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Galicia abre la puerta a las jaulas para controlar el jabalí cerca de las granjas: "La preocupación está ahí"

La Xunta y la Asociación de Criadores de Raza Porcina Celta (Asoporcel) analizan fórmulas para reforzar el control y evitar los daños en estas explotaciones al aire libre

Jaula para jabalí en Galicia.

Jaula para jabalí en Galicia. / Carlos Pardellas

Martín García Piñeiro

Martín García Piñeiro

Santiago

Aunque hace tiempo que los focos ya no apuntan hacia la peste porcina africana (PPA), la expansión de la enfermedad continúa en territorio catalán, donde días atrás se detectaron nuevos focos que elevan ya a 23 el total, con la aparición de más de un centenar de jabalíes infectados. Y aunque esta realidad está todavía a mil kilómetros de distancia, el sector porcino en Galicia sigue alerta, consciente del impacto devastador que tendría la peste para una granja. "La preocupación está ahí", admiten desde la Asociación de Criadores de Raza Porcina Celta (Asoporcel).

Precisamente el colectivo mantuvo este lunes una reunión con la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático para analizar posibles fórmulas para reforzar el control sanitario, con el jabalí en el centro de la diana por ser el principal vector de contagio de la PPA.

Con la emergencia cinegética declarada en Galicia con el fin de controlar las poblaciones de jabalí a través de una mayor flexibilidad en su caza, la Xunta abre la puerta a adoptar otras medidas específicas como "la instalación de jaulas trampa en explotaciones agrícolas o ganaderas donde se tenga constatada la presencia reiterada de jabalíes y que no exista otra solución alternativa", explica Medio Ambiente en un comunicado tras el encuentro con Asoporcel.

También estarían sobre la mesa otras opciones, como la vía administrativa, a través de la extensión de las actuales líneas de ayuda para prevención y daños de fauna salvaje a las explotaciones de cerdo en extensivo.

Reunión entre la Consellería de Medio Ambiente y Asoporcel.

Reunión entre la Consellería de Medio Ambiente y Asoporcel. / Cedida

La experiencia de las jaulas

La conselleira, Ángeles Vázquez, recuerda que en el caso de las jaulas trampa, se trata de una medida que se emplea como alternativa a las acciones cinegéticas en lugares estratégicos frecuentados por el jabalí en zonas urbanas y periurbanas en las que no se puede andar a tiros, y que también se han instalados en distintos espacios naturales protegidos.

En esta línea, Vázquez traslada que podría ampliarse su uso a casos de interés para Asoporcel siempre que el resto de medidas puestas en marcha por la comunidad no den respuesta a problemas específicos surgidos en el entorno de las explotaciones, que en el caos de la cría de cerdo celta son siempre en extensivo: es decir, al aire libre, lo que incrementa el riesgo de contagio.

El fin último es eliminar el riesgo y reducir el tamaño de las poblaciones de la especie mediante la adopción de medidas que ayuden a prevenir dentro de lo posible futuros daños. Asoporcel, con 120 ganaderías de la raza autóctona porco celta asociadas, tiene presencia en las cuatro provincias gallegas, especialmente en Lugo. En el caso de Santiago y su zona de influencia, hay explotaciones en Rois y Boqueixón.

Ejemplares de porco celta.

Ejemplares de porco celta. / Cedida

"No es fácil vallar en Galicia"

De esos daños habló con El Correo Gallego Iván Rodríguez Paz, director técnico de Asoporcel. Citó por ejemplo las posibles entradas de jabalíes en los recintos de porco celta, especialmente en épocas de celo. "El jabalí en la época de celo se activa más y es cuando hace más fuerza para entrar en las explotaciones" con la intención de aparearse con las cerdas domésticas, relata.

¿Y cómo entra en una zona vallada? "Cerrar un terreno de tres o cuatro hectáreas en Galicia, con nuestra orografía, es difícil, porque no es todo un terreno llano y recto", explica. Por eso pueden quedar zonas con huecos donde el jabalí puede llegar a excarvar bajo el cerrado.

Una vez dentro, el animal "no causan daños en sí" al porco celta, pero sí existe el riesgo de contagio de enfermedades, la más grave de ellas la PPA. "La preocupación está ahí", admite Iván Rodríguez. "Tampoco es que haya que estar nervioso, pero tenemos que tener clara nuestra responsabilidad, porque en el caso de la peste porcina somos un sector damnificado, pero también un potencial transmisor", reflexiona.

Por ello, Asoporcel da las gracias a la conselleira por recibirlos y escuchar sus inquietudes. "Somos un sector pequeño pero agradecemos que se nos tenga en cuenta a la hora de planificar y diseñar posibles medidas".

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