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La CIG ocupa sedes de la Xunta y el Sergas en las siete ciudades contra el plan de control de las bajas laborales

La CIG considera que la Xunta busca responsabilizar a los trabajadores del aumento de las bajas con un plan que «favorece» la intervención de las mutuas

Representantes de la CIG esta mañana en la Consellería de Sanidade.

Representantes de la CIG esta mañana en la Consellería de Sanidade. / Cedida

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Redacción

Santiago

La CIGha ocupado este lunes sedes de la Xunta y del Sergas en las siete ciudades gallegas en protesta contra la modificación del Plan de mellora e control da incapacidade temporal (IT) impulsada por el Gobierno de Alfonso Rueda. Una medida que, según el sindicato, refuerza el papel de las mutuas en la gestión de las bajas médicas.

En la capital gallega, los representantes de la central sindical se concentran en la Consellería de Sanidade; en A Coruña, en el departamento territorial de Sanidade; en Pontevedra, en el edificio administrativo de la Xunta; en Ourense, en la delegación territorial; en Vigo, en una oficina del Sergas; y en Lugo y Ferrol, en edificios administrativos de la Xunta.

La CIG sostiene que esta reforma puede facilitar que las mutuas ganen capacidad de intervención sobre los procesos de baja y que la Inspección Médica acelere altas laborales cuando considere suficiente la documentación aportada. La central sindical enmarca esta medida en una campaña más amplia contra lo que denomina la utilización del «absentismo» como argumento para responsabilizar a los trabajadores del aumento de las bajas, que en la comunidad registran una duración media de 83 días, el doble que la media estatal.

Sin embargo, a juicio de la central nacionalista, el problema reside deterioro de las condiciones de trabajo, al envejecimiento de la población ocupada y al empeoramiento de la sanidad pública. En esa misma línea, la CIG afirma que la Xunta estaría reconociendo de forma implícita el fracaso de su política sanitaria al recurrir a una mayor intervención de las mutuas para compensar demoras asistenciales y listas de espera.

El sindicato sostiene además que el papel de las mutuas responde a intereses económicos y empresariales, mientras que la Xunta y el PP defienden la reforma como parte de su estrategia de control de la incapacidad temporal y de lucha contra el absentismo laboral.

Sin embargo, la CIG mantiene que la prioridad debería pasar por reforzar la sanidad pública, mejorar las condiciones de trabajo y reducir la jornada laboral. También reclama frenar, según su diagnóstico, el avance de la privatización en la gestión de la asistencia vinculada a las bajas.

Colegios médicos en contra

En el marco de esta estrategia de la Xunta de rebajar los niveles de absentismo del mercado laboral gallego, la Administración autonómica ha vuelto a poner sobre la mesa un incentivo económico para aquellos facultativos que logren reducir la duración de las incapacidades temporales no superen los tiempos orientativos fijados por la Seguridad Social.

Un plus que lleva ya dos años vigente y contra el que se han posicionado en contra el Consello Galego de Colexios Médicos y la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria. El Consello no cuestiona el objetivo de fondo de la Xunta. Considera «razonable» que las administraciones busquen fórmulas para ganar eficiencia, acortar demoras injustificadas o combatir el fraude y la cronificación de algunos procesos. Pero advierte de que esa responsabilidad no puede recaer únicamente sobre la consulta médica. Además, si bien reconocen la elevada duración media de las bajas en la comunidad, recuerdan que Galicia es, al mismo tiempo, una de las regiones con menos incidencia de incapacidad temporal y la segunda con menos procesos registrados, según datos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).

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