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Muere por un escape de gas en Fiyi un tripulante de máquinas de O Morrazo

El pesquero, el «Helena Ndume», tiene bandera de Namibia pero está participado por la compañía Vaqueiro

El marinero habría inhalado freón; el resto de la dotación, a salvo

Buques fresqueros, amarrados la pasada semana en un muelle de Walvis Bay. // Luis Antonio Fernández Seijas

Buques fresqueros, amarrados la pasada semana en un muelle de Walvis Bay. // Luis Antonio Fernández Seijas

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Lara Graña

El Helena Ndume (ex Anita, ex Matilda) es un buque palangrero construido por el astillero sueco Kalmar en 1986. Pasó por las filas de la multinacional Wofco antes de integrarse en la mercantil namibia Honeyguide Investments, participada por la armadora de Cangas Pesquera Vaqueiro.

Es un buque que ya ha hecho historia: bautizado en honor a una reconocida oftalmóloga namibia, ha sido el primero de pabellón de este país en asumir cuotas para operar en aguas internacionales, nada menos que en la pesquería de merluza negra (toothfish o róbalo).

Según los datos de posicionamiento AIS y de su señal VMS —o caja azul, es un dispositivo de control pesquero—, el barco arribó al puerto de Suva, en Islas Fiyi, esta misma semana. Fue allí, en un lateral del mismo muelle comercial, donde un «percance grave» en la sala de máquinas segó la vida de uno de sus tripulantes, Javier C. G., natural de O Morrazo, como avanzó FARO (periódico perteneciente al igual que EL CORREO GALLEGO a Prensa Ibérica) tras la confirmación de fuentes directas de la armadora.

De acuerdo a marineros del entorno del fallecido, de 48 años, se habría producido un escape o pequeña explosión de gas en la sala de máquinas cuando el Helena Ndume estaba siendo arranchado para volver a la mar. «Si das una bocanada al freón —es un refrigerante químico utilizado para congeladores o aires acondicionados— te desmayas y te quedas en el sitio. Es probablemente lo que sucedió aquí», indicó uno de ellos.

La policía de Fiyi se ha hecho cargo de la investigación, como ha constatado en portal local Mai TV, a fin de esclarecer las causas del accidente y de «garantizar la seguridad» a bordo para el resto de los tripulantes. Aunque otros miembros de la dotación fueron trasladados al Colonial War Memorial Hospital, en la misma ciudad de Suva, ya fueron dados de alta.

La Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim) divulgó hace diez días las causas de un siniestro similar, aunque en este caso se produjo por una fuga de amoníaco y causó la muerte a dos gallegos. Sucedió en junio de 2022 a bordo del atunero Albacora Cuatro, que se encontraba en ese momento en las Seychelles. Los investigadores atribuyeron la fuga del gas tóxico a «la formación de algún tapón de lodos de aceite».

Una tragedia con tres gallegos muertos en Namibia... que no fue

Tres marineros gallegos, los tres de O Morrazo, fallecidos en un accidente de tráfico cuando hacían el trayecto entre Windhoek y Walvis Bay, en Namibia, en taxi. La información se propagó como el fuego en la mañana de este viernes, confirmada por el presidente de la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI), Javier Touza, y ratificada por fuentes de algunas de las principales multinacionales asentadas en el país africano.

Desde la embajada de España, ubicada en la misma Windhoek, aseguraban que «toda la información» la estaban reportando a la Oficina de Información Diplomática (OID), sin desmentirla.

Pero ningún medio local tenía conocimiento de un siniestro de tal magnitud, con cuatro muertos —con el conductor del taxi—, y ninguna armadora asumía como propios a los supuestos fallecidos. Esta tarde, el Ministerio de Exteriores no había ofrecido ninguna versión —FARO remitió una consulta por escrito de mañana, con acuse de recibo—, pero el trágico accidente fue descartado desde Walvis Bay y Lüderitz.

Fuente: Faro de Vigo

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