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Sanidade empleará cribados, autotest y concienciación para hacer frente a las ITS

Sanidade opta por un «abordaje integral» de las ITS con el foco puesto en la prevención y la detección precoz en un plan dotado con 195 millones de euros

El objetivo es «acabar con ellas como problema de salud pública en Galicia en el horizonte de 2030»

Carmen Durán y Antonio Gómez Caamaño y la directora del Cegace, Carmen Piñeiro, esta mañana, en rueda de prensa

Carmen Durán y Antonio Gómez Caamaño y la directora del Cegace, Carmen Piñeiro, esta mañana, en rueda de prensa / Cedida

Mateo Garrido Triñanes

Mateo Garrido Triñanes

Santiago

La Xunta aprobó el pasado lunes la puesta en marcha del Plan Galego de Infeccións de Transmisión Sexual. Un texto que, en opinión del conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño supone «un cambio de paradigma» en las políticas sanitarias autonómicas al abandonar el enfoque fragmentado para adoptar una visión integral de todas las infecciones de transmisión sexual. Así lo explicó el responsable del departamento sanitario de la Xunta junto a la directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán, esta mañana en una rueda de prensa.

«En lugar de afrontar el virus de la inmunodeficiencia humana y otras infecciones de forma aislada, optamos por una abordaje integral», explicó Caamaño. Un modelo basado en la prevención, el diagnóstico precoz, el tratamiento, la atención a la cronicidad y la mejora de la calidad de vida de las personas afectadas. A juicio del conselleiro, este giro responde a una realidad epidemiológica que «ya no es la de hace décadas» y exige nuevas herramientas, tanto clínicas como sociales.

El plan nace además con un objetivo explícito y cuantificable: reducir un 5% anual la incidencia de las principales ITS y «acabar con ellas como problema de salud pública en Galicia en el horizonte de 2030». Para ello, la Xunta movilizará 195 millones de euros entre 2026 y 2030, de los que 177 se destinarán a diagnóstico y tratamiento. No obstante, tanto Gómez Caamaño como Durán, insistieron en que el mayor crecimiento presupuestario se concentra en la detección precoz de las infecciones y la prevención. «La Xunta hace una inversión importantísima en prevención primaria y secundaria y en promoción de la salud», recalcó Durán, que puso el acento en la eficiencia de las nuevas estrategias de cribado, diseñadas para ampliar la cobertura de los mismos sin disparar los costes.

Incidencia y cambios sociales

Durante su intervención, la directora xeral de Saúde Pública contextualizó el plan con datos epidemiológicos que explican la necesidad del mismo. Galicia, recordó, cuenta con una incidencia de VIH inferior a la media estatal, con 5,1 casos por cada 100.000 habitantes. Si bien, la tendencia descendente que registraba la incidencia del virus de la inmunodeficiencia humana en la comunidad se ha estancado en los últimos dos años. En paralelo, otras ITS registran un crecimiento sostenido. La gonococia (o gonorrea) presenta una incidencia cercana a los 33 casos por 100.000 habitantes, aproximadamente la mitad que la media nacional, pero con una evolución ascendente desde 2021. La sífilis, por otro lado, se sitúa en los 10 casos por cada 100.000 habitantes, muy por debajo del conjunto del Estado, aunque reproduce el mismo patrón de incremento, especialmente entre la población más joven y con una mayor proporción de casos en hombres.

«Estamos viendo un incremento importantísimo de las infecciones de transmisión sexual, no solo en Galicia, sino también a nivel nacional», aseguró Durán, que vinculó este repunte a cambios profundos en los patrones de comportamiento sexual. En este contexto, señaló expresamente el impacto del chemsex, es decir, el consumo de sustancias de perfil estimulante en un contexto sexual. Una práctica cada vez más presente en los relatos epidemiológicos y que, según admitió, plantea enormes dificultades de intervención desde la salud pública tradicional.

Ampliación de los cribados

El funcionamiento del plan se apoya en una combinación de vigilancia epidemiológica intensiva con la ampliación de cribados y nuevas fórmulas de acceso al sistema sanitario. Una de las principales novedades será la generalización del cribado oportunista de VIH y hepatitis B en atención primaria y hospitalaria, de forma que estas pruebas se incorporen por defecto a las analíticas de los grupos de mayor riesgo, siempre con consentimiento del paciente. Además, el cribado etario de hepatitis C se ampliará y, desde este mismo año, cubrirá a la población de entre 40 y 69 años.

Otra de las medidas más innovadoras es la implantación de un cribado a través de un sistema de autotomas a domicilio para determinadas ITS. La Consellería seleccionará una población diana en función de edad y antecedentes y ofrecerá, mediante comunicación directa -probablemente a través del SMS-, la posibilidad de recibir en casa un kit para recoger muestras de orina destinadas a la detección de gonococo, clamidia y micoplasma. El modelo está inspirado en experiencias ya implantadas en Reino Unido y en los programas gallegos de cribado como el de cáncer de cérvix y, de este modo, busca reducir barreras de acceso y minimizar el estigma asociado a estas infecciones.

El plan refuerza además la vigilancia de brotes mediante secuenciación genómica, una herramienta clave para anticipar resistencias antibióticas, especialmente en el caso del gonococo. Durán recordó que países como Reino Unido afrontan ya graves problemas de resistencia a los antibióticos en el trato de estas infecciones. Por ello, defendió la necesidad de «saber el DNI del microorganismo» que causa la infección para poder relacionar brotes y anticipar riesgos. En paralelo, la Xunta trabaja en el desarrollo de modelos predictivos basados en inteligencia artificial para identificar grupos de población con mayor susceptibilidad al VIH y orientar de forma más precisa las acciones preventivas.

Prevención y concienciación

Tanto Gómez Caamaño como Durán insistieron en el carácter transversal del plan, elaborado con la participación de las consellería de Política Social y Cultura, Lingua e Xuventude. De este modo, la Xunta asume que las infecciones de transmisión sexual no dependen exclusivamente del sistema sanitario, sino también de factores sociales que condicionan los comportamientos de riesgo y el acceso a la prevención. Una de estas poblaciones de mayor riesgo son los más jóvenes que, a tenor de diferentes estudios, han perdido el miedo a este tipo de infecciones.

Por ello, el plan se completa con un refuerzo explícito de las políticas de concienciación y prevención comunitaria, que la Xunta considera indispensables para frenar el repunte de las ITS. Sanidade mantendrá el reparto gratuito de preservativos y otros materiales preventivos, impulsará campañas de comunicación dirigidas especialmente a la población joven y reforzará la colaboración con la farmacia comunitaria y las entidades del tercer sector. El objetivo, según subrayó Carmen Durán es adaptar los mensajes «a los tiempos actuales», explicar los riesgos asociados a prácticas de riesgo como el chemsex y promover una sexualidad más segura entre los gallegos.

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