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El catedrático de la USC Senén Barro presidirá el Comité Asesor del Laboratorio de Ideas en IA de España

El ministro Óscar López inauguró en Galicia el organismo, promovido por la AESIA, que aspira a convertir a España en un referente internacional en IA ética y segura

Senén Barro, director científico do Citius y catedrático de la USC.

Senén Barro, director científico do Citius y catedrático de la USC. / Jesús Prieto

Mateo Garrido Triñanes

Mateo Garrido Triñanes

Bergondo

El catedrático de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), Senén Barro, presidirá el Comité Asesor del nuevo Laboratorio de Ideas en Inteligencia Artificial (IA) de España, un think tank impulsado por el Gobierno central que se constituyó este jueves en el Pazo de Mariñán (Bergondo). La designación del director científico del Citius y la elección de la comunidad para la puesta de largo del organismo refuerzan el papel de Galicia dentro de la estrategia estatal en inteligencia artificial.

El acto contó con la participación del ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, quien subrayó el posicionamiento de España en el ámbito global. «Somos el país número siete del mundo en adopción y desarrollo de la IA», afirmó, vinculando ese liderazgo, fundamentalmente, al impulso regulatorio sobre esta nueva tecnología. Siendo, por ejemplo, el único país europeo que cuenta con una agencia de supervisión como la AESIA, ubicada en A Coruña, y promotora del laboratorio.

Imagen de familia tras la presentación del Comité Asesor, esta mañana, en el Pazo de Mariñán.

Imagen de familia tras la presentación del Comité Asesor, esta mañana, en el Pazo de Mariñán. / Kiko Delgado/Efe

El nuevo organismo nace con la vocación de anticipar los impactos de la IA y trasladarlos a propuestas de política pública. El Comité Asesor estará integrado por 27 expertos independientes, en su mayoría mujeres, y abordará ámbitos como el derecho, la educación, el mercado laboral o los derechos digitales. En palabras de Barro, el objetivo es ejercer como «la inteligencia de la inteligencia artificial», incorporando una perspectiva «humana y humanista» en el desarrollo tecnológico.

El propio Barro señaló que, tras el lenguaje, «la IA es la tecnología que está llamada a ser más transformadora». Por ello, incidió en la dimensión estructural del reto que el nuevo organismo tiene por delante: «Probablemente no tengamos más que una oportunidad de hacerlo bien». En esa línea, defendió que la soberanía tecnológica debe asentarse «en principios éticos, regulatorios y sociales», alertando de que sin esos cimientos «cuanto más grande sea la casa, más rápido se va a desmoronar».

En su arranque, el laboratorio priorizará dos ejes de trabajo: la desinformación y la relación entre la IA y la desigualdad de género. Si bien, tal y como aseguró Senén Barro, se espera que antes de final de año se pueda comenzar a trabajar también en el impacto de esta tecnología del empleo y la protección de los menores en el entorno digital. Sobre este último punto, López destacó la preocupación creciente en el ámbito europeo sobre la presencia de menores en redes sociales. «Es evidente que se va a regular», señaló, en referencia a la futura ley de protección de menores y a los sistemas de verificación de edad en los que España ya ha trabajado.

La lucha contra la desinformación emerge como uno de los grandes desafíos. Barro llegó a plantear a López un rebranding de su ministerio incluyendo «la revalorización de la verdad» en su nombre y como uno de los ejes fundamentales de actuación. En opinión del catedrático, este es «el mayor reto que enfrentan las democracias».

Finalmente, la directora de la Cátedra UDC-Inditex de IA en algoritmos verdes y miembro del comité asesor, Verónica Bolón, introdujo el debate sobre la sostenibilidad. «La IA no es un capricho, es una necesidad, pero tiene un coste energético muy grande que muchas veces permanece oculto», advirtió. En este sentido, defendió la necesidad de incorporar la sostenibilidad como eje transversal y alertó del riesgo de que la mayor eficiencia tecnológica derive en un incremento del consumo global.

El laboratorio se configura así como un espacio de reflexión estratégica en un momento en el que, según López, la IA puede generar «avances espectaculares» pero también riesgos significativos para la democracia, la igualdad o los derechos fundamentales. «No somos tecnopesimistas ni tecnooptimistas sin más, somos realistas», resumió el ministro.

El ministro Óscar López, en su visita al Cesga, junto al delegado del Gobierno, Pedro Blanco, y el conselleiro de Educación, Román Rodríguez

El ministro Óscar López, en su visita al Cesga, junto al delegado del Gobierno, Pedro Blanco, y el conselleiro de Educación, Román Rodríguez / Antonio Hernández

Visita previa al Cesga

Antes del acto en Bergondo, el ministro visitó en Santiago el Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga), una de las grandes infraestructuras de computación avanzada del Estado. Una visita en la que estuvo acompañado por el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco y el conselleiro de Educación, Román Rodríguez. López destacó el papel del centro como «una de las dos factorías de IA»del país junto al Barcelona Supercomputing Center y subrayó su relevancia en ámbitos como la investigación sanitaria.

El ministro vinculó estas capacidades con la estrategia estatal para democratizar el acceso a la inteligencia artificial, permitiendo que pequeñas empresas y centros de investigación puedan utilizar infraestructuras de alto rendimiento a las que, en otras circunstancias, no tendrían acceso. Además, avanzó que España compite por albergar una de las futuras gigafactorías europeas de IA, en un movimiento que reforzaría el posicionamiento del país en la cadena de valor tecnológica.

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