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El accidente de Adamuz recuerda las tragedias ferroviarias de Angrois, Rande y Porriño que dejaron casi 100 muertos en Galicia

El descarrilamiento de la curva de Santiago provocó 80 fallecidos, siendo el de ayer la cifra más elevada desde entonces

El Tren Celta sufrió en O Porriño en 2016 y un Ombnibus en Rande hace 50 años anotaron otras 19 víctimas mortales

Un día después del trágico accidente ferroviario ocurrido en la curva de Angrois

Un día después del trágico accidente ferroviario ocurrido en la curva de Angrois / Marta G. Brea

Víctor P. Currás

Vigo

El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba), que ha dejado al menos 21 fallecidos, es el siniestro más grave en ferrocarril desde el año 2013, cuando un Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol descarriló en Angrois, en Santiago de Compostela, provocando la muerte de 80 personas y otras 145 resultaron heridas. La cifra en el caso andaluz «no es definitiva», tal y como ha reconocido el ministro Óscar Puente, ya que al mediodía del lunes alcanzaban los 39 fallecidos y más de 100 heridos.

A la espera de las conclusiones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), lo cierto es que entre ambos sucesos existen varios puntos en común aunque notables diferencias. Los dos implicaron a trenes de Alta Velocidad capaces de circular a más de 200 kilómetros por hora por este tipo de trazados, pero en la fatídica curva a la entrada de la capital gallega no estaba activado el sistema ERTMS de seguridad que habría limitado la velocidad en el tramo. Esta diferencia, entrando a 176 kilómetros por hora en un punto limitado a 80 km/h, provocó el descarrilamiento del convoy S-730 desde los primeros coches. En la línea de Alta Velocidad entre Madrid y Córdoba está instalado este sistema pero se opera con el LZB que permite el mismo nivel de control y fiabilidad.

Los errores humanos, mortales en 1944 y 1976

En el área de Vigo se cumplen este año los aniversarios de otros dos accidentes similares, ambos ocurridos el 9 de septiembre. Hace una década descarrilaba el Tren Celta que cubría la ruta entre Vigo-Guixar y Oporto-Campanha a pocos metros de entrar en la estación de O Porriño. En el acto fallecían el interventor Miguel Ángel Veiga y al joven Joaquín Rodríguez 'Koki', ambos residentes en Vigo, además del maquinista portugués y un turista estadounidense. Un error al desviarse por una vía limitada a 30 km/h debido a unas obras de mantenimiento provocó la colisión mortal contra un pilar del puente de As Angustias.

Cuatro décadas antes, en 1976, una aguja en Rande ocasionó la que durante mucho tiempo fue la mayor tragedia ferroviaria en Galicia. Un tren de mercancías procedente de Guixar y el ómnibus 2735 procedente de Santiago colisionaron en las inmediaciones del estrecho hománimo, dejando un saldo de quince muertos y 29 heridos. Algunos coches cayeron por un terraplén de más de treinta metros, concentrando el grueso de las víctimas. En una jornada que a nivel internacional estuvo marcada por el fallecimiento de Mao Tse-Tung, la principal causa del choque fue un error humano del guardaagujas que no comunicó por teléfono el estado de la vía entre Chapela y Redondela.

En el siglo pasado uno de los siniestros con más víctimas mortales tuvo lugar en Torre del Bierzo (León) el 3 enero de 1944. Un correo expreso que cubría el trayecto entre Madrid y Galicia chocó contra una locomotora de un tren de mercancías con carbón en el interior de un túnel. Aunque los datos oficiales de la dictadura franquista apuntaban a unos 79 fallecidos, una investigación en 2019 los cifró en un centenar. La alta ocupación por las fechas navideñas y el hecho de producirse en el interior de un túnel hicieron que el número de víctimas fuera tan elevado. El convoy de pasajeros contaba con problemas en los frenos y la infraestructura ferroviaria se encontraba en un pésimo estado como resultado de la Guerra Civil.

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