Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

María Martinón ingresa en la RAGC y reivindica la ciencia como guía para comprender la condición humana

El genetista Anxo Carracedo no ahorró en elogios hacia la paleoantropóloga: "Si tuviese que quedarme con uno de los más de 20.000 alumnos que pasaron por mis manos, sin duda sería con ella"

Por la izquierda, Juan Lema, presidente de la Real Academia Galega de Ciencias; la nueva académica María Martinón y Anxo Carracedo, catedrático de Medicina Legal de la USC

Por la izquierda, Juan Lema, presidente de la Real Academia Galega de Ciencias; la nueva académica María Martinón y Anxo Carracedo, catedrático de Medicina Legal de la USC / Lavandeira Junior

Susana López Carbia

Susana López Carbia

Santiago

La paleoantropóloga ourensana María Martinón Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) y codirectora de las excavaciones de Atapuerca, ingresó este martes como académica correspondiente de la sección de Biología y Ciencias de la Salud de la Real Academia Galega de Ciencias (RAGC), en un acto celebrado en el Pazo de San Roque, en Santiago.

Durante su intervención, Martinón puso el foco en la complejidad de la naturaleza humana y defendió el papel de la ciencia como herramienta esencial para interpretar el pasado y orientarse en el presente. “La cooperación y el conflicto convivieron desde muy antiguo en la historia de nuestra especie”, afirmó la investigadora, que también subrayó que “en un mundo marcado por la incertidumbre, la ciencia nos permite habitar el presente con mayor lucidez”.

El acto estuvo presidido por Juan Lema, presidente de la RAGC, y reunió a representantes del ámbito político, científico, académico y cultural gallego, como los conselleiros de Educación y de Política Social, Román Rodríguez y Fabiola García, respectivamente; la vicerrectora de Política Científica de la Universidade de Santiago, Pilar Bermejo, y la presidenta del Consello da Cultura Galega, Rosario Álvarez.

En su presentación, Juan Lema destacó de la nueva académica su manera de entender la ciencia “no solo como profesión, sino como compromiso vital con el conocimiento y con la sociedad”, además de su capacidad para divulgar la ciencia y comunicar el saber científico al gran público.

La nueva académica, en primera fila, cuarta por la izquierda, minutos antes del acto de ingreso en la RAGC, arropada por autoridades políticas y científicas.

La nueva académica, en primera fila, cuarta por la izquierda, minutos antes del acto de ingreso en la RAGC, arropada por autoridades políticas y científicas. / Lavandeira Junior

En su discurso de ingreso, la investigadora abordó una de las preguntas centrales de su trayectoria: qué define al ser humano como especie. Desde el diálogo entre la Medicina y la evolución, Martinón defendió que, frente a las interpretaciones que presentan a la humanidad como esencialmente buena o irremediablemente violenta, la evidencia científica dibuja una realidad mucho más compleja, en la que cooperación y conflicto forman parte de nuestra esencia.

La nueva académica definió Atapuerca como “un laboratorio privilegiado” y “un tesoro singular para estudiar y comprender el origen de la compasión, la vulnerabilidad, la resiliencia y la complejidad de los vínculos humanos”. Así, la científica incidió en que el conocimiento acumulado durante millones de años ofrece marcos de comprensión valiosos para hacer frente a la incertidumbre, aunque no elimine los límites propios de la condición humana, como la enfermedad, la vulnerabilidad o la conciencia de la muerte.

En esta línea, reivindicó una idea central: el ser humano no se define por la ausencia de contradicciones, sino por su capacidad para gestionarlas. Desde esa perspectiva, apeló a un optimismo científico basado en el conocimiento y en la evidencia. “Cuanto mejor entendemos quiénes somos, más conscientes somos de lo que podríamos llegar a ser”, concluyó.

Trayectoria brillante

La laudatio corrió a cargo del académico Anxo Carracedo, catedrático de Medicina Legal de la Universidade de Santiago y exprofesor de la homenajeada, quien no escatimó elogios hacia su antigua alumna. “De los más de 20.000 estudiantes que han pasado por mis manos, si tuviera que quedarme con uno, sin duda sería con María”, aseguró, tras recordar una trayectoria brillante que comenzó ya con éxito en la Facultad de Medicina de la USC, donde obtuvo el premio extraordinario de fin de carrera. "Anxo da garda" lo definió a su vez la nueva académica en la primera parte de su intervención, en la que tuvo palabras de cariño para su familia: sus padres, sus seis hermanos y su marido e hijos, que la han acompañado en su carrera investigadora.

Martinón entra en la RAGC "agradecida y emocionada". "Siempre se dice que uno no es profeta en su tierra, pero yo no me siento así. Me siento muy querida", aseguró a este diario, minutos antes del inicio del acto. "Esto es un broche y un comienzo, un compromiso para intentar aportar, desde el campo de la evolución humana, algo a una academia de tanto nivel como esta", señaló.

Tracking Pixel Contents