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La flota gallega del Gran Sol lanza un SOS: "Están sacándonos puestos de trabajo por todos los lados"

La Justicia europea rechaza los recursos de España y del sector y avala las vedas a la pesca de fondo aplicadas en 2022, que afectan directamente a 200 barcos, según la Xunta. La sentencia da vía libre a ampliar las restricciones de las 87 zonas actuales a 110

El Tribunal Europeo tumba los recursos de España contra el veto a la pesca de fondo

El Tribunal Europeo tumba los recursos de España contra el veto a la pesca de fondo / ECG

Martín García Piñeiro

Martín García Piñeiro

Santiago

El Reglamento de Ejecución 2022/1614 entró en vigor en septiembre de 2022 para vedar a la pesca de fondo un total de 16.500 kilómetros cuadrados de aguas comunitarias en la fachada atlántica y Gran Sol, agrupadas en 87 áreas. Fue una medida polémica, alineada con la agenda verde y medioambiental de la UE, que impactó directamente en la flota de Galicia, una de las que tiene más intereses en la zona. España y el sector presentaron recursos para frenar la medida, pero ahora, casi tres años después, la Justicia de la UE rechaza los argumentos de la flota y avala la decisión de Bruselas, que además a partir de ahora tiene vía libre para ampliar las zonas prohibidas, algo que ya temen en Galicia. "Están sacándonos puestos de trabajo por todos los lados. Es muy preocupante". 

Quien protesta el el presidente de la Federación Galega de Confrarías y patrón mayor de Ribeira, José Antonio Pérez Sieira. Admite que ese puerto coruñés está "muy afectado" porque tiene flota en Gran Sol, aunque no tanta como Burela y Celeiro, principales damnificados por las vedas, junto a A Coruña y Vigo

En la costa de Lugo, Sergio López, de la OPP-7, una de las impulsoras del recurso, reconoce que no esperaban esta resolución. "La sentencia no es la esperada ni entendible por ilógica e injusta desde nuestro punto de vista", indica. Y aventura un futuro complejo para el sector: "Esto significará la posible desaparición del palangre, el arte de pesca más sostenible y selectivo de los que están pescando en los caladeros".

La razón es que, al vedar zonas de los caladeros, quedan los mismos barcos para pescar en menos espacio. Esto provoca una sobrepresión sobre determinados fondos, que ya se tradujeron en un descenso de las capturas superior al 30%, según un informe realizado en Burela tras los primeros cinco meses en vigor de las prohibiciones.

“Hacemos un llamamiento a las Administraciones para que trabajen coordinadas y en conjunto, entre ellas y con el sector. En caso contrario, una parte importante del sector pesquero desaparecerá a muy corto plazo”. "Hoy perdemos todos", lamentó López.

La amenaza es mayor: 110 zonas en agenda

Pero la verdadera preocupación tras la sentencia no está solo en esas 87 zonas en las que se aplica la veda desde septiembre de 2022, sino en las que van a venir. "Ya había una propuesta para revisar las vedas y ampliarlas hasta 110 zonas", parte de ellas ya más cerca de la costa, lo que impactaría ya no solo en la flota de altura, sino en arrastreros, volanteros y palangreros de litoral. 

Y lo que ha hecho el Tribunal General de la UE ha sido alfombrar el camino para que la Comisión Europea pueda aplicar esas restricciones a su antojo, sin atender a informes científicos ni escuchar al sector. 

Ese escenario que se avecina es el que también enciende las alarmas en otros puertos de la Costa da Morte que, por ahora, no se veían muy afectados por Gran Sol, pero que sí podrán sufrir las consecuencias si se amplían las zonas vedades. Es el caso de Muros o Muxía

Impacto en miles de empleos

Sergio López aclara que de los 87 barcos censados para Gran Sol en Galicia "ahora mismo solo hai unos 70 operativos", porque algunos fueron exportados a otros países y algunos cesaron su actividad, precisamente a la espera de esta sentencia. En Ribeira se vendieron "cuatro o cinco barcos de Gran Sol" en los últimos meses, relatan. 

Cada barco de Gran Sol son entre 12 y 15 tripulantes, más el trabajo indirecto en tierra, así que las vedas de la UE impactan de arranque de forma directa en más de 1.000 empleos en la costa gallega. 

Pero los cálculos de la Xunta son todavía más preocupantes. La conselleira do Mar, Marta Villaverde, ha mostrado su "decepción" por la sentenciaque desestima el recurso interpuesto por la Organización de Productores Pesqueros (OPP) de Burela y 16 compañías armadoras propietarias de 21 buques afectados por el veto a la pesca de fondo.

En un comunicado, la conselleira do Mar hizo una valoración muy negativa de esta resolución, que reconoce que el impacto del palangre de fondo es menor respecto a las artes de fondo móviles (arrastre) pero no lo tiene en cuenta para aplicarle una excepcionalidad, del mismo modo que tampoco evalúa el impacto socioeconómico del sector en las poblaciones. La Xunta calculó ese impacto, al determinar que las vedas afectan a más del 25% de la flota, unas 200 embarcaciones de manera directa y 946 de artes menores de forma indirecta. Traducido a empleo, serían más de 3.000 puestos de trabajo bajo amenaza, un lujo que Galicia no se puede permitir.

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