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Un Alvia con destino A Coruña sufre un «arrollamiento de piedras» en la Ribeira Sacra

Ninguno de los pasajeros está herido y la noticia ha sido recibida con tranquilidad a través de la interventora, quien ha ido comunicando coche a coche la situación y las novedades

El morro del Alvia resultó dañado por el fuerte impacto que sufrió durante un tramo en Galicia.

El morro del Alvia resultó dañado por el fuerte impacto que sufrió durante un tramo en Galicia. / FDV

Víctor P. Currás

O Freixeiro (Quiroga, Lugo)

Los efectos de la borrasca Joseph se acabaron notando en el ferrocarril gallego este lunes 26 de enero. El Alvia 626 procedente de Barcelona-Sants estuvo detenido desde las 21.30 durante unos 55 minutos por un impacto en su cabeza tractora. El tren, que debía finalizar su trayecto en A Coruña, se vio afectado por un corrimiento de tierras a la altura del apeadero de O Freixeiro, ya en la provincia de Lugo.

En ese momento el servicio de más de 1.200 kilómetros entre la Ciudad Condal y Galicia ya acumulaba 80 minutos de demora sobre el horario previsto. Aunque a lo largo de Castilla la lluvia y el viento se habían dejado notar, fue en la sinuosa línea por el Sil cuando la Joseph hizo de las suyas. Un fuerte golpe en el lado izquierdo de su cabecera provocó que los viajeros de los primeros coches se sobresaltaran, especialmente tras los acontecimientos de la última semana en este medio de transporte. Los testigos aseguran que el choque no fue a más de 90 kilómetros por hora, aunque sí que provocó algunas miradas de incredulidad y susto entre el pasaje.

Aunque en un primer momento se especuló con la caída de un árbol o incluso un jabalí, fuentes oficiales de Renfe confirmaban que se trataba de un «arrollamiento de piedras en la vía». El resultado fue una rotura en el morro del S-730 que cubre este servicio. El modelo es el mismo que el que sufrió el accidente de Angrois en 2013.

El Alvia está parado en la Ribeira Sacra.

El Alvia estuvo parado en la Ribeira Sacra. / FDV

Tras una primera inspección de los daños se decidió continuar la marcha por los escasos 20 kilómetros hasta Monforte de Lemos, aunque se llegó a barajar que los viajeros descendieran al apeadero anexo y continuaran en autobús. Afortunadamente, y pese al susto, ninguno de los casi 100 pasajeros ni el personal de Renfe requirió atención médica.

En ese sentido resultó clave la actuación de la interventora y el resto del personal de la operadora pública, quienes fueron informando en cada coche a los viajeros de la situación en tiempo real. A las 21.54 horas los viajeros recibieron la primera alerta de Renfe confirmando la incidencia, lo que provocó que algunos familiares llamaran para conocer más sobre la situación. En el interior del tren, una mezcla de resignación y humor, ya que este contratiempo confirmaba que recibirían el 100% del importe del billete por el retraso.

A las 22.09 horas se recibió el segundo aviso, confirmando que se realizaría un transbordo en Monforte de Lemos al tren Alvia que normalmente queda de reserva en el nodo ferroviario lucense. El recorrido hasta el mismo se realizaría a una velocidad reducida. La línea convencional se encuentra en una zona muy escarpada, con un trazado que data de finales del siglo XIX y en plena Ribeira Sacra. Al mismo tiempo esta no era una de las líneas donde ADIF y Renfe suspendieron la circulación este lunes, al ser una zona ajena a las alertas metereológicas previstas para las provincias de Pontevedra y Ourense.

Tres horas de demora en destino

El convoy llegaría a Monforte a las 22.45 horas, permitiendo el transbordo al autobús a los viajeros con destino Sarria y Lugo. Sin embargo, las abundantes lluvias hicieron que el paso inferior de la estación estuviera inundado. Es por ello que el cambio de tren se demoró durante más de media hora a la lluvia a la espera de que finalizaran las maniobras de traslado de vía.

Finalmente, a la 23.23 horas se iniciaba la marcha hacia Ourense -donde se haría enlace en autobús hacia Vigo- Santiago y A Coruña, a donde llegó pasadas las 1.20 horas de la madrugada. En el trayecto a través de Os Peares llegarían las dos últimas notificaciones de Renfe confirmando el origen del retraso y agradeciendo la comprensión de los pasajeros.

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