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Galicia vivió el enero más oscuro en treinta años

Un estudio del investigador del CSIC Dominic Royé revela que el tren de borrascas que azotó la comunidad redujo en más de un 50% las horas de luz solar

Lluvia y niebla, ayer, sobre Vigo.

Lluvia y niebla, ayer, sobre Vigo. / Marta G. Brea

Mateo Garrido Triñanes

Mateo Garrido Triñanes

Santiago

Francis, Goretti, Ingrid y Joseph. Galicia convivió casi de manera diaria durante el pasado mes de enero con una borrasca atlántica de alta intensidad. Diferentes nombres que, más allá del elevado impacto en precipitaciones, vientos e incidencias, trajeron consigo una fuerte reducción de las horas de luz solar: cayeron a menos de la mitad con respecto a la media para esta época del año.

Así lo puso ayer de manifiesto el investigador de la Misión Biolóxica de Galicia —dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)—, Dominic Royé, que, a partir de los datos de la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (EUMESTAT), elaboró un gráfico que muestra cómo la península vivió el enero con menos horas de sol desde 1996 y el segundo más oscuro de la serie empezada en 1984. Una situación en la que Galicia registró las mayores anomalías.

«Toda la fachada atlántica, no solamente la comunidad, también Portugal, está muy expuesta a todas los borrascas que se han sucedido en este mes de enero. Cuando pasan, debido a la orografía compleja sobre todo de Galicia hacia Castilla y León, pierden fuerza. Las borrascas, cuanta más distancia tengan respecto al Atlántico, tienen menos potencia», indica Royé.

Una situación que explica las diferencias existentes en su análisis y que sostienen que la pérdida de horas de luz solar fue mucho mayor en la comunidad con respecto a otras autonomías limítrofes como Castilla y León o Asturias.

Según los datos de Royé, en Vigo y A Coruña las horas de luz solar se redujeron en enero a casi la mitad con respecto a la media para ese mes del año. Si bien, donde ese oscurecimiento alcanzó mayores cotas fue en Ourense (57%), Pontevedra (56%) y Lugo (55%), frente a los registros de ciudades como Gijón o Burgos, donde esa reducción de horas de luz solar se quedó en el 40%.

«En la costa hay una tendencia a que el tiempo cambia mucho más rápido, entonces es bastante más fácil que la nubosidad se rompa y deje un hueco de sol. Mientras que, por ejemplo, Ourense es conocida por las nieblas justamente en invierno, debido a su situación orográfica de valle con el río Miño», apunta el investigador del CSIC sobre las diferencias entre el interior de la comunidad y la costa.

Más allá de la nubosidad, principal responsable de la reducción de las horas de luz, el mes también influye. Y es que en enero los días son todavía muy cortos. En el noroeste de España, los valores habituales de insolación para un mes de enero se sitúan entre las 100 y las 120 horas. Un indicador que en 2026 llegó a reducirse en más de 29 horas en la comunidad.

Royé apunta que esta circunstancia tiene una implicación directa en el bienestar emocional: «Nos impacta psicológicamente, trae consigo un desánimo. Nos deprime, sobre todo a los que estamos más al norte».

...Y ahora llega Nils

Ese carrusel de borrascas no ha parado con la llegada del mes de febrero y, tras Leonardo y Marta, el siguiente frente de bajas presiones de alto impacto, Nils, acecha ya a la comunidad. Así, el Ejecutivo gallego activó para el día de hoy la alerta naranja por viento en el noroeste de A Coruña y en la Mariña lucense, mientras se mantiene el aviso, también naranja, por precipitaciones en el interior de la provincia de Pontevedra.

Sin embargo, es en el litoral donde se espera el mayor impacto. Por ello, la alerta naranja por fenómenos costeros se ha ampliado a todo el litoral gallego. Se prevén rachas de viento de hasta 100 km/h y fuerte oleaje, con mar combinada del oeste y olas que pueden alcanzar los 8 metros. Por seguridad, se suspenden las actividades al aire libre en centros educativos y la actividad deportiva federada y escolar en los concellos afectados, tanto en tierra como en el mar.

Sánchez ofrece colaboración

Ante esta situación, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, contactó ayer con Alfonso Rueda para «seguir la evolución del temporal» y ofrecer la colaboración de la Administración central al mandatario autonómico. El presidente de la Xunta agradeció el gesto y, a través de un mensaje en X, afirmó que aprovechó la conversación para exigir al líder del Ejecutivo central una solución al «caos ferroviario» que sufren los gallegos, además de urgir «el arreglo de las autopistas, autovías y carreteras nacionales dependientes del Gobierno central para garantizar la seguridad de todos».

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