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La falta de vuelos frena la carrera de Galicia por el turismo de congresos

Es un perfil de visitante que «gasta entre un 30% y un 50% más» que el convencional. El sector vive un buen momento pero afronta el reto de la conectividad y de gestionar el éxito

Un avión de Vueling se prepara para tomar tierra en la pista de Lavacolla

Un avión de Vueling se prepara para tomar tierra en la pista de Lavacolla / Antonio Hernández

Martín García Piñeiro

Martín García Piñeiro

Santiago

Galicia, y de forma especial Santiago, siempre pusieron el foco en el turismo de congresos como un nicho relevante por su perfil, ya que es un visitante que «gasta entre un 30% y un 50% más que el turista vacacional». Y aunque la comunidad se hizo hueco en el mercado como destino óptimo para encuentros de hasta 1.500 personas, en la actualidad afronta esa carrera, en la que hay mucha competencia, con el freno de mano puesto por la escasez de enlaces aéreos. «Estamos haciendo las cosas bien, pero sin suficiente conexión aérea perdemos oportunidades», advierte Ana Trevisani, presidenta de OPC Galicia-Organizadores profesionales de congresos.

Fue una de las conclusiones extraídas ayer en el Foro sobre turismo en la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal organizado por el Club Financiero de Santiago. El turismo de congresos genera más de medio millón de visitantes al año y avanza gracias a un sólido trabajo público-privado, pero el sector reclama má ambición y mayor coordinación institucional: «Necesitamos un pacto por el turismo por encima de los colores políticos», y el mejor ejemplo de ello es la descoordinación aeroportuaria que lastra a Galicia.

No fue Trevisani la única que apuntó a este déficit aéreo como obstáculo para el desarrollo turístico gallego. También Xosé Manuel Merelles, director de Turismo de Galicia, puso sobre la mesa la relevancia de la conectividad para el sector. Y en ese sentido, lamentó «la rigidez de la estructura aeroportuaria española», cuyo modelo actual perjudica a la periferia, en este caso a los tres aeropuertos de Galicia.

De la conectividad también habló Pepe Formoso, de la Asociación Profesional do Turismo da Costa da Morte, que más allá del debate sobre los aeropuertos alertó de otras carencias, como «no contar con billetes abiertos de alta velocidad para Navidad» a Galicia, mientras que sí existen para otros destinos del AVE.

La conectividad fue uno de los asuntos que salió en las dos mesas de debate, lo que significa que es un asunto transversal que preocupa al sector, pero no es el único. Galicia afronta grandes desafíos y necesita avanzar en calidad, desestacionalización, sostenibilidad, digitalización y formación, resumió Roberto Pereira, presidente del Club Financiero de Santiago.

De «envidia» a «problema»

Sobre el caso más concreto de Santiago, José Antonio Liñares, portavoz de la Unión Hotelera Compostela, confirmó ese buen momento, pero también «delicado», ya que la capital gallega pasó de «ser la envidia de muchos» a afrontar debates que «han convertido al turismo de solucionador de problemas en un problema en sí mismo» por el difícil equilibrio con los vecinos. En todo caso, defendió su «fuente de riqueza silenciosa» y defendió apostar por «más eficiencia, productividad y conciliación» para responder a la falta de personal.

Una falta de gente que confirma desde el Centro Superior de Hostelería de Galicia su director, José Paz, que confirmó el «100% de empleabilidad» de sus alumnos.

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