Los secretos de la vaca más cara de Galicia: así es Linda, la res de los 10.500 euros y unos 1.500 kilos
Esta rubia gallega "única" conquistó en la subasta de Silleda al dueño de Ganados Caquelo, que pagó un precio récord para una vaca atraído por su conformación

Javier Rosende Novo
Una llamativa rubia gallega de 1.500 kilos de peso y formas "espectaculares". Así es Linda, la vaca de los 10.508 euros que ostenta el título de la más cara de Galicia hasta el momento. Su comprador, el propietario de Ganados Caquelo, empresa de Ames con raíces en Negreira, los volvería a pagar para adjudicarse una res que considera "impresionante".
¿Qué la hace tan especial como para que José Rodríguez Peón subiera la apuesta en la Central Agropecuaria Galicia Abanca de Silleda hasta un máximo nunca visto en el mercado gallego? Este tratante con años de experiencia a sus espaldas y gran conocimiento del sector señala las características que lo conquistaron: "É unha rubia galega das de toda a vida, moi ben rematada, que pesa máis do habitual e cunhas formas nas pernas, no lombo e na cabeza que a fan única. É moi difícil ver un animal así", dice José, que nació en una familia de tratantes y está aconstumbrado a moverse entre animales desde bien joven.

José Rodríguez 'Caquelo', junto a la vaca más cara de Galicia hasta el momento / Javier Rosende Novo
Un animal de "moito rendemento"
Con Linda tuvo una especie de flechazo. "Se non a compraba non volvía a gusto para a casa", comenta. No es solo la vaca por la que más dinero ha pagado sino "unha das mellores que merquei en 37 anos de profesión". Caquelo posó con ella para este medio en una finca que tiene en Portomouro, en el concello de Val do Dumbra, antes de seguir su camino, el que la llevará a conquistar paladares tras doce años de vida. Al verla al lado de otras reses se hacen más evidentes los atributos de este ejemplar criado en Chantada, por el que desembolsó 10.393 euros para el dueño del animal y el resto por la comisión de la subasta.
"A vaca en vivo pode pesar uns 1.500 quilos. E vai ter un rendemento altísimo. Pode dar un 60% do quilo vivo polas características que ten", indica José Rodríguez. Por lo tanto, serán entre 800 y 900 kilos canal.

Linda pesa 1.500 kilos / Javier Rosende Novo
Del campo a la carta de un restaurante
¿Cuál será el destino de su carne? De eso se encargará Discarlux, una empresa con sede en Madrid especializada en la distribución de carnes rojas de alta calidad para la restauración. Caquelo aún no sabe a dónde irá, pero da por hecho que se ofrecerá en la carta "dun restaurante importante, de España ou de Europa". "Todo o mundo quere ter este animal nas cámaras dos seus restaurantes", señala. No se quiere aventurar a estimar cúanto puede pagarse por un chuletón de esta vaca, pero constata que para degustar su carne habrá que desembolsar más que por una res "normal". "Tampouco vai costar a prezo dun piso ou dun coche, pero terá un prezo exclusivo porque é un animal exclusivo", dice.
¿Y con lo que no se consume, como la piel, qué se hace? Caquelo explica que, por lo que cuesta el animal habría que vender "ata os cornos", pero non es así. La piel de una vaca, por ejemplo, "non vale nada". Como recuerdo de su hito, este tratante comparte que le gustaría quedarse con la piel de este animal y sondeará la posibilidad de hacerlo.
En todo caso, puede que el dinero que pagó por esta vaca no sea su techo y pronto conquiste un nuevo máximo. "Se aparece outro animal especial que me chame a atención puxarei por el seguro", afirma. Y es que le ha quedado una espina clavada, la de alcanzar el récord de precio del vacuno en la central de Silleda, que mantiene un buey mestizo vendido en octubre de 2024 en 10.498 euros sin contar la comisión de subasta.

La carne de esta Rubia Galega irá a la restauración / ECG
Mucha vaca industrial, poca "especial"
En el caso de las vacas, últimamente se han ido batiendo récords en un escenario en el que los precios del ganado están en máximos históricos en general y especialmente en el caso de animales considerados premium. ¿Por qué? Caquelo lo atribuye a que "hai moita vaca industrial pero moi pouca especial, rematada de verdade, cunha graxa top, caseira e auténtica". Señala que los productores que crían este tipo de animales van abandonando y no hay relevo. Con este telón de fondo, está por ver cuál es el techo en los precios.