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La avería de la línea de AVE a Madrid a la altura de Ourense atrapa a cientos de viajeros en la estación de Santiago: "En lugar de mandar autobuses mandan a la Policía"

Un problema eléctrico en la alta velocidad a la altura de O Irixo interrumpió la circulación desde la mañana y afecta a miles de pasajeros de varias ciudades de Galicia

Pasajeros agolpados en Santiago ante las pantallas que anuncian la alternativa en bus

Pasajeros agolpados en Santiago ante las pantallas que anuncian la alternativa en bus / M.G.P.

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Martín García Piñeiro

Martín García Piñeiro

Santiago

La avería en la línea de alta velocidad ferroviaria entre Santiago y Ourense en la mañana de este miércoles dejó a miles de pasajeros afectados, al interrumpirse la circulación en ambos sentidos a la altura de O Irixo (Ourense) por un problema eléctrico, al parecer un enganchón del pantógrafo (la antena metálica sobre el tren) en la catenaria (la línea de suministro eléctrico). Lo malo es que al tratarse de una avería cerca de Ourense cortocircuitó casi toda la conexión de AVE entre Galicia y Madrid, ya que se vieron afectados los servicios no solo de Santiago, sino también los de Vigo y A Coruña, que también circulan por ese punto.

A medida que pasaron las horas se fueron acumulando los trenes suspendidos y, con ellos, los pasajeros agolpados en las estaciones, especialmente en las de Santiago y Ourense. En el caso de la capital gallega, el hall del área ferroviaria de la intermodal Daniel Rodríguez Castelao era un auténtico hervidero de pasajeros tirados, indignados y resigndos a partes iguales, mientras las pantallas anunciaban las alternativas por autobús.

Sin embargo, no hubo alternativa por carretera para todos de forma inmediata. "Vinieron dos autobuses, cargaron a unas cien personas y desde entonces seguimos esperando", se quejaba un pasajero que tenía billete de Santiago a Madrid para el tren de las 14.37 horas.

Un afectado: "Dijeron que hoy dormiría en Madrid en un hotel pagado por Renfe"

Su caso fue similar al de dos peregrinos que volaron a Santiago y se disponían a iniciar el Camino en Sarria. "Teníamos tren de Santiago a Ourense y de allí conexión a Sarria", pero temían perderla porque a las 17.00 horas no había visos de arreglo: ni en tren, ni en autobús. "Lo peor es la falta de información", lamentaban mientras hacían una cola interminable hacia un andén donde un AVE llevaba parado horas, a la espera de que se restaure el servicio. En la fila de al lado, otro afectado les aconsejaba que optasen por llegar a Sarria en autobús de línea regular.

Otro viajero solitario que también tenía Madrid como destino tuvo más fortuna en una de las ventanillas de la estación. Allí le explicaron que era posible que llegase a la capital a lo largo del día, por lo que confiaban en la recuperación de la línea. "Dijeron que hoy dormiría en Madrid en un hotel pagado por Renfe", aunque tampoco lo tenía claro.

Policía Nacional en la estación de Santiago por la acumulación de gente

En general, la sensación en la intermodal, además de calurosa por las altas temperaturas, era de cansancio. "Lo peor es que no sabemos nada", protestaban los afectados, que eran ya varios centenares repartidos por los asientos y el suelo.

Algunos se quejaban de que no habilitasen más autobuses para viajar de Santiago a Ourense, una hora por autopista, para poder retomar allí el AVE a Madrid, pero en pleno mes de julio, entre las vacaciones de los chóferes y la alta demande de autobuses, no resulta tan sencillo encontrar transporte por carretera. "Autobuses no mandan, pero a la Policía sí", denunciaba otro afectado en referencia a una dotación de agentes de la Nacional que estaba en la estación para garantizar que los anímos no se caldeasen, algo que nunca llegó a ocurrir.

De hecho, a algunos pasajeros les aconsejaron que esperasen a la reparación de la catenaria para retomar el servicio de tren porque sería más ágil que el desplazamiento por carretera. Sin embargo, pasadas las cinco de la tarde, es decir siete horas después de la avería, todo seguía igual.

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