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Así se alimenta la fauna en zonas quemadas: hierba lanzada desde helicóptero

La Xunta reparte 60 toneladas de pacas de paja desde el aire en puntos estratégicos de difícil acceso para ayudar a la supervivencia de mamíferos y aves

Helicóptero cargando la hierba en Carballeda.

Helicóptero cargando la hierba en Carballeda. / ECG

Martín García Piñeiro

Martín García Piñeiro

Santiago

Un helicóptero, enormes pacas de paja de 200 kilos cada una y una redes especiales de transporte. Es todo lo que necesita la Xunta para alimentar a la fauna silvestre en zonas afectadas por la ola de incendios de este verano. Aunque este trabajo se lleva a cabo también desde tierra, hay puntos inaccesibles donde es necesario desplegar este espectacular operativo para garantizar la supervivencia de muchos maníferos y aves.

Los trabajos van rotando de zona, pero esta ve le tocó el turno a Carballeda de Valdeorras (Ourense), uno de los municipios castigados por el fuego. Allí se inició esta campaña de helimunching, que es como se denonomina la técnica.

La aeronave sale con dos grandes pacas.

La aeronave sale con dos grandes pacas. / ECG

La clave radica en el uso de unas redes especiales certificadas para uso aeronáutico donde se carga la hierba seca y la paja, que se deposita en una zona cómoda para su carga. Después, el helicóptero vuela hasta el lugar donde se lanza el alimento desde el aire.

La directora xeral de Patrimonio Natural, Marisol Díaz, supervisó los trabajos en Carballeda de Valdeorras, una labor que ahora se extenderá a Larouco, Chandrexa de Queixa, Vilariño de Conso, A Veiga, Manzaneda, Montederramo, A Pobra de Trives y O Bolo.

Estos trabajos impulsados por la consellería complementan los que ya se iniciaron semanas atrás desde tierra, en este caso con pacas de menor tamaño, junto a maíz, cereales y piedras de sal. Por ahora, explicó la consellería, van repartidos 18.000 kilos de paja, más de 4.000 de cereales y 600 kilos de sal.

Base de operaciones en la montaña.

Base de operaciones en la montaña. / ECG

La clave: cómo elegir los sitios

La alimentación de fauna desde el aire es un espectáculo audiovisual, pero detrás también tiene horas de vuelo y planificación previa para localizar los mejores comederos. La clave es la localización de restos de bosques o grupos de árboles frondosos que se libraron de las llamas en las vaguadas, porque es allí donde se suelen refugiar los animales que quedan, muchas veces ungulados como jabalís, corzos, ciervos... También otros menores como ardillas o ratones, estos últimos básicos en la cadena alimentaria de los carnívoros (águilas, zorros, mustélidos, ofidios..). Esos árboles que quedan también son refugio de aves.

La idea es ofrecer alimento en forma de vegetal y cereal para estas especies, que ahora con la llegada del otoño empieza a escasear y todavía más en un contexto de ceniza.

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