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Demografía

Combatir la soledad no deseada desde la tienda del barrio

Galicia recurrirá a los comercios, los supermercados, las farmacias o los centros de salud para informar sobre salidas en situaciones de vulnerabilidad o para su detección precoz

Presentación de un estudio de Cruz Vermella sobre la soledad no deseada.

Presentación de un estudio de Cruz Vermella sobre la soledad no deseada. / Iago López

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Carmen Villar

Santiago

Aunque un conocido refrán proclama que es mejor estar solo que mal acompañado, la segunda opción a veces tampoco resulta especialmente recomendable. Como aseguran desde la Xunta, a pesar de que la soledad es una emoción humana «común», cuando «se prolonga en el tiempo, puede afectar a nuestro bienestar físico y emocional» y «no hay que afrontarla sin apoyo».

Lo primero es detectarla y la Administración autonómica entiende que la propia sociedad, los ciudadanos, desde lo más próximo, pueden ejercer de antenas para darse cuenta de situaciones de este tipo, bien desde el centro de salud, bien desde el concello, pero también a través de profesionales en contacto con el público, como la red de carteros. Pero, además, cualquier establecimiento comercial puede desempeñar un papel en esta tarea.

Según la Xunta, comercios, supermercados o farmacias comunitarias, por ejemplo, son, en muchos casos, el único punto de contacto social que tienen las personas que padecen soledad, sobre todo en las zonas rurales. De ahí que el Gobierno gallego considere de gran importancia involucrarlos en la detección, por su «oportunidad de establecer un contacto de confianza». Así figura en la Estratexia galega para a soidade non desexada, publicada recientemente en la web de la Consellería de Política Social.

De hecho, en noviembre la titular de este departamento, Fabiola García, firmó convenios de colaboración con los representantes de los Colexios de Farmacéuticos de las cuatro provincias, del Colexio de Administradores de Fincas de Galicia y de la Federación Galega de Comercio para «tejer una red social de colaboración» para informar a la población de la existencia del teléfono de atención a la soledad no deseada y de su utilidad.

Un teléfono para conectar vidas

El teléfono de atención a la soledad no deseada, que recibe una media de una veintena de llamadas al día, es una de las medidas estrella del programa y arrancó a mediados del pasado verano. El personal de Cruz Vermella que lo gestiona destaca que sus usuarios son sobre todo personas de más de 50 años, en numerosas ocasiones con problemas de movilidad y que, sobre todo, buscan hablar.

En su «Estratexia galega contra a soidade non desexada», la Consellería de Política Social recurre al Instituto Galego de Estatística (IGE) y su encuesta específica sobre Capital social: bienestar, para ofrecer una fotografía de qué ocurre en Galicia. Como aproximación a ese concepto, tiene en cuenta, por ejemplo, el número de hogares unipersonales existentes en la comunidad, que pasará de los poco más de 344.000 contabilizados en 2024 a los casi 464.000 previstos para el año 2039, una tercera parte más.

La Xunta incluye entre los colectivos más vulnerables a la soledad no deseada a los mayores, un grupo poblacional que además va ganando un mayor peso entre los vecinos de Galicia: si en 2024 alrededor de 720.000 personas habían soplado ya al menos 65 velas, quince años después la población gallega en esas edades rondarán las 900.000.

Si se cruzan ambos indicadores, los últimos datos del IGE elevan a 137.619 los hogares en los que una persona mayor vive sola, casi la mitad de todas las viviendas conformadas por gallegos de 65 o más años. Además, entre la población en esa franja etaria, casi 23.000 personas no mantuvieron contacto ni se reunieron con familiares que no convivían con ellos durante el último mes.

La cuestión es también si quienes están solos podrían recurrir a alguien si precisasen ayuda. Más de 33.000 personas manifiestan que no tendrían a nadie. Además, alrededor de 240.000 personas consideran difícil o muy difícil que sus vecinos les apoyasen si surge esa necesidad.

Informes que alertan sobre la cronificación de la soledad

Un informe específico, del Observatorio Estatal de la Soledad no Deseada, promovido por la Fundación ONCE y AXA, concluye que casi uno de cada cinco gallegos se siente solo y que para más de un 15 por ciento de la población, en torno a una de cada siete personas, ese fenómeno tiene carácter crónico.

Para la Fundación ONCE, la soledad no deseada «supone una fuente de sufrimiento, limita el derecho de participación en la sociedad y tiene consecuencias negativas en múltiples aspectos de la vida, generando costes sociales».

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