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La queja de un diputado de Lalín por el pulpo a la gallega del Parlamento Europeo: "Es como llamarle gaita a una vuvuzela"

El político del PP Adrián Vázquez tira de retranca en las redes para quejarse por el catering de la Eurocámara: "Con el pulpo a la gallega tenemos que ser implacables"

Pulpo a la gallega de la Eurocámara: calamar con brécol

Pulpo a la gallega de la Eurocámara: calamar con brécol / Cedida

Martín García Piñeiro

Martín García Piñeiro

Santiago

El eurodiputado del PPdeG Adrián Vázquez, con raíces en Lalín aunque curtido en la política madrileña, tiró de retranca para denunciar a través de las redes sociales lo que considera un atentado gastronómico en toda regla. En concreto, se queja por escrito al servicio de catering del Parlamento Europeo por la preparación en la cantina de la institución europea de un plato denominado 'pulpo a la gallega'.

"Todos tenemos líneas rojas y con el pulpo a la gallega tenemos que ser implacables", bromeó en un post de su red social X, en la que muestra una foto del plato en cuestión que poco o nada se parece al original. Sin ir más lejos, el plato incluye anillas de calamar en lugar de pulpo, y añade a las patatas un poco de brécol. Un gesto que causó "sorpesa" a Vázquez, pero que al mismo tiempo colmó su paciencia.

"Como gallego y como demócrata me veo en la obligación moral de señalar que el contenido del plato no guarda una relación reconocible con la receta original, ni por ingredientes, ni por aspecto, ni, me temo, por espíritu", escribe el dezano.

Y aunque agradece "la buena fe del cocinero" y el "esfuerzo diario por alimentar a la honorable institución", una tarea "nada sencilla dada su diversidad", sí relama "un pulpo" a la altura "de la retranca" gallega. "Llamar pulpo a la gallega a ese honorable intento culinario" supone "un ejercicio de imaginación comparable a llamar gaita a una vuvuzela o paseo campestre al Camino de Santiago".

"Tenemos ciertas líneas rojas"

"En Galicia somos gente paciente y amable, pero con el pulpo tenemos ciertas líneas rojas. Les escribo, por tanto, no desde el enfado, sino desde la retranca afectuosa, para proponer dos soluciones sencillas y plenamente europea", traslada Vázquez, antes de sugerir adaptar la receta con los ingredientes adecuados o cambiar el nombre del plato "por otro igualmente creativo, como 'pulpo reinterpretado en clave centroeuropea'".

"Cualquiera de las dos opciones evitaría futuros incidentes diplomáticos con esta comunidad del noroeste peninsular que tanto quiere a Europa y a su plato más emblemático", concluye Vázquez, quien se ofrece "voluntario" para una "misión técnica de asesoramiento 'á feira'". "Por el bien común", concluye la posdata.

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