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Moción de censura

La popular Elena Candia, alcaldesa de Lugo tras triunfar la moción

Apoyada por la edil tránsfuga María Reigosa, el PP llega a la alcaldía tras casi treinta años en la oposición, en medio de protestas ciudadanas

Elena Candia, nueva alcaldesa de Lugo al prosperar la moción.

Elena Candia, nueva alcaldesa de Lugo al prosperar la moción. / Eliseo Trigo

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Iria D. Pombo

Iria D. Pombo

Reigosa dice «sí» y Elena Candia se convierte en la tercera alcaldesa de Lugo al triunfar la moción de censura en la ciudad. Así concluyó este pleno extraordinario, convocado a las 12.00 horas de este jueves, 7 de mayo, y tras las sucesivas intervenciones del regidor saliente, Miguel Fernández, del ahora ex teniente de alcalde, Rubén Arroxo, y de los miembros del PSOE y del PP, Ana González Abelleira y Ramón Cabarcos.

Así, la maniobra del PP para llegar a la alcaldía —que venía asomándose desde marzo— ha triunfado, tomando el poder en Lugo después de 27 años de gobierno de izquierdas. Triunfó con 13 votos a favor, 12 en contra y 0 abstenciones. No sin polémica, porque mientras se desarrollaba la sesión plenaria, miles de personas abarrotaban el exterior del ayuntamiento protestando en contra de este giro político ante un enorme despliegue policial. Frente a los gritos, silbatos, pitidos e improperios, numerosos alcaldes y otros dirigentes llegados de toda Galicia para respaldar a la candidata popular, con la secretaria general del partido, Paula Prado, defendieron a Candia y clamaban entrar al pleno.

Foto de familia de Elena Candia y los ediles del PP, sin María Reigosa, después de convertirse en alcaldesa.

Foto de familia de Elena Candia y los ediles del PP, sin María Reigosa, después de convertirse en alcaldesa. / Carlos Castro

A un tiempo, este día histórico en Lugo, uno de los principales feudos socialistas, traspasó las fronteras gallegas hasta Ferraz. El PSOE nacional cargó ayer en un comunicado contra el PP por haberse hecho con la alcaldía, esgrimiendo que los populares tienen «un máster en transfuguismo». Apuntó que «con el beneplácito de Feijóo», los miembros del Partido Popular se saltan sus propios estatutos, en referencia al pacto del antitransfuguismo.

«Sin revanchismos»

Candia inició su discurso ya como alcaldesa prometiendo que «otro Lugo es posible», pero solo ante los miembros de su grupo municipal. El Partido Socialista y el Bloque Nacionalista Galego ya abandonaron el salón de plenos y salieron a la Praza Maior a despedirse. En sus primeras palabras como regidora, la mindoniense volvió a recordar sus cuarenta y cinco razones por las que «construirá un Lugo mellor» y trató de justificar la iniciativa que ha impulsado y ha conseguido. No en vano, ha reivindicado que Lugo necesita «a todos» y se propone articular un gobierno sin «revanchismos».

En esa segunda intervención —la primera fue antes de la votación— repasó los compromisos con la ciudad que ya había enumerado en abril, el día de la anunciación de la moción de censura. «Proyectos estratégicos para la ciudad», como la creación de más aparcamientos, la renovación del Servizo de Atención ao Fogar (SAF), o la mejora de actividades durante las fiestas de San Froilán, entre otros.

Antes de levantar la sesión, Candia agradeció a sus principales apoyos y afeó la actitud de sus rivales políticos, recordando cuando sufrió en sus propias carnes, allá por el 2015, una moción de censura como presidenta de la Diputación provincial. Insitió en que «la razón fundamental» por la que está en la coyuntura actual es por que ganó «claramente las elecciones de 2023». «Nunca trapicheé, ni trapicheo, ni trapichearé», sentenció. Después, María Reigosa y ella se fundieron en un abrazo, visiblemente emocionadas, tras haberse cambiado la edil tránsfuga de bancada y sentado, ahora sí, con los populares.

María Reigosa y Elena Candia dándose un abrazo.

María Reigosa y Elena Candia dándose un abrazo. / Carlos Castro

Así transcurrió el pleno de la moción

Tras la introducción de la sesión por parte de la secretaria municipal y la convocatoria de la mesa de edad, presidida por con Flor Rubinos (PP) e Iria Buide (BNG), la mayor y la más joven de la corporación, la candidata Elena Candia empezó su intervención saludando a las autoridades, a los medios y a los miembros de su corporación, pero lamentó que no pudo «a su familia», que «no pudo entrar». Acto seguido, sus palabras se dirigieron a los trabajadores del concello antes de desglosar los motivos que la llevan a presentar esta moción. «Lugo merece un gobierno distinto», zanjó.

El alcalde socialista saliente, Miguel Fernández intervino en este pleno «con un profundo respeto» a los valores democráticos, tras acabar Candia su discurso. Reprobó que la moción se construya «sobre la asuencia y sobre el dolor», tras las trágicas mertes de Paula Alvarellos, Pablo Permuy y Olga López, una estrategia que tildó como «oportunismo» por parte del Partido Popular. Negó la parálisis de Lugo denunciada previamente por el PP y dijo que el discurso de Candia se basa en mentiras. Sin embargo, confía que en las elecciones municipales de mayo de 2027, el PSOE recuperará la alcaldía. Para él «Lugo precisa establidad, todo lo contrario de lo que aquí se está proponiendo». «Pero hay algo aún más grave, esta moción se sustenta sobre una traición que no solo es políticamente cuestionable, sino que es moralmente inaceptable. Se sustenta en el transfuguismo, una práctica que distorsiona la voluntad popular y rompe el equilibrio que los vecinos decidieron libremente. Ese equilibrio no era un error, era la expresión de la pluralidad de Lugo», advirtió.

Miguel Fernández (PSdeG) durante su intervención.

Miguel Fernández (PSdeG) durante su intervención. / Eliseo Trigo

Era el turno de María Reigosa, pero renunció a hacer uso de su palabra como edil no adscrita. En su lugar, habló Rubén Arroxo, quien encabezó su discurso con el título de «moción da vergoña» y lo termina con el «pacto das trapalleiras». El líder nacionalista recordó todos los incumplimientos de la Xunta hacia Lugo como ejemplo de esta «parálisis». Más allá de rebatir los argumentos de los populares, también lanzó un dardo hacia el transfuguismo: «Unha persoa sen palabra en Lugo sempre foi un ninguén». Antes de acabar su intervención se remitió a una cita de Miguel de Unamuno, pronunciada durante la Guerra Civil frente al general franquista Millán Astray y Carmen Polo en la Universidad de Salamanca: «Venceredes, pero non convenceredes».

María Reigosa viendo el móvil durante la sesión plenaria de la moción de censura.

María Reigosa viendo el móvil durante la sesión plenaria de la moción de censura. / Eliseo Trigo

Acto seguido, tomó la palabra la concejala socialista Ana González Abelleira, que suscribió las palabras de Miguel Fernández. Acusó al PP y a la edil tránsfuga de consumar el pacto «en la oscuridad de los despachos y con la traición de los principios éticos fundamentales». También defendió que el bipartito «lideró una auténtica transformación social y urbana» y que se marcha «con la cabeza alta, la conciencia tranquila y con el orgullo inmenso de haber servido con lealtad y transparencia» a los lucenses.

La última de las interveciones, antes de proceder a la votación, es la de Ramón Cabarcos (PP) que, en un tono más calmado que Candia, repite las razones del partido para impulsar este cambio político en la ciudad. «No es una alternación del sistema democrático, sino parte de su funcionamiento», sostiene.

Tal y como explicó la secretaria municipal, la votación se hizo por orden alfabético entre todos los presentes en el pleno de la moción. María Reigosa, la número 20 de la lista, votó a favor de la moción, como estaba previsto. Con 13 votos a favor, 12 en contra y 0 abstenciones, Elena Candia se convirtió en la tercera alcaldesa de Lugo, la cuarta en este mandato.

Protestas contra Elena Candia

Como cabía esperar tras los acontecimientos de los últimos días, desde las 11.00 horas miles de personas se concentraron delante del ayuntamiento de Lugo para mostrar su rechazo a esta moción de censura, la primera en la historia de la ciudad, convocados por la plataforma 'Transfuguismo Non, Democracia Si', que nació tras la presentación de la misma en abril como el principal movimiento ciudadano en contra. Los manifestantes, en medio de cánticos que rezaban «Candia, atende: Lugo non se vende», desplegaron una pancarta en la que se podía leer «Moción da vergoña. Lugo non esquece».

Uno de los momentos de la manifestación que se fraguaba fuera del consistorio lucense.

Uno de los momentos de la manifestación que se fraguaba fuera del consistorio lucense. / Eliseo Trigo

Entre los ciudadanos que protestaban a las puertas de la casa consistorial, el ex alcalde Miguel Fernández (PSdeG) y el ex teniente de la alcaldía, Rubén Arroxo (BNG), dirigieron unas palabras ante los medios de comunicación en las que afirmaban sentirse satisfechos por el trabajo realizado en esta legislatura. Fernández aseguró haber hecho «todo lo que estuvo en su mano» para mantener el gobierno.

El alcalde saliente, Miguel Fernández, a las puertas del consistorio.

El alcalde saliente, Miguel Fernández, a las puertas del consistorio. / Eliseo Trigo

En medio de gritos de los manifestantes de «queremos ao noso alcalde», Arroxo dedicó sus palabras «aos que se están manifestando e defendendo a democracia en Lugo» ante lo que, a su juicio, representaba «un golpe de Estado municipal». «É unha moción inxusta, inoportuna e indignante porque non obedece a construir unha alternativa de goberno para a cidade, senón a cumprir as ansias de poder da persoa que a encabeza e que utiliza ao Concello para chegar a outros obxectivos», añadio Fernández.

Migul Fernández y Rubén Arroxo se despiden desde el balcón del consistorio lucense.

Migul Fernández y Rubén Arroxo se despiden desde el balcón del consistorio lucense. / Eliseo Trigo

La presidenta de la Deputación provincial, Carmela López, el secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, la diputada socialista y ex alcaldesa de la ciudad, Lara Méndez, la diputada del BNG, Olalla Rodil, así como miembros del grupo de gobierno municipal, fueron algunos de los rostros que se pueden ver entre la marabunta de protestantes.

Manifestación en contra de la moción de censura a las puertas del consitorio de Lugo.

Manifestación en contra de la moción de censura a las puertas del consitorio de Lugo. / Carlos Castro

Casi treinta años de socialismo

Joaquín García Díez fue el último regidor popular hasta que José López Orozco fue elegido alcalde en 1999, iniciando el ciclo dorado del PSOE. En aquel momento lograron arrebatar una plaza del PP con un resultado electoral muy ajustado y en coalición con el BNG. Orozco estuvo al frente del gobierno local hasta 2015, cuando Lara Méndez ocupó su lugar, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el sillón de alcaldía de la ciudad.

Méndez renovó en dos ocasiones más, pero en este último mandato, en 2023, ocupó menos de un año la alcaldía, para dejar la política municipal e integrarse en la lista al Parlamento de Galicia que encabezaba José Ramón Gómez Besteiro, quien se presentó como candidato a la Xunta. Fue sucedida por Paula Alvarellos, que murió de forma repentina, tras sufrir un infarto, un año después dejando la alcaldía en manos de Miguel Fernández. Candia es ya la cuarta dirigente en tener el bastón municipal en este mandato.

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