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Parece Italia pero está en Galicia: así es el asombroso pueblo marinero que no tiene nada que envidiar al Cinque Terre

Sus coloridas casas de pescadores apiñadas en forma de anfiteatro son una de sus grandes señas de identidad

Parece Italia pero está en Galicia: así es el asombroso pueblo gallego que no tiene nada que envidiar al Cinque Terre

Parece Italia pero está en Galicia: así es el asombroso pueblo gallego que no tiene nada que envidiar al Cinque Terre / Lux Blue

Anxo Bentrón

Anxo Bentrón

Santiago

Que Italia es uno de los grandes destinos turísticos a nivel mundial no es ninguna novedad. Ciudades como Roma, Milán, Nápoles o Venecia atraen cada año a millones de visitantes y se erigen como algunos de los destinos turísticos más demandados por los visitantes de todo el mundo.

Sin embargo, más allá de sus grandes urbes, si hay un destino que destaca por su belleza y autenticidad es el Cinque Terre, un enclave convertido en un icono postal por su belleza. Este rincón de la región de Liguria está formado por cinco pueblos (Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore) que conforman una de las imágenes más sorprendentes y reconocibles del Mediterráneo: coloridas casas colgadas sobre acantalidos y unas sorprendentes vistas al mar.

Una postal italiana en Galicia

Se trata, en definitva, de un rincón único. Bueno, o mejor dicho casi único. Porque lo que muchos no saben es que en Galicia existe un lugar que evoca esa misma estampa italiana. Un pequeño pueblo marinero que no tiene nada que envidiar al famoso enclave transalpino.

Hablamos de O Porto do Barqueiro, un pequeño pueblo situado en la desembocadura del río Sor, que da forma a la ría que comparte nombre con la localidad y que, además, sirve de frontera natural entre las provincias de Lugo y A Coruña.

O Porto de Barqueiro

O Porto de Barqueiro / percds / ISTOCK

En el propio nombre de este pueblo ya queda clara su historia y es que O Porto do Barqueiro debe su denominación a los barqueros que, antaño, transportaban a los vecinos de una orilla a otra de la ría, como si de un gondolero veneciano se tratase.

Esta actividad tradicional cesó en 1901 tras la inauguración de un puente metálico de poco más de 150 metros, conocido como A Ponte Vella, que permite desde entonces la conexión por tierra entres ambas orillas.

Un anfiteatro de color

Sin embargo, si hay algo que convierte a O Porto do Barqueiro en un lugar único es su fisonomía propia. Su gran seña de identidad son sus casas de pescadores, pintadas de colores vivos y apiñadas en torno al pequeño puerto pesquero de manera escalonada, creando un efecto visual que recuerda un anfiteatro natural frente al mar.

Una imagen que evoca al anfiteatro de colores de Cudillero o a una postal propia del Cinque Terre italiano.

En definitiva, el placer de la panorámica costera, el encanto especial de los atardeceres en la pequeña ensenada desde una terraza, las vistas sobre las casas marineras desde las cuestas del pueblo... son razones más que suficientes para visitar este remanso de paz.

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