La ley de nietos impulsa la diáspora gallega a máximos históricos: más de 563.000 inscritos en el exterior
Las nuevas inscripciones crecen un 75% desde 2022, con un importante peso de los descendientes de emigrantes nacidos ya fuera de la comunidad que representan ya casi el 80% del padrón de gallegos en el exterior

Colas en la Emabajada española de Buenos Aires, en una imagen de archivo de 2011, cuando se realizó la anterior reforma de la nacionalidad. / Leo La Valle

Aunque es todavía pronto, ya que el periodo de solicitudes finalizó el pasado mes de octubre y los consulados todavía trabajan en la resolución de la ingente cantidad de expedientes recibidos, el impacto de la llamada ley de nietos comienza ya a reflejarse con claridad en las estadísticas poblacionales. Así, el último Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE), publicado esta mañana por el Instituto Nacional de Estadística, constata un nuevo máximo histórico de gallegos inscritos en el exterior: 563.303. Esto son 34.000 más que en 2022, año en el que entró en vigor la reforma de la nacionalidad. Además, representan una población que se aproxima al censo conjunto de las provincias de Lugo y Ourense que se mueve aproximadamente en las 630.000 personas.
Durante los tres años de vigencia de la ley, el volumen de peticiones apuntaba a cifras muy elevadas. El Gobierno llegó a prever más de un millón y medio de solicitudes en el conjunto del Estado, con una fuerte concentración en América Latina y un peso destacado de descendientes de origen gallego. La cifra fue finalmente superior, tal y como reveló la presidenta del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, Violeta Alonso, que cifró el número final de instancias en «aproximadamente 2,3 millones». Un proceso de enorme magnitud que paulatinamente se va trasladando al padrón. Las nuevas inscripciones de gallegos en el exterior pasaron de 15.757 en 2022 a 27.480 en 2026, lo que supone un incremento cercano al 75%. Año tras año, las altas han ido en aumento, en paralelo al avance en la tramitación de expedientes en los consulados, muchos de ellos saturados por la avalancha de solicitudes.
El padrón exterior, que hasta ahora venía registrando avances contenidos, entra en una fase de crecimiento más intenso coincidiendo con la aplicación de la reforma. La composición de la población inscrita refleja con claridad este cambio. De los más de 563.000 gallegos en el extranjero, más de 431.000 han nacido fuera de España, frente a algo más de 130.000 nacidos en Galicia. Una cifra, esta última, que ha ido progresivamente descendiendo desde el año 2009 —primero de la serie— cuando se contabilizaban 160.000 gallegos nacidos en la comunidad residiendo en el exterior. De este modo, en términos relativos, casi el 77% son descendientes de emigrantes.
La Xunta apuntaba, tras conocer los datos, que ve en esta realidad demográfica «una oportunidad para Galicia, que cuenta con un importante aliado fuera de nuestras fronteras para superar el reto demográfico». En este marco, ensalzaban medidas como la Estrategia Retorna, que ha facilitado ya la llegada de 8.435 gallegos del exterior a la comunidad desde 2024.
Distribución territorial
En cuanto a la distribución territorial, esta mantiene un patrón muy definido sin apenas variaciones. América concentra con diferencia la mayor parte de la diáspora, con más de 441.000 inscritos, en torno al 80% del total. En este contexto, Argentina continúa siendo el principal país de residencia, con más de 191.000 gallegos, seguida de Brasil (53.542), Cuba (51.326), Uruguay (45.176) y Estados Unidos (29.774), que completan el grupo de los cinco principales focos en el continente americano. No se trata de una concentración casual, sino que reproduce con bastante fidelidad los flujos migratorios que, especialmente entre finales del siglo XIX y buena parte del siglo XX, llevaron a cientos de miles de gallegos a cruzar el Atlántico.
Lo mismo ocurre en Europa, donde la presencia es mucho más reducida, con algo menos de 117.000 gallegos inscritos. Aquí destacan países como Suiza, que sigue concentrando la mayor comunidad, además de Francia (20.136) y Alemania (18.035), destinos clásicos de la emigración laboral de la segunda mitad del siglo XX. A ellos se suma el Reino Unido, con 16.505 gallegos, que ha ganado relevancia en los últimos años. De este modo, el mapa actual del padrón exterior confirma la continuidad geográfica de la emigración gallega, ahora ampliada y reforzada —fundamentalmente en el continente americano— por las nuevas inscripciones de descendientes.
Más crecimiento
Antes del cierre del plazo para solicitar la nacionalidad en base a la ley de nietos, distintas estimaciones situaban el potencial impacto de la ley en varios cientos de miles de nuevos nacionales de origen gallego. El proceso de resolución de expedientes continúa en curso y, aunque el alza sostenida del PERE desde 2022 constituye un primer signo del impacto que esta normativa tendrá en el censo de residentes en el exterior, todo apunta a que este crecimiento se consolidará el próximo año conforme la red consular vaya resolviendo las instancias pendientes.
En este sentido, cabe mencionar que la presidenta del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior a finales del pasado año que solo se están denegando «entre el uno y el dos por ciento de las solicitudes».
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