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Éxito con presencia gallega

Es una de las películas más caras de la historia y tiene sonidos 'made in' Galicia: el fenómeno que triunfa en la arena del ‘streaming’

Costó más de 300 millones y tardó más de 20 años en llevarse a las pantallas tras el éxito de la película original

Paul Mescal, en una escena de acción de ‘Gladiator II’ en la arena del coliseo de Roma.

Paul Mescal, en una escena de acción de ‘Gladiator II’ en la arena del coliseo de Roma. / Movistar Plus+ / Netflix

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Rodrigo Paz

Rodrigo Paz

Santiago

Veintiseis años después de que Russell Crowe conquistara al público desde la arena del coliseo de Roma como Máximo Décimo Meridio, el rugido de Gladiator vuelve a escucharse con fuerza.

Lo hace gracias a la secuela Gladiator II, película que, tras su paso por las salas de cine —en donde recaudó la friolera de 462 millones de dólares— a finales de 2024, disfruta ahora de una segunda vida en el streaming.

'Gladiator II', un fenómeno que triunfa en la arena del ‘streaming’

La razón: desde su llegada, hace tan solo unos días, a plataformas como Movistar Plus+ o Netflix, el filme dirigido, al igual que su predecesora, por el cineasta británico Ridley Scott siempre se ha posicionado entre los largometrajes más vistos en el streaming.

Es más, en Movistar Plus+ sigue ocupando el puesto número 1, un puesto que llegó a asumir en Netflix, plataforma en la que, tras incorporarse a su catálogo a finales de abril, aún a día de hoy continúa situándose entre las diez películas con más visualizaciones.

Profunda huella en la cultura popular

Unas cifras que para nada resultan casuales. Más si tenemos en cuenta que la película original, estrenada en el año 2000, dejó una profunda huella en la cultura popular.

Paul Mescal, es Lucio Vero, gran protagonista de ‘Gladiator II’.

Paul Mescal, es Lucio Vero, gran protagonista de ‘Gladiator II’. / Movistar Plus+ / Netflix

Aquella cinta, que a día de hoy mucha gente recuerda con agrado, fue mucho más que un éxito de taquilla que recaudó unos 465 millones de dólares, tres más que su predecesora con presupuesto infinitamente inferior a su continuación. Ganó el Oscar a la Mejor Película, el Oscar al Mejor Actor y otras tres estatuillas en la ceremonia de los premios del cine más importantes del mundo de 2001.

Además, reactivó temporalmente el interés por el cine de aventuras grecorromanas, el llamado péplum, un subgénero que, hasta aquel momento, llevaba bastantes años alejado del centro de la conversación cinematográfica.

Una de las películas más caras de la historia que tardó más de 20 años en salir a la luz

Por todo ello, resulta significativo que hayan tenido que pasar más de 20 años hasta la llegada de su secuela. Un proyecto destinado al éxito que, bajo el nombre de Gladiator II, no intenta disimular su herencia: recupera el gusto por las batallas espectaculares, las conspiraciones palaciegas, los emperadores crueles —esta vez por partida doble— y el drama de sangre, ambición y venganza.

Pedro Pascal, en el centro, como el general romano Acacio.

Pedro Pascal, en el centro, como el general romano Acacio. / Movistar Plus+ / Netflix

Pero lo hace a una escala mucho mayor. Si la primera película ya era una superproducción, la segunda multiplica la apuesta hasta el exceso con multitud de escenas llenas de acción y épica. Uno de los datos que mejor explica esa ambición es su presupuesto.

Y es que Gladiator II contó con un coste estimado de 310 millones de dólares, aproximadamente el triple que la película original, cuyo presupuesto, al que más de alguna superproducción le encantaría disponer, fue de 103 millones.

Una lucha en la arena 16 años después de los hechos de 'Gladiator'

Gladiator II nos sitúa dieciséis años después de la muerte de Marco Aurelio. Roma está gobernada por la tiranía de los emperadores gemelos Caracalla (Fred Hechinger) y Geta (Joseph Quinn).

Fred Hechinger y Joseph Quinn son los emperadores Caracalla y Geta.

Fred Hechinger y Joseph Quinn son los emperadores Caracalla y Geta. / Movistar Plus+ / Netflix

Al mismo tiempo, Lucio Vero, nieto de Marco Aurelio al que da vida un Paul Mescal lleno de presencia —aunque le falta mucha para llegar a conseguir la que generó Russell Crowe en su momento—, vive bajo otra identidad en la última ciudad libre de Numidia. Sin embargo, la invasión romana comandada por el general Acacio (Pedro Pascal) lo convierte en esclavo y lo conduce hacia el destino que marcó al fenómeno Gladiator: la arena.

Connie Nielsen y Denzel Washington, que para sorpresa del espectador hace de gran villano de la película, completan el reparto principal de un largometraje que, en su momento, recibió fuertes críticas por cierta falta de originalidad pero, sobre todo, por su supuesta inexactitud histórica.

Denzel Washington, en el papel de Macrinus.

Denzel Washington, en el papel de Macrinus. / Movistar Plus+ / Netflix

'Gladiator II', una película con sonido ‘made in’ Galicia

Más lograda es la banda sonora de la película que, aunque esta vez no corrió a cargo del reconocido Hans Zimmer, compuso otro referente en la materia como es Harry Gregson-Williams. El compositor norteamericano de origen inglés ya se encargó de la banda sonora de títulos de renombre como Las crónicas de Narnia o Shrek, entre otros, y, para esta ocasión, recurrió al trabajo del artista gallego Abraham Cupeiro, quien puso su granito de arena entre el océano de notas que completan la banda sonora de Gladiator II.

Abraham Cupeiro, músico

El músico gallego Abraham Cupeiro, con uno de sus instrumentos. / SAMUEL PEREIRA

Lo hizo, tal y como señaló en más de una entrevista, desde Galicia. Eso sí, al principio no sabía para que proyecto era. «Harry Gregson me escribió un email y me dijo si podía ir a Los Ángeles a grabar para una película. No me especificó el proyecto en ese momento. Le dije que imposible porque tenía que entrar a grabar mi disco Mythos y, si quería venir él aquí (a Sarria) yo lo atendería gustoso», llegó a declarar Cupeiro, que aportó singulares sonidos con instrumentos construidos por él mismo como el carnix, el cornu romano, la trompa íbera, una flauta africana y distintas flautas orientales.

Unos sonidos que ambientan a la perfección la época en la que se encuentra ambientada Gladiator II, película que, ahora, más de dos décadas y media después del estreno de la película original, sigue encontrando en el streaming espectadores dispuestos a volver al coliseo. Esta vez, desde el sofá.

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