Viajes
Galicia queda desconectada de Valencia en avión: tres aerolíneas diferentes cancelan las rutas desde Santiago, Vigo y A Coruña
Volotea anuncia que cesará la conexión desde Alvedro en abril, sumándose a los ceses de Air Nostrum y Ryanair de los últimos meses
La conexión movía unos 200.000 viajeros anuales de media entre las tres terminales gallegas

Pasajeros ante un avión de Ryanair en el Aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro / Marta G. Brea
Víctor P. Currás
Tiempo de Fallas y mascletás, aunque los gallegos lo tengan cada vez más difícil para poder disfrutarlo. La conexión aérea entre Valencia y los tres aeropuertos de la comunidad vive este año su mínimo histórico después de que en apenas ocho meses se cancelaran las rutas a Vigo (Air Nostrum), Santiago de Compostela (Ryanair) y A Coruña (Volotea). Cada una por motivos diferentes, pero todos a la vez relacionados. Y es que quien quiera viajar entre la tercera ciudad más grande de España y Galicia deberá hacerlo como para las grandes capitales europeas: con escala en Madrid o desde Oporto.
Todo ello a pesar de que en los últimos años se registraban alrededor de 200.000 pasajeros anuales entre Peinador, Lavacolla y Alvedro con origen y destino a Manises. Precisamente la terminal herculina será la última en disponer de un vuelo con esta ruta, el próximo 2 de abril a las 11.40 horas. La finalización del contrato de 332.000 euros entre el Concello de A Coruña y la compañía fundada por Carlos Muñoz no solo supondrá un golpe para A Coruña, sino para toda Galicia. Mientras tanto, el gobierno de Inés Rey sigue sin licitar los nuevos convenios de promoción turística para los otros destinos que se caerán en los próximos meses de la parrilla, como es el caso de Londres-Gatwick y Málaga. Y es que a pesar de contar con ocupaciones medias superiores al 90%, las empresas del sector ya han dejado claro que sin subvención no habrá operaciones.
Air Nostrum y Vigo, las únicas a mercado
La primera en caer fue una de las conexiones más tradicionales del aeropuerto de Peinador. En octubre de 2024, apenas dos días antes de la terrible DANA, Air Nostrum recuperaba el vuelo directo entre Vigo y Valencia para convertir en anual un servicio que en 2007 había alcanzado los 24.387 pasajeros antes de la revolución de las low cost. Los viajes programados del Imserso o el tirón turístico de la ciudad presagiaban un buen desempeño en una ruta que, sin embargo, no llegó a cumplir un año de vida.
En pleno agosto la compañía con su sede en el propio aeropuerto de Manises decidía fulminarla tras sumar 13.735 usuarios y una ocupación cercana al 65%. Entre los motivos que llevaron a su cese estaban el modelo de explotación de la aerolínea, anclado en principios del nuevo milenio, y la competencia de las rutas subvencionadas desde las otras terminales gallegas. Y es que la de Vigo era la única de todas ellas que operaba «a mercado» y sin ningún tipo de ayuda, aunque sí las tuvo entre 2014 y 2016 y en 2022.

Ayudas públicas para aeropuertos del noroeste de España en 2025 y 2026 / Simón Espinosa
Santiago paga las contradicciones de Ryanair
Para las aerolíneas de bajo coste con presencia en decenas de ciudades de distintos países, las conexiones más cómodas de operar y programar son aquellas que unen dos de sus bases. Mayor flexibilidad en horarios, menor posibilidad de arrastrar retrasos, una cuota de viajeros asentada y posibilidad de recibir incentivos fiscales maximizaban el potencial beneficio de la misma. Ryanair hizo de este modelo su virtud y gracias a ello ofertó desde Santiago vuelos a ciudades como Marsella, Burdeos o Memmingen. Por eso cuando se anunció la retirada de sus aviones basados en Lavacolla sorprendió tanto el tijeretazo en la conexión con Valencia.
Durante este invierno la compañía irlandesa mantuvo hasta un máximo cuatro vuelos semanales, una cifra muy por debajo de la demanda real entre ambas comunidades. Apenas unos 150 kilómetros hacia el sur, este verano mantendrá su vuelo diario entre la capital gallega y Alicante, donde goza de una hegemonía aún mayor que en la ciudad del Turia. Ésta es una de las contradicciones del gigante europeo de la aviación, capaz de suprimir rutas que superan el 90% durante todo el año -como la de Vigo a Barcelona- y ofrecer, aunque sea por unos meses, otras que no superan el 15% como la de Lanzarote al Sáhara Occidental pagada por Marruecos. Mientras tanto, los gallegos y valencianos tendrán que buscar otra alternativa por tierra.
Suscríbete para seguir leyendo
- Una discoteca gallega se cuela entre las mejores del mundo: 'El local insignia de Galicia
- Un centenar de personas recorren la ruta que seguirán los tráileres para evitar el transporte y procesado de inertes en Teo
- Demasiado mayor para ascender, pero no para trabajar: una gallega denuncia ante la ONU un caso de edadismo en la función pública
- El paseo de pasarelas junto al mar más bonito de Galicia está a una hora de Santiago: 'Solo escuchas las olas
- SG Monte do Gozo, la empresa que facilita vacaciones a los ganaderos gallegos: 'En el campo también hay sueldos de médico
- Vuelven a Santiago las quedadas para leer en silencio que arrasaron en 2025
- Las entradas de O Son do Camiño no vuelan tan rápido como hace un año
- Parece un cuento de hadas y está a 1 hora de Santiago: el bosque gallego con casas de gnomos y un tipi indio para pasar la noche