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«Es el peor año de cría con mucha diferencia»

Los bateeiros detectan una «alarmante escasez de mejilla» y temen por su futuro

«Es el peor año de cría con diferencia; va a ser imposible conseguirla para todos», proclaman

Responsabilizan a la Administración por actuar «de espaldas a la realidad» y al propio sector

Los bateeiros detectan una «alarmante escasez de mejilla» y temen por su futuro

Los bateeiros detectan una «alarmante escasez de mejilla» y temen por su futuro / Cedida

Manuel Méndez

Arousa

La campaña que iba a iniciarse el 1 de diciembre se pospuso hasta el 2 de enero porque los técnicos de la Consellería do Mar aseguraban que no había mejilla suficiente. Al menos no con el tamaño adecuado. Ahora, tras apenas una semana de actividad, los bateeiros claman al cielo tras constatar una «alarmante escasez» de semilla de mejillón en las rocas del litoral atlántico. Convencidos de que «es el peor año de cría con mucha diferencia», y de va a ser del todo imposible «conseguir la suficiente mejilla para todas las bateas», los productores llegan a decir que su futuro está ahora «más amenazado que nunca».

Agolpados sobre cuatro pequeñas rocas en la boca de la ría de Muros-Noia, acuicultores con bateas fondeadas en las de Arousa y Pontevedra indicaban ayer que «con un par de días más, en esta zona de Muros y Porto do Son ya no quedará cría alguna que raspar». Y cuando ahí se encuentren sin recurso del que tirar para encordar sus viveros, «no sabemos a dónde vamos a ir a por ella, ya que desde O Grove hacia el Sur, incluyendo Baiona y A Guarda, tampoco la hay».

Alguien ajeno al sector puede pensar que aún es pronto para sacar conclusiones, que la campaña de la mejilla solo acaba de empezar o que aún quedan por delante cuatro o cinco meses de recolección en las rocas de la costa gallega. Pero los bateeiros consultados, que llevaban semanas recorriendo el litoral gallego para inspeccionarlo en busca de las mejores zonas de mejilla a las que acudir en cuanto comenzara la campaña, apelan a su experiencia para sentenciar: «Ni hay cría ahora ni la habrá más adelante». Y sin cría, como todo el mundo sabe, no puede haber mejillón comercial.

Algunos, los más pesimistas, aseguran que «esto se ha acabado para siempre, al menos con la actual forma de gestionar los bancos de cría». Y los más críticos abundan en ello y aprovechan para responsabilizar a la Xunta de Galicia, acusándola de haber actuado «de espaldas a los intereses del sector» y de «desconocer la realidad del mar y de cuantos vivimos del mismo».

Entrando en detalle y analizando lo que ha dado de sí el trabajo que han estado realizando en los últimos días, los propios mejilloneros detallan: «Nos estamos jugando la vida amontonados sobre cuatro piedras en las que apenas queda cría para uno o dos días más». Y añaden: «Estamos cogiendo cría de la vieja que quedó en años anteriores para mezclarla con la poca de calidad que podamos encontrarnos ahora y tratar de salir del paso, pero si esto sigue así, el sector mejillonero acabará desapareciendo».

«Es un desastre total que va a marcar un antes y un después en la historia de nuestro sector», esgrime otro de los productores consultados ayer, convencido de que «si fallan y no se llenan a rebosar las cuerdas de pesca –las colectoras de las propias bateas– ya podemos despedirnos de todo, puesto que estamos ante el peor año de la historia para la cría que recogemos en el medio natural».

Dos bateeiros en plena faena de recolección de cría.

Dos bateeiros en plena faena de recolección de cría. / FDV

«Si no trabajas la ‘leira’ o la viña acabas perdiéndolo todo»

Cuando tratan de explicar el porqué de la escasez de mejilla, los bateeiros esgrimen que «si tienes una ‘leira’ o una viña que dejas de trabajar y abandonada, cuando quieres volver a cultivar ya no sirven de nada, y eso es lo que ocurre con las piedras en las que se ha dejado de recoger cría».

Lo que quieren decir es que «cuando no había veda de la mejilla y se raspaban las piedras en julio, agosto y septiembre, nosotros íbamos alternando las zonas y estas se iban regenerando de manera natural de un año para otro, pero ahora tenemos que ir todos siempre a las mismas y escasas piedras, y además en un periodo muy limitado de tiempo, por lo que es imposible que la mejilla pueda recuperarse», aseguran.

El problema, concluyen, es que «ahora las decisiones las toma gente que no cuenta con el sector, a pesar de que nosotros somos los que mejor sabemos cómo funciona esto».

«No se quieren enterar de que así tampoco hay percebe»

Los bateeiros alarmados por la escasez de cría advierten de que «las limitaciones introducidas en los últimos años por la Consellería do Mar son malas para todos, y no se han enterado aún de que en las zonas donde ya no se puede extraer cría hay menos percebe que nunca». Lo que sucede es que «las larvas del percebe no tienen dónde agarrarse si no hay mejilla, y tampoco hay mejilla si no nos dejan rasparla como hicimos siempre». Legan a decir los acuicultores que «el patrón mayor de Bueu y alguno más deberían explicar ahora por qué en los santuarios que les dejaron para el percebe no tienen producción , y seguramente acabarán dándose cuenta de que no la tienen porque no dejan raspar la cría».

Ahora hay quien echa de menos a Rosa Quintana

Aunque en su día fue ella la que, en pro de un cultivo sostenible impulsó la puesta en marcha de áreas de reserva para el percebe, limitando las zonas de recolección de mejilla, son muchos los bateeiros que entonces la zarandearon –política y fisicamente– y que ahora echan de menos a la exconselleira Rosa Quintana. «Al menos gente como ella, Enrique López Veiga y otros antiguos dirigentes de la administración autonómica sabían cómo funcionan las cosas y entendían de mar».

Esta reflexión, que ayer realizaban algunos bateeiros mientras intentaban encontrar cría en la cosa, los lleva a decir que «los dirigentes que tenemos ahora no tienen ni idea, y los últimos nombramientos acabarán de machacarnos, porque no conocen ni la realidad de los sectores productivos ni el medio en el que nos movemos».

Esgrimen varios dirigentes del sector que «se echa de menos la valentía de Rosa Quintana, pues si bien cometió errores y adoptó decisiones que nos perjudicaron –de ahí que incluso llegaran a escupirle en la cara–, al menos conocía a los sectores del mar y nos ayudó a crecer».

Ahora, sin embargo, «los bateeiros no tenemos cría y la producción se desploma, al igual que los mariscadores ya no tienen dónde trabajar y cada vez son más los que dejan su actividad porque ya no les resulta rentable».

Mientras tanto, «desde la Consellería do Mar no proponen alternativas ni soluciones, sino que se limitan a dejar pasar los días y a seguir aumentando los trámites burocráticos, tanta para la acuicultura como para la pesca y el marisqueo».

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