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Proxecto Home urge fondos para poner en marcha un centro de larga estancia

El proyecto de la entidad para la parcela de Eirís, en A Coruña, continúa a la espera de un compromiso monetario por parte de Xunta y Deputación que permita su construcción

El proyecto diseñado en 2021 para el centro de larga estancia en el polígono herculuino de Eirís.

El proyecto diseñado en 2021 para el centro de larga estancia en el polígono herculuino de Eirís. / Cedida

Mateo Garrido Triñanes

Mateo Garrido Triñanes

Santiago

Desde que Proxecto Home Galicia cerró en mayo de 2021 su centro residencial y de atención en Oleiros, el norte de la comunidad quedó huérfano de un recurso esencial. No solo desapareció un espacio para el tratamiento de las drogodependencias y las conductas adictivas, sino también una pieza clave para la inserción social y laboral de personas que, tras completar los procesos terapéuticos, carecen en muchas ocasiones de una red familiar o social que les permita recuperar una vida autónoma.

«En este momento, todas las personas del área metropolitana de A Coruña, pero también de Ferrolterra y del norte de la provincia de Lugo, que necesitan estos procesos asistenciales deben trasladarse a Santiago», explica Ofelia Debén, directora de Proxecto Home Galicia. En unas oficinas que la entidad mantiene en el barrio coruñés de A Zapateira se realiza el diagnóstico inicial, pero el tratamiento se deriva después a otros centros, mayoritariamente a la capital gallega, a 75 kilómetros de distancia.

Ese desplazamiento se convierte en un obstáculo difícil de salvar para muchas personas. «Aproximadamente un 50% de los pacientes abandona el proceso por este motivo», señala Debén. No es un dato menor, ya que tras la distancia hay itinerarios terapéuticos interrumpidos, recaídas y un esfuerzo social desperdiciado. «Es triste decirlo, pero al final esa distancia termina siendo un freno», resume.

A lo largo del último año, cerca de 200 personas procedentes del área metropolitana de A Coruña, la comarca de Ferrolterra y el norte de la provincia de Lugo tuvieron que desplazarse a Santiago para continuar su tratamiento. Muchas de ellas no necesitaban un internamiento residencial, sino programas ambulatorios que hoy podrían prestarse en su entorno más cercano. «Hay gente que con terapias ambulatorias podría seguir perfectamente el proceso, pero venir tres veces por semana a Santiago es inviable», explican desde la entidad.

Conscientes de esta carencia estructural, la Fundación Monte do Gozo-Proxecto Home Galicia comenzó a trabajar incluso antes de abandonar Oleiros para dotar al norte de Galicia de un nuevo recurso. «En diciembre de 2021 logramos que el Concello da Coruña nos cediese una parcela en el polígono de Eirís», explica Ramón Gómez, presidente del patronato de la fundación. La concesión, por un periodo de 75 años, permitía a la entidad planificar un centro de larga estancia con espacio residencial, sin descuidar la atención ambulatoria y los programas de inserción.

El proyecto no se improvisó. Se encargó un diseño arquitectónico completo, se elaboró un proyecto básico y se definió el modelo asistencial. El centro estaba pensado para cubrir un vacío existente hoy en Galicia: un recurso de larga duración para personas con adicciones —especialmente alcoholismo— que, por edad, deterioro cognitivo, patología dual o ausencia de apoyo familiar, no pueden culminar con éxito su reintegración social tras el tratamiento.

«Nuestra idea es hacer un espacio para esa gente que, finalizado el tratamiento, no tiene dónde ir», subraya Gómez. Personas de entre 50 y 60 años, muchas con problemas de salud mental asociados, que necesitan continuidad asistencial para no perder todo el trabajo previo. «Ese tipo de servicio no existe en Galicia», insiste Debén: «No estamos hablando de un albergue ni de una residencia asistencial pasiva, sino de un recurso terapéutico orientado a que la persona pueda crecer, integrarse y ganar autonomía».

El presupuesto inicial del proyecto se situó en torno a los 6 millones de euros. La entidad, sin ánimo de lucro, asumía el compromiso de aportar el 25% del coste. El resto debía ser financiado por las administraciones públicas: un 50% por parte de la Xunta y un 25% a cargo de la Deputación da Coruña. Sin embargo, pese al intenso trabajo llevado a cabo por la entidad, ese proyecto se encuentra a día de hoy paralizado debido a la falta de compromisos financieros tanto por parte del Ejecutivo gallego como de la institución provincial.

Además, desde el despacho de arquitectos que diseñó la edificación ya han lanzado el aviso: «Los costes de construcción no son hoy los mismos que en 2021. Llevar a cabo el centro puede tener un coste de entre un 45% y un 50% superior al presupuesto inicial».

Desde Proxecto Home Galicia aseguran que están dispuestos a reorientar el plan urbanístico y poner así en marcha la parte residencial en un edificio más pequeño con el objetivo de que los gastos no se disparen y terminar de convencer a las administraciones. «Nos las arreglaremos para llevar a cabo los procesos asistenciales y de inserción en la parte baja y con el tiempo, si es posible, ya lo ampliaremos», apostilla Gómez.

Última llamada

En su conversación con EL CORREO GALLEGO, las palabras de Gómez y Debén transmiten el cansancio de quien ha puesto mucho trabajo y esfuerzo en el desarrollo de un servicio y una infraestructura única en la provincia de A Coruña y en el conjunto de la comunidad y que ven cómo, pese a sus esfuerzos, todo depende de la implicación que decidan tomar las administraciones. «Si en los primeros seis meses de este año no se alcanza un acuerdo firme de financiación que permita desbloquear el proyecto, la entidad desistirá definitivamente de la construcción del centro en A Coruña. No podemos mantener indefinidamente un proyecto parado», advierte Gómez.

De consumarse esta falta de acuerdo, Galicia se quedaría sin un recurso estratégico en un momento en el que las adicciones, la patología dual y la exclusión social van en aumento. Además, la llegada de pacientes desde el norte de la comunidad podría llegar a suponer una saturación del centro y de los servicios de los que Proxecto Home dispone en Santiago.

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