuro incierto

Aunque el futuro del conjunto histórico aún está por decidirse –con una batalla por su conservación que se librará más en oficinas y despachos legales que en la de historiadores y restauradores–, su belleza aún se puede divisar desde los caminos colindantes de la parroquia de Guimarei, de la que toma su nombre.

La torre se encuentra a 20 minutos en coche de Santiago, y a sólo 1 kilómetro del centro urbano de A Estrada. Esta pieza de patrimonio histórico medieval de valor incalculable todavía se puede observar desde los caminos que la rodean –al tratarse de una propiedad privada–, mientras esperamos a que la batalla por su futuro acabe de forma positiva.

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