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Perfil

Dolores Fernández Galiño, de magistrada del 'Prestige' a hacer historia como Valedora

La jurista ourensana, primera mujer que renueva en el cargo, multiplica las resoluciones en sus seis años al frente de una institución a la que llevó el feminismo como "seña de identidad"

María Dolores Fernández Galiño (O Carballiño, 1963)

María Dolores Fernández Galiño (O Carballiño, 1963) / Xoán Álvarez

Martín García Piñeiro

Martín García Piñeiro

Santiago

Cuando tomó posesión como Valedora do Pobo en agosto de 2019, María Dolores Fernández Galiño prometió que haría del feminismo la "seña de identidad" de la institución, a través de la lucha contra la violencia de género, el acoso y las distintas formas de esclavitud del siglo XXI. Hoy, seis años y medio después, repite en el cargo con el convencimiento del deber cumplido, pero también consciente de que queda mucho por hacer en ese ámbito. Y por esa razón volvió a renovar su compromiso ante los gallegos de que seguirá situando la igualdad como uno de los motores de su nueva etapa al frente de la defensoría gallega.

En su toma de posesión en el Parlamento como titular del alto comisionado gallego este jueves, la jurista también puso en valor la "independencia" con la que desarrolló su trabajo desde 2019, una realidad en la que coinciden la mayoría de voces de las fuerzas políticas gallegas, que expresan su respeto hacia Fernández Galiño y su imparcialidad. En estos años se ha ganado la confianza del Bloque, que en 2019 se abstuvo junto a En Marea y el Grupo Mixto y en este 2026 dio su voto favorable a la Valedora, junto al PP. Lograr este consenso en tiempos revueltos de trinchera política como los actuales es quizás el mejor aval a su trabajo.

Arropada por el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda; el titular del Legislativo gallego, Miguel Santalices, o el delegado del Gobierno, Pedro Blanco, entre otras autoridades, la Valedora recordó el decálogo de compromisos que asumió a su llegada a la institución en 2019, entre ellos el feminismo; la lucha contra el acoso moral, laboral y escolar; contra las formas modernas de esclavitud; combatir la discriminación; prestar atención a las personas vulnerables y en riesgo de exclusión; promover los derechos digitales; el medio ambiente y la sostenibilidad; el derecho a instituciones fuertes y sólidas y la defensa del gallego.

La Valedora, con Comesaña, Santalices, Rueda, Candia e Iglesias

La Valedora, con Comesaña, Santalices, Rueda, Candia e Iglesias / Cedida

Siguiendo los pasos de Cora

Con ese mismo decálogo encara su segundo mandato, en el que se guiará por la "prudencia" y el "sentidiño" y que afronta con "ilusión, compromiso y responsabilidad", garantizó. También exhibió el aval de su trabajo este tiempo: la Valedora recibió el doble de quejas de los gallegos y logró multiplicar por siete el grado de resolución de expedientes.

"Y gracias a la colaboración de las administraciones públicas, eso repercutió en la ciudadanía gallega, dando sentido y significado a la institución", destacó.

La nueva etapa la llevará sobre el papel hasta 2031, ya que el cargo se renueva por cinco años. De hecho, su primer mandato caducó en agosto de 2024, pero siguió ejerciendo en funciones, algo que permite el reglamento hasta que el grupo mayoritario de la Cámara, en este caso el PPdeG, inicie el diálogo para el proceso renovador.

De este modo, Fernández Galiño puede hacer historia en la institución. No solo por ser la primera mujer que renueva en el puesto, sino porque está en disposición de convertirse en la más longeva, ya que al terminar su mandato (si no se alarga) sobrepasaría los once años, los mismos que estivo José Cora Rodríguez, el primer Valedor y encargado de poner en marcha la institución, que ocupó desde junio de 1990 a febrero de 2002.

Tras él estuvieron Xosé Ramón Vázquez Sandes (2002-2007), Benigno López (2007-2012), José Julio Fernández (2012-2015 de forma interina) y Milagros Otero (2015-2019). Todos como máximo un mandato.

Fernández Galiño, tras ser reelegida en O Hórreo

Fernández Galiño, tras ser reelegida en O Hórreo / Lavandeira jr

Del 'Prestige' a la pandemia

Nacida en O Carballiño (Ourense) en 1963 y madre de dos hijos, María Dolores Fernández Galiño es una apasionada de la lectura, el cine y el yoga. Además, fiel a sus raíces, acude con frecuencia a su localidad natal, donde reside su madre.

A nivel profesional, Fernández Galiño no llegó a la Rúa do Hórreo de Santiago siendo una desconocida, ya que tenía detrás una amplia y reconcida trayectoria judicial. Tras cursar Bachillerato en el IES nº1 de O Carballiño, se licenció en Derecho por la USC en 1986 y en 1989 ya aprobó las oposiciones a jueza y a la carrera fiscal.

Se estrenó como jueza en Ponteareas y, tras ascender a magistrada, ejerció en Pontevedra. Desde 2001 se convirtió en jueza de la sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña, donde fue una de las encargadas del juicio del Prestige, uno de los casos más mediáticos y de mayores dimensiones de la historia judicial gallega junto al de la tragedia del Alvia.

Y por si hacer frente a aquel proceso no fuese suficiente, ya como Valedora tuvo que lidiar con la pandemia, otro de los momentos que marcó su carrera profesional, una trayectoria "avalada por muchos años de servicio público en la búsqueda del bien común", en palabras de Miguel Santalices.

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