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Nuevos brotes de EHE y lengua azul complican el verano en las granjas

La Xunta ultima la financiación de vacunas específicas para el ganado ovino

Sindicatos agrarios denuncian falta de información para hacer frente a las nuevas mutaciones, «más agresivas»

Un ganadero sujeta el morro de una vaca con EHE.

Un ganadero sujeta el morro de una vaca con EHE. / Bernabé / Javier Lalín

Hace un año explotaciones ganaderas en Galicia y otras comunidades autónomas sufrían la infección de centenares de cabezas de ganado vacuno y ovino por la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) y por la llamada lengua azul, respectivamente. Ahora un nuevo repunte de ambas enfermedades amenaza a las granjas.

Ante esta situación, la Xunta está ultimando las negociaciones para financiar dos vacunas contra la lengua azul para el ganado ovino, principal víctima de esta dolencia. «Desde Medio Rural estamos negociando con los laboratorios para acelerar la vacunación de las ovejas a un precio casi competitivo para la ganadería. Para el serotipo 3, intentaremos que sea de 1,71 euros la vacuna, mientras que para el 8, de 1,27 euros la dosis», avanza a este diario el director xeral de Gandaría, Agricultura e Industrias Agroalimentarias de la Consellería do Medio Rural, José Balseiros.

Secuelas y reinfecciones

«Se están viendo animales que enfermaron el año pasado de EHE que ahora recaen», lamenta un ganadero de Rois (A Coruña) que, al igual que denuncian Unións Agrarias y el Sindicato Labrego Galego, desconocía las secuelas que les podrían quedar a los animales que padecieron EHE el verano pasado y los efectos de las nuevas cepas. «Uno de los síntomas que vemos es que les caen las pezuñas, por lo que no pueden caminar», continúa.

Coincide con él Samuel Formoso, ganadero de A Limia (Ourense), que relata a este diario el periplo de una de sus ovejas, al parecer, reinfectada con un nuevo serotipo de lengua azul. «A una de ellas, como le cayeron las pezuñas, le es imposible desplazarse hasta el bebedero, por lo que tenemos que ir a darle de beber al sitio donde está tumbada, aparte de ver cómo sufre», explica.

Asociaciones agrarias y ganaderos particulares aseguran desconocer que sus animales pudieran reinfectarse o sufrir efectos adversos, tales como «caídas de los cascos, un mayor riesgo de infecciones, infertilidad, debilidad, pérdida de apetito o alteraciones metabólicas». Ante la preocupación por la salud de su ganado, demandan «más transparencia ante el plan de actuación previsto contra los nuevos serotipos» y «medidas eficaces y dignas para las granjas».

Nuevos serotipos y pocas vacunas

El último informe emitido por el Ministerio de Agricultura, del 31 de julio, informa de la presencia de las variantes de tipos 3 y 8 en Galicia. Concretamente, en las provincias de A Coruña y de Ourense se registraron casos del serotipo 3; en la de Pontevedra, del 8; y en la de Lugo, de ambos. «Todo el país se encuentra sin estatus sanitario al no contar en la actualidad con un programa de control y erradicación», afirma el Ministerio de Agricultura.

Aunque la Xunta está trabajando en un plan de vacunación más asequible contra estos dos serotipos, resta importancia a la preocupación de los ganaderos. «Lo que dicen el Sindicato Labrego Galego y Unións Agrarias es una exageración», indica el director xeral de Gandaría. «La Xunta está actuando en el marco de la legislación española y europea, siendo voluntaria la vacunación», añade. Sin embargo, Balseiros es consciente de que hay ganaderos reticentes a una nueva vacuna «por temor a efectos adversos». «En un escenario en el que la vacunación es voluntaria, hay ganaderos que no quieren vacunar por miedo, y no se puede obligar a nadie», indica. «Lo que no puede hacer la Xunta es pagar una cantidad millonaria para que después no quieran poner la vacuna», defiende Balseiros.

La incidencia de la EHE y la lengua azul

«Aunque ambas se contagian mediante la picadura de un mosquito infectado, la EHE afecta más a las vacas y la lengua azul, a las ovejas», explica un veterinario que ejerce en Boimorto. «No ataca a las personas, pero desde que un animal enferma, poco se puede hacer más allá que proporcionarle cuidados paliativos», añade.

Advierte de que los serotipos 3 y 8, la novedad este verano, «son más agresivos que la cepa del año pasado». Además, desde el sector de la veterinaria, temen que «al llegar el otoño aumenten los casos de lengua azul y se extiendan a la fachada atlántica, porque el vector que infecta necesita humedad».

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