A Coruña es la provincia española donde es más difícil adquirir una vivienda nueva
La provincia no registra los valores por metro cuadrado más caros en términos absolutos pero la escasez de nuevas promociones de vivienda y la creciente demanda en las áreas metropolitanas de A Coruña y Santiago elevan la dificultad de hacerse con un inmueble

Una pareja ojea el escaparate de una inmobiliaria en Santiago. / Jesús Prieto

A Coruña encabeza en 2025 el ranking de provincias donde resulta más difícil comprar una vivienda en España, según un estudio realizado por la plataforma Remitly en base a los datos de los ministerios de Vivienda y Transportes. No se trata de un problema exclusivamente monetario, es decir, la provincia no registra los valores por metro cuadrado más caros en términos absolutos. No obstante, al progesivo incremento del coste de la vivienda, se suma la escasez de nuevas promociones que no consigue adaptar la oferta a una demanda que se sitúa al alza.
Según los últimos datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, el precio medio de la vivienda en la provincia alcanzó en octubre del pasado año los 2.572 euros por metro cuadrado, tras un incremento interanual del 21,8 %, uno de los más elevados en el conjunto del Estado.
De este modo, el coste de un piso estándar de 75 metros cuadrados se sitúa hoy en torno a los 193.000 euros, una cifra difícil de asumir para buena parte de los hogares gallegos.

Gráfico realizado por la plataforma Remitly / Cedida
Poca vivienda nueva para una demanda creciente
Si bien, el principal cuello de botella no está solo en el precio, sino en la limitada capacidad de respuesta del mercado. En A Coruña, hay 14,5 viviendas nuevas terminadas por cada 1.000 habitantes, una cifra inferior a la media estatal y muy alejada de provincias que sí están logrando ampliar su parque residencial, mientras que el número de licencias de obra concedidas por cada 1.000 habitantes es de 28,7.
Este bajo ritmo de construcción se produce en un contexto de fuerte concentración urbana, con la mayor parte de la demanda localizada en las áreas metropolitanas de A Coruña y Santiago. En definitiva, la escasez de oferta provoca que la competencia se eleve y, con ella, los precios.
A diferencia de otros mercados tensionados del Estado, fundamentalmente en los archipiélagos y en la costa mediterránea, la presión inmobiliaria en A Coruña no procede de un creciente interés del comprador extranjero en la provincia. De hecho, únicamente el 2% de las operaciones involucró a residentes extranjeros.
De modo, que la subida de precios registrada en A Coruña responde casi de manera exclusiva a dinámicas internas. Esto es, familias y parejas jóvenes compitiendo entre sí por un parque limitado de vivienda, en un contexto en el que los salarios no crecen al mismo ritmo que el mercado inmobiliario.
Todas las provincias gallegas en el Top-10
Más allá del caso concreto de A Coruña, las tres provincias gallegas entran en el ránking donde existen mayores dificultades de acceso al mercado residencial. Si bien, las razones son bien diferentes.
Pontevedra, que ocupa el séptimo puesto del ránking, registra unas dinámicas bastante similares a su vecina del norte, aunque con un precio del metro cuadrado bastante menos elevado (1.779,2 euros) y un número de licencias de obras concecidas por cada 1.000 habitantes mayor (33,4). Dos datos que de forma conjunta, y sumados a una demanda que crece de forma más paulatina, rebajan las dificultades de acceso.
Sin embargo, los casos de Lugo y Ourense son bien diferentes. Ambas figuran en los puestos más elevados del ránking, cuarta y quinta respectivamente. Allí el problema no es tanto el precio, a pesar de que registran alzas interanuales superiores al 10%, como la extrema escasez de vivienda nueva. 4,4 viviendas nuevas por cada 1.000 habitantes en el caso lucense y 7,9 en el ourensano.