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Primeras palabras del lotero condenado por la Primitiva millonaria de A Coruña: "La sentencia es una barrabasada, llevo catorce años condenado"

Manuel Reija habla desde su despacho de San Agustín: "En el juicio contesté a todo sin ningún problema y para mí había quedado todo suficientemente claro, pero cuando le quieren dar la vuelta y tergiversar los hechos, ahí no tengo potestad para nada"

Manuel Reija, durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial.

Manuel Reija, durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial. / Gus de la Paz

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José Manuel Gutiérrez

A Coruña

La Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado ha clausurado de forma cautelar el despacho de lotería de la calle San Agustín de A Coruña que regentaba Manuel Reija tras ser condenado a tres años y medio de cárcel por apoderarse del premio de 4,7 millones que correspondía a un boleto de la Primitiva. Esta misma mañana, Reija abría el despacho para efectuar los trámites del cierre del negocio, en especial con los abonados que recogían sus décimos en su local. Allí mismo, tras atender a personas que se acercaban a la administración para resolver estas cuestiones, respondía, en un tono claramente abatido, a las preguntas de LA OPINIÓN, que pertenece a Prensa Ibérica que también edita EL CORREO GALLEGO, sobre sus perspectivas de futuro y su estado de ánimo tras la condena.

¿Piensa recurrir la sentencia de la Audiencia Provincial?

Por supuesto, porque ha sido un sinsentido. La sentencia es una barrabasada que no hay por dónde cogerla. Yo creía en la justicia, pero ahora no creo en absoluto en la justicia para nada. Yo no he hecho nada de lo que dicen. Por hacer el bien, por ser una persona que creía que estaba haciendo lo correcto, me veo en la cárcel directamente. Pero, por lo que se ve en este país, el que hace las cosas bien paga con la cárcel.

¿Ha recibido alguna notificación para entrar en prisión?

Todavía no, porque oficialmente a mí no me han notificado nada. La sentencia me la comunicaron mis abogados, pero de la Audiencia me tiene que llegar la notificación para que vaya a recogerla y firmarla.

Supongo que se sentirá satisfecho por la absolución de su hermano, el delegado de Loterías en A Coruña.

Evidentemente, porque es mi hermano y no tiene absolutamente culpa de nada, igual que yo. Lo que pasa es que, por lo que se ve, que saliéramos los dos absueltos a lo mejor para la opinión pública no estaría muy bien visto. Yo ya llevo 14 años condenado. Para la opinión pública a mí me han condenado y no sé si se han dejado influenciar o no. Pero, por lo que se ha visto en el juicio, por lo que he podido demostrar, por lo que he contestado a todo lo que se me ha preguntado, por todo lo que le he podido aportar, está claro que no han mirado absolutamente nada.

¿Vecinos o comerciantes de la zona le han comentado algo después de conocerse la condena?

La verdad es que todas las personas con las que me he cruzado, gracias a Dios, me han dado todo el ánimo del mundo, que yo agradezco infinito.

¿Cómo se encuentra su familia?

Están absolutamente destrozados, porque llevo 43 años en este negocio, pensando que siempre he trabajado, creo yo, correctamente. Soy una persona que me visto por los pies y si de algo me enorgullecí siempre en este trabajo es de haber dado premios. Evidentemente, hay muchas más administraciones que dan muchos más premios que yo, pero de los que he dado y de la alegría que he dado a gente sin saberlo, me enorgullezco un montón. Es una injusticia muy grande, pero bueno, está así montado. Lo único que pediría es que cuando se están pidiendo penas tan graves, que se fuera un poquito más riguroso a la hora de mirar y analizar las cosas en los juicios.

¿Le resultó muy duro el juicio?

No especialmente. Estaba muy tranquilo porque iba con la verdad por delante. Contesté a todo sin ningún problema y para mí había quedado todo suficientemente claro, pero cuando le quieren dar la vuelta y tergiversar los hechos, ahí no tengo potestad para nada, no puedo hacer absolutamente nada. Yo tenía fe, sinceramente, en la justicia, en los magistrados, pero creo que conmigo se ha actuado de manera muy injusta y muy rigurosa. En este caso no se está premiando la honradez de una persona, al revés, se está penando que uno vaya con la frente bien alta por la vida. Es descorazonador, sinceramente.

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Fuente: La Opinión A Coruña

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