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Adif baja la velocidad de la línea que pasa por Angrois tras los avisos de maquinistas por «defectos» en la vía

Los trenes del trayecto Ourense-Santiago reducirán su velocidad hasta los 220 kilómetros en un tramo de 28 km

El punto kilométrico donde descarriló el Alvia en 2013, el 84,413, no está afectado

Un tren de alta velocidad en la estación de ferrocarril de Santiago de Compostela

Un tren de alta velocidad en la estación de ferrocarril de Santiago de Compostela / ECG

La línea que registró hace trece años el accidente del Alvia en Angrois, que une Ourense con Santiago, limita temporalmente su velocidad en un tramo de 28 kilómetros de distancia. ¿El motivo? Los avisos de varios maquinistas que alertaban sobre el estado de la vía, donde se detectaron «defectos de geometría en aparatos de dilatación».

En concreto, la reducción del máximo al que pueden circular los trenes por esta línea pasa de 300 a 220 kilómetros por hora por seguridad. Esta limitación se establece entre los puntos kilométricos 56,200 y 84,20 de forma temporal. Desde el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) indican que esta medida responde al protocolo de seguridad que se aplica «automáticamente» al percibirse una alerta por vibraciones como la que se ha visto en la línea Ourense-Santiago.

El punto kilométrico donde descarriló el Alvia en la noche del 24 de julio de 2013, el 84,413, que coincide con el inicio de la curva de A Grandeira, no verá reducida su velocidad en esta medida de limitación temporal de velocidad (LTV). El anuncio de hoy del gestor ferroviario no supone otra cosa que la oficialización de una práctica que ya se lleva a cabo en Galicia, al menos, desde hace dos meses.

Una medida preventiva

Las limitaciones temporales de velocidad (LTV), como las que se han activado esta semana en Cataluña y Valencia, son restricciones transitorias impuestas al límite máximo de velocidad de un tren en un tramo determinado por motivos de seguridad, según explica el Ministerio de Transportes. «Es un procedimiento estándar que Adif implementa de manera regular como medida de precaución ante circunstancias coyunturales (intervenciones temporales en la infraestructura, circunstancias meteorológicas, detecciones de defectos en la vía...) y que se regulan en el artículo 1.5.1.10.2 del Reglamento de Circulación Ferroviaria aprobado en 2015», explica el departamento en un documento remitido a los medios de comunicación este jueves por la Delegación del Gobierno.

Este documento se distribuye en medio del debate sobre el estado de la red ferroviaria y tras los siniestros ferroviarios que han ocasionado 45 fallecidos en Adamuz (Córdoba) y uno en Gelida (Barcelona). «Son medidas preventivas que se adoptan y se levantan cuando se verifica que no existe riesgo. En la alta velocidad, estas LTV se actualizan cada hora. El número de LTV es un parámetro técnico, que depende de factores operativos, y no puede ser usado como un indicador estadístico de la calidad de la infraestructura», precisa el texto.

El informe, distribuido por la Delegación un día después de la rueda de prensa del ministro de Transportes, Óscar Puente, también recoge datos sobre accidentes, y así precisa que el de Angrois consistió en el descarrilamiento de «un tren Alvia de alta velocidad» en una curva a 3 kilómetros de la estación compostelana.

«En octubre de 2015 se cerró la instrucción, aunque en mayo de 2016 la Audiencia Provincial de A Coruña ordenó reabrirla. El proceso culminó el 26 de julio de 2024, con la sentencia del Juzgado Penal de Santiago. Hasta la sentencia pasaron 11 años. Sin embargo, se interpuso recurso ante la Audiencia Provincial, pendiente de resolución, de modo que lleva abierto 12 años y 5 meses», constata.

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